martes, 28 de febrero de 2023

EL CAMINO MOZÁRABE A SANTIAGO


 

Todo el mundo ha oído hablar del Camino de Santiago y son muchas las personas que viajan al norte de España a recorrerlo. Pero quizá no tantas sepan que en Granada, también tenemos nuestro propio Camino. Se llama el Camino Mozárabe de Santiago, un conjunto de itinerarios históricos, que se fueron conformando en la época medieval y eran usados por los peregrinos de los antiguos territorios de Al-Ándalus en su recorrido hacia Santiago de Compostela. 

Real Monasterio de las Comendadoras de Santiago. 

 
Hoy en día, según explica la Federación Andaluza de Amigos del Camino de Santiago, se denomina Camino Mozárabe a los caminos de Santiago que empiezan en Almería, Málaga, Granada, Jaén y Córdoba, y que enlazan con la Vía de la Plata en Extremadura
 

En nuestra provincia, el Camino Mozárabe comienza en Huéneja, en el límite con la provincia de Almería, y tras recorrer varias comarcas, finaliza al llegar al término de Alcalá la Real, ya en la provincia de Jaén.

Nuestro Camino está dividido en 8 etapas, que van atravesando la falda de la Sierra Nevada oriental, en el Marquesado, pasando por los 'badlands' de la depresión de Guadix, para llegar a Granada a través de Quéntar y continuar por Pinos Puente y Moclín. Un itinerario cargado de un rico patrimonio histórico y cultural.

Las Etapas, pues, en nuestra provincia son: Huéneja, Alquife, Guadix,

La Peza, Quéntar, Granada, Pinos Puente y Moclín.


En el Pasaje del Cobertizo de Santo Domingo

Desde que comenzaron a peregrinar por este camino de cristianos de Al-Ándalus (mozárabes) para rezar y visitar el sepulcro del apóstol Santiago, en pleno siglo XXI se siguen recorriendo a pie los 1200 kilómetros que separan Granada de Santiago.

La ruta, que cruza el sureste peninsular hasta Mérida, es uno de los trayectos menos conocidos del camino de Santiago, quizás el más desconocido de los muchos caminos que conducen a Compostela.

Se convirtió además en un acceso para llegar a la Ruta de la Plata, vínculo entre Cádiz y Sevilla con el centro de la cristiandad peninsular.

Olvidado durante siglos, el recorrido se ha revitalizado desde que el Padre Hermenegildo de la Campana, S.J., realizó en el verano de 1994 el itinerario junto a un pequeño grupo de peregrinos hasta la tumba del apóstol, experiencia que quedó recogida en el libro “De Granada a Santiago, una ruta jacobea andaluza”.


En nuestra ciudad, arranca en el convento de las Comendadoras de Santiago en el Realejo granadino. El caminante atraviesa Granada, Maracena,  Atarfe y Pinos Puente en su primera jornada y efectúa  la primera parada en esta localidad, donde se ha creado recientemente el primer albergue de peregrinos de la provincia de Granada, bautizado como “El plantel”.

El primer albergue.-

En 2012 se abrió en Pinos Puente el primer albergue de peregrinos de la ruta Xacobea de Granada. Se encuentra a un paso del viejo puente del siglo IX que da nombre a la localidad. Es también la primera infraestructura de estas características que existe entre Granada y Mérida.

De propiedad municipal, está gestionado por la Asociación Granada Jacobea, una entidad que lleva diez años trabajando en la señalización, promoción y acondicionamiento de un camino más conocido en Finlandia, Holanda o Italia que la propia Granada.     

Nuestro cuño o señal de identidad

Hitos y señales  en Granada.

El punto de partida (o kilómetro cero), es el Real Monasterio de la Madre de Dios de las Comendadoras de Santiago, congregación ligada a la Orden Militar homónima. Construido sobre los terrenos en un principio destinados a la Catedral Metropolitana; su fundación data de 1501. Aquí un azulejo alienta al peregrino en el inicio de su viaje, otros pequeños azulejos y flechas pintadas en la pared nos marcan el camino en un recorrido por el Realejo y el Centro, estos fueron colocados por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago.

Abandonando el compás del monasterio tomaremos por la calle Comendadoras de Santiago siguiendo las flechas que nos llevaran hasta el Cobertizo de Santo Domingo sobre el que se levanta una de las joyas del barroco granadino, el camarín de la Virgen del Rosario, aquella que acompañara a Don Juan de Austria en la Batalla de Lepanto. Seguiremos por la Plaza de Santo Domingo y Jesús y María dejando a nuestras espaldas a Fray Luis de Granada para llegar a la calle San Matías. En la esquina de esta con Escudo del Carmen se levanta el Antiguo Hospital de Peregrinos, fundado en 1501 por Juan Muñoz de Salazar, contador mayor de los Reyes Católicos y alférez de Santa Fe, bajo el título de la Madre de Dios. Esta antigua casa solariega de los Salazar ha sido íntegramente restaurada y acoge hoy la Fundación de la Prensa. Bajamos hasta la calle Lepanto y rodeamos el Ayuntamiento granadino para llegar por Mariana Pineda al Corral del Carbón, el antiguo “jans” árabe es una de las mejor conservadas hospederías para caravanas de las muchas que existían en la Edad Media.

Antiguo Hospital de Peregrinos (1501), hoy sede de la Fundación de Prensa

Siguiendo por la calle Puente del Carbón cruzaremos Reyes Católicos y el Zacatín y entraremos en la Alcaicería donde sus estrechas calles y típicas tiendas nos transportan siglos atrás al antiguo mercado de la seda granadino. Llegamos así ante la fachada principal de la Catedral obra del “Miguel Ángel” español, Alonso Cano, que parece asomarse a una ventana de su estudio en la Torre para despedir al viajero. Desde el pie de esta seguiremos por Cárcel Baja y San Jerónimo, en la esquina con el hospital de San Juan de Dios, en una de las pocas capillas públicas que quedan podremos observar al Señor de la Puerta Real, imagen cargada de historia y avatares en el tiempo. Pasaremos después ante la basílica del santo de los pobres hasta llegar a la Avenida de la Constitución y la de Andalucía donde una flecha amarilla, color característico del camino, nos indica la dirección de Pinos Puente, primera parada de la ruta jacobea que, más de mil kilómetro después, acaba en la plaza del Obradoiro. 


Primera etapa: Granada-Pinos Puente (19,36 kms)

Dejando atrás Granada, aparecerá Maracena casi dentro de su trama urbana. Tras Atarfe, y siguiendo el Camino Real, la llanura de la Vega de Granada se ciñe a la presencia de Sierra Elvira. Bordeando esta importante elevación el peregrino alcanzará Pinos Puente salvando el río Cubillas gracias a su emblemático Puente de la Virgen de las Angustias por donde entrará en la población.

Perfil de la Etapa
 

NITO


7 BIBLIOGRAFÍA.-

Granada insólita y secreta (de César Requesens).

Federación Andaluza de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

 

 

domingo, 29 de enero de 2023

ARMANDO PALACIO VALDÉS


En la acuarela de Zacarías Cerezo se capta el alma de Granada

Apunte necesario

NO, no es un personaje granadino, si acaso, lo nombraría ahora mismo granadino de honor: Yo me enamoré de Granada, sin conocerla, gracias a la florida prosa del ínclito don Armando en una de sus últimas novelas. Y es que en Palacio Valdés no se describe la bella ciudad andaluza, sino que se canta.

La lectura de  “Los Cármenes de Granada”  despertaron en mí una alegría que jamás hasta entonces había sentido: la alegría del sitio".  Eso que lo envuelve todo en un manto de goce profundo. En Palacio Valdés la mayoría de las descripciones de las calles andaluzas no trasciende el mero propósito costumbrista; lo que más resalta es el aspecto pintoresco de las calles y el ambiente alegre y campechano que en ellas reina. Calles, estrechas y tortuosas, y de las plazas, pequeñas e irregulares, dan a la ciudad el consabido aspecto laberíntico que caracteriza todas las ciudades medievales del mediterráneo.


Palacio Valdés, o  el pintoresquismo costumbrista.

“En  1929, la Editorial Pueyo ponía en circulación una nueva novela del entonces admirado y popular escritor español Armando Palacio Valdés. Se titulaba «Los Cármenes de Granada”, y en ella, su autor, había querido que nuestra ciudad, sus monumentos, su historia y su paisaje enmarcaran un romance actual impregnado de dulce melancolía y resuelto al final en un áspero desenlace dramático. La novela —todo hay que decirlo—, no figura entre las mejores del prolífico escritor asturiano, pero es evidente que allí donde se leyó -y era uno de los novelistas españoles de más grandes tiradas y más traducido-, contribuyó a divulgar el nombre y el encanto poderoso de Granada, lo que nunca está de más agradecer”.


“La obra literaria de Palacio Valdés era ya  muy copiosa cuando publicó “Los Cármenes de Granada”. Entre “El señorito Octavio”, aparecida en 1882 y consagrándole muy joven -había nacido en Entralgo (Asturias)  en 1853-, a la novela granadina que origina esta semblanza, había una producción abundante en títulos de verdadero éxito en las librerías: “La aldea perdida”, “El idilio de un enfermo”, “La alegría del capitán Ribot”, “Marta y María”, “La fe”, “El maestrante” (con un adulterio que causó sensación en la época), ”Maximina”, “Riverita” y, por encima de todas en cuanto a popularidad, “La hermana San Sulpicio”…

Carmen de la Victoria

Hacia los años 30, Palacio Valdés, con Blasco Ibáñez, era el escritor español más copiosamente traducido. Cuando «Le Temps» había dado en folletín “Misericordia”, de Galdós, diez años antes,”Journal des Débats” ya había traducido y publicado “Riverita”.

Cuando el ilustre crítico cubano José de Armas había dado a conocer su estudio de la literatura española contemporánea en las páginas de “New York Herald”,  Palacio Valdés llevaba ya agotadas media docena de ediciones en los Estados Unidos. Sus novelas, fáciles y variadas, las definía Cristóbal de Castro como prototipo de pulcritud literaria, “de una elevación y un buen gusto por nadie superados”.

Los cármenes del Albaicín -Granada-

“Ninguno de sus abundantes lectores dejó de sentirse amigo suyo al hojear sus libros. En esto residía uno de sus principales aciertos: en su sanidad argumental, en la familiaridad, en el optimismo que comunicaba. “Su linaje intelectual es tan limpio como sus ojos claros y sus finas barbas, de plata. Su estilo, corno sus modales, tiene distinción natural".  Así describió un crítico al autor de “Los Cármenes de Granada”, obra a juicio del mismo comentarista, “tan vivaz, airosa y juvenil como las escritas por el maestro hace medio siglo, pero, a la vez, más rica en técnica y más sutil de observación”.

Monumento en Avilés de Armando Palacio Valdés

“Como tan a menudo sucede en el mundo de la novela, Palacio Valdés, tras haber gozado durante casi medio siglo de una vasta celebridad, ha entrado en un semiolvido profundo, del que lo arrancan de tarde en tarde contadas iniciativas editoriales.

Si alguna apostara por reeditar “Los Cármenes de Granada” permitiría a la actual generación conocer esta novela ambientada en nuestra ciudad. Una novela muy propia de aquel renombrado escritor, de quien dijo una lectora apasionada: “Toda la literatura de don Armando es del color de sus ojos”. Y los ojos del maestro eran azules”.

Panteón familiar en el cementerio de la Carriona  -Avilés-

BIBLIOGRAFÍA.-

-Diario PÚBLICO FORTES: www.nortes.me

-Foto Turismo de Asturias

-Granada, laberinto de imágenes de Juan Bustos.

-Armando Palacios Valdés: En su obra literaria, por José Luis Campal Fernández.

 

NITO

miércoles, 4 de enero de 2023

ARTABÁN: EL CUARTO REY MAGO


Había, en tiempos de mi niñez, un desafortunado aserto que decía que los Reyes Magos no dejan regalos a los niños pobres porque no tienen botas (Julio Camba), y es bien sabido que es menester –además- disponer en una habitación de la casa de un par de estos zapatos para que sus majestades de Oriente corran raudos a dejar sus presentes. Oro, incienso y mirra llevaron Melchor, Gaspar y Baltasar al Niño Jesús siguiendo una estrella que les condujo a Belén. Cada uno representaba a los continentes conocidos antes del descubrimiento de América, venían de Europa, de Asia y de África.

Para otros eran los genuinos descendientes de los tres hijos que tuvo Noé: Sem, Cam y Jafet que hacían con sus caravanas la ruta del incienso partiendo de Arabia. Aunque asegura Máximo que comenzaban su andadura en la Babilonia de los ríos Tigris y Éufrates, en la actual Irak.  Cuando llegaron a Belén tenían veinte, cuarenta y sesenta años, la imagen de la juventud, la madurez y la senectud en el orden inverso a su enumeración tradicional. Se sabe que fueron muy longevos, viviendo más de cien años, y desde el siglo XII sus reliquias viajeras yacen enterradas en la catedral de Colonia.

Acuden puntualmente en la noche del 5 de enero a su cita con la república de los niños, que cuando comienzan a ser mozalbetes les da por decir que los reyes son los padres. Se da el caso, igualmente,  que con el paso del tiempo todos volvemos a habitar el mágico territorio de la infancia, recuperando definitivamente la ilusión de aquellas noches.

Una leyenda llevada al cine hace ya algunos años, cuenta que hubo un cuarto rey llamado Artabán. Era un mago persa muy acaudalado que vendió todos sus bienes para unirse a la caravana de Melchor, Gaspar y Baltasar. Compró camellos y provisiones para el camino y un zafiro, un rubí y una perla como ofrendas para el Niño Dios. En su ruta para alcanzar a los otros magos se encontró a un hombre enfermo que le pidió ayuda. Artabán vendió el zafiro para socorrerlo y se quedó junto a él hasta que el hombre se repuso. Continuó el cuarto Rey su viaje hasta Belén pero tuvo que detenerse y vender el rubí para rescatar a un niño que Herodes en su matanza de los inocentes había mandado asesinar. El rubí supuso su libertad. La perla, que era el único tesoro que le quedaba, tuvo que empeñarla para salvar a una joven doncella que iba a ser vendida como esclava. Artabán no pudo llegar a tiempo a Belén, pero su ejemplo solidario perduró a lo largo de los tiempos. 

Yo me pregunto, siguiendo una antigua leyenda, si no fue Artabán aquel mago viajero que pobre y viejo, con un pequeño asno como única compañía y patrimonio, llegó a Jerusalén de Judea a la misma hora que en el monte Gólgota expiraba Jesús condenado a morir crucificado. No pudo ofrecerle nada porque nada tenía, miró a los ojos de Jesús y él le devolvió la mirada antes de morir. Me hubiera gustado mucho que aquel hombre fuese Artabán.



Se ha vertido mucha literatura en torno a los Magos de Oriente. Ellos sostienen la tradición española y ponen fin al largo ciclo navideño. Son maestros en la magia feliz de los días de júbilo, sus caravanas vienen repletas de presentes, traen regalos para todos, reparten quintales de ilusión, vienen con el bálsamo que sana por un día todas las enfermedades, en sus zurrones maduran todas las frutas conocidas, lucen las estrellas perdidas que ellos devuelven a un firmamento de papel pegado en las traseras de los nacimientos donde siempre hay colgado un cometa de purpurina que yo he encontrado  hace  poco, guardado en una caja donde conservaba mis tesoros de la infancia.

Bienvenidos, Majestades; dejo mis botas en el salón junto al salvado y el agua que pongo para los camellos.



NITO

viernes, 30 de diciembre de 2022

GOTAS DE AÑO VIEJO

 


 A mis amigos lectores y seguidores de “La Murga”, con gratitud y cariño inmensos, deseándoles salud y prosperidad para el Nuevo Año de 2023, con la promesa de seguir dando la tabarra, hasta que las fuerzas me abandonen, pues mi voluntad es infinita.

 Navidad de 2022

 


GOTAS DE AÑO VIEJO


Brindaré por vosotros al cruzar la media noche.
Aplaudiré el que gocéis el amor en los abrazos.
No llamaré, líbreme el cielo divino, trivial derroche
lo que hayáis gastado en trenzar humanos lazos.

Suman, y no me equivoco, doce las uvas de la suerte
y doce, en verdad, las ilusionadas campanadas del reloj.
Con racimos y campanas, abramos la puerta en la noche,
al Nuevo Año. Con abrazos, sí, y con besos y con amor…

Nito -2022-

 

 

lunes, 28 de noviembre de 2022

LA IGLESIA DE SAN LUIS EN RUINAS

 

La ruina de la iglesia de San Luis de los Franceses

NO encuentro una sola razón para justificar el estado de ruina y abandono que ha soportado esta iglesia después de 90 años en que fue quemada. Parece que tras las excavaciones pertinentes actuales y la concesión de ochocientos mil euros de los fondos “Next Generation” para financiar la obra, San Luis de los Franceses deberá estar en pie en un plazo de tres años. ¡Granadinos: Crucemos los dedos…!

La capilla mayor y el venerado Cristo de la Luz

Incendiada el 9 de Diciembre de 1933 durante los desórdenes revolucionarios, ardió íntegramente, quedando por completo destruida. Solo están hoy en pie sus muros y los arcos apuntados que mantenían su techumbre. Parroquial hasta 1842, se construyó este edificio sobre la mezquita llamada Azafa (´yami al-Safa´) en 1526 (Guía Gómez Moreno) y su interior presentaba una sola nave, con arcos de ladrillo de forma ojival e impostas sosteniendo su curiosa techumbre, que apoyaba en gruesas vigas, tendidas de arco a arco, con zapatas góticas que soportaban una armadura de par y nudillo con lazo y, desde ellas hasta los muros, techos de faldones. Entre los estribos de estos arcos se abrieron, en tiempos modernos, capillas sin interés artístico digno de notar, si no es los detalles barrocos de su decoración, muy prodigados en todas, y algún resto de los cuales queda en la primera de los pies de la Iglesia. El arco toral, con escudos del entonces Arzobispo de Granada, Fr. Pedro de Alba, daba paso a la capilla mayor, que era cuadrada y cubierta de un alfarje morisco hecho, como los anteriores citados, por el carpintero Juan Ruiz. Su retablo, de mezquina y arbitraria traza, era obra de mitad del siglo XVIII profusamente labrada, y lo decoraban cuatro lienzos de escuela granadina, la escultura del patrón de la Iglesia en la hornacina, lo empenachaba, otra de la Virgen, de final del siglo XVI en el encasamiento central y la de S. Agustín, de mediados del XVII, en uno de los laterales, así como la imagen titular de la Iglesia de Santa Isabel de los Abades, hace ya mucho tiempo desaparecida.

Alzado de la Iglesia de San Luis

 A los pies de la nave se hallaba la capilla del Cristo de la Luz, con retablo dieciochesco, de menuda labra, cuyo nicho central lo ocupaba una escultura del Crucificado, que daba nombre a la capilla, y que era notable, no por su valor artístico sino por el histórico y religioso, pues la leyenda aseguraba a esta imagen, aparición sobrenatural en una caverna descubierta al hacerse la sacristía " y esa leyenda engendró una gran devoción hacia ella traducida en unos cultos tradicionales, conocidos con el nombre de reviernes de S. Luis, (cultos rendidos al Cristo los siete viernes que suceden a la Semana Santa –Almagro Cárdenas-). En una de las hornacinas de este retablo merecía señalarse la pequeña escultura de S. Juan de Dios, obra derivada del círculo artístico de José de Mora”.

Capilla del Cristo de la Luz

Todo esto ha desaparecido, así como la decoración barroca con que se engalanó este templo, hacia 1733 (La Chica Benavides), decoración que prestaba curioso y original aspecto a su reducido y recogido interior, cuya nota más acusada era la riqueza y variedad de cornucopias y molduras que lo decoraban. Lo único salvado -aunque despojado también de espejos y lienzos-  ha sido la sacristía que aún conserva sus modestísimas cajoneras, decoradas con unas simples aplicaciones rococó.

 La capilla mayor de San Luis, antes del incendio

La fachada de la Iglesia, que ha quedado en pie, tiene sencilla portada de ladrillo rematada por una hornacina, en la que existía una imagen en piedra de S. Luis, mediana escultura, que fue rota a pedradas y de la que solo quedaba el cuerpo en la hornacina, despojado de su mano izquierda y la cabeza. Esta pudo encontrarse y uno y otro fragmento fueron trasladados por el Seminario de Arte al Museo de la Catedral, donde se depositaron.

San Luis hoy a vista de dron

 El Archivo de la parroquial, desde 1842 en que fue suprimida, se conservaba en la del Salvador y ha desaparecido totalmente al ser incendiada esta última Iglesia. Lo interesante de él eran los libros sacramentales, de los cuales había 11 de Bautismos (cuya primera partida correspondía al 1 de Enero de 1544; 6 de Desposorios (primera partida, de 14 de Diciembre de 1595) Y uno  de Defunciones (primera partida, de 7 de Julio de 1614), según Gallego y Burín: Memoria  descriptiva de los Archivos  de Granada. Ms.  Inédito.


Nota.- Al tiempo que escribo esta entrada, la Prensa granadina da cuenta del hallazgo, en el transcurso de unas excavaciones y sondeos, de los cimientos de la Mezquita de la Pureza (´Yami al-Safá) sobre la que se edificó la iglesia de San Luis. Nadie ponía en duda que, seiscientos años atrás, había una mezquita en el mismo solar donde se construyó la iglesia de San Luis, pero había que demostrarlo.

Estado en que quedó el santo titular (hoy restaurado)

NITO

domingo, 30 de octubre de 2022

NO TAN AJENOS A HALLOWEEN



 Tantos años criticando y combatiendo al “Jalogüin de los güevos” (por aquello de importar costumbres  o modas extranjeras y en contra de nuestras ricas tradiciones),  y ahora leyendo a dos renombrados especialistas en estos temas, me demuestran que estamos más cerca de Halloween de lo que imaginamos.

Os invito a que leáis tanto a María Jesús Ruiz (doctora en Filología Hispánica y profesora de la Universidad de Cádiz desde 1987) como a Manuel Ruiz Torres (químico y escritor con 12 libros publicados de gastronomía histórica).

El de la doctora María Jesús Ruiz se titula “Cantar y bailar la muerte" (Click) 

Por su parte, Manuel Ruiz Torres deriva su atención al ámbito gastronómico tan unido a cualquier tipo de celebración en un artículo titulado “No tan ajenos Halloween”. 

¡Si José Zorrilla nos viera hoy...!

¡Feliz Halloween!

En España es conocido como la noche de todos los Santos: una noche al año en la que recordamos a todos nuestros seres queridos, pero ¿cómo se celebra la noche de brujas o la noche de Halloween en el resto del mundo? ¿De dónde viene esta tradición? ¿Hemos copiado en España la festividad americana? Veamos…

Halloween: ¿Tradición española...?

Es casi palpable que las fiestas de Halloween son algo puramente comercial alrededor del mundo. Esta festividad pagana originada en los festivales celtas de la cosecha, que al cristianizarse recuerda a los muertos, los santos, los mártires y creyentes que se celebra el 31 de octubre en medio mundo, en España es criticada por la forma en que se celebra, sin embargo, estamos muy equivocados a la hora de enjuiciar algunas imitaciones en nuestro país. Halloween comenzó como una fiesta pagana en las entrañas de Europa. Esta fiesta se trasladó a varios países del mundo y de ahí en adelante, comenzaron las transformaciones hasta llegar a las celebraciones actuales. Queremos  decir con esto, que España es más antigua en tradiciones de lo que pensamos. Los celtas pisaron nuestras tierras y, queramos o no, contamos con esta noche tradicional de nuestros ancestros y no traída de América.


 La noche de Samhain

Los antiguos pueblos celtas vivían y se mantenían gracias a la agricultura. A consecuencia de esto, celebraban todos los años la Noche de Samhain (el final del verano). Con la llegada del invierno almacenaban provisiones y sacrificaban animales a los dioses, pues se acababa el tiempo de cosecha y llegaba un invierno largo y frio. Actualmente, y por desgracia, la fiesta de Halloween es una mera fiesta consumista que carece de sentido religioso. Los EEUU son los únicos que han mantenido lo poco que queda de la tradicional noche de brujas. La Noche de Samhain era la celebración del final de las cosechas: los celtas creían que los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales.

La tradición nos cuenta como se dejaba comida en las puertas y ventanas de las casas, junto a velas encendidas para que las almas de los muertos pudieran encontrar el camino hacia el descanso junto al Dios Sol (dios celta). Otro acto tradicional de la noche era que los druidas de cada aldea o pueblo recogían alimentos, casa por casa, para poder realizar ofrendas a los dioses. Otra tradición era encender hogueras para ahuyentar los malos espíritus. Como hemos comentado antes, algunos países como EEUU mantienen una mínima parte de esta tradición. Los niños americanos se disfrazan y van de casa en casa pidiendo dulces como antaño hacían los druidas. Los americanos conocieron la tradición sobre el 1800 d.C. cuando irlandeses y escoceses la introdujeron en el país, traída de Europa.


Esta tradición celta viene realizándose desde el año 100 d.C. Y así fue durante años hasta que, en el año 800 d.C., la iglesia cristianizó todas las celebraciones paganas y esta fiesta pasó a llamarse la Noche de Todos los Santos. También se cambió la fecha: en vez de realizarse la noche de brujas, como era originalmente el 31 de octubre, pasó a celebrarse el 1 de noviembre. Tras la cristianización, algunos países desarrollaron sus propias costumbres para la noche de Halloween. Por ejemplo, en Gales cada persona pone una piedra blanca junto a la hoguera durante toda la noche. A la mañana siguiente si la piedra sigue ahí, significa que esta persona vivirá un año más (tradición mantenida de los celtas). Por último, indicar que en inglés es traducido como “All Hallow´s Eve” (Noche de Todos los Santos), de ahí viene la expresión actual de Halloween.

 Y es que, a pesar de que en los últimos tiempos las tradiciones americanas como Halloween, han tomado el control de la festividad de Todos los Santos, en España ya se celebraba el Día de los Muertos con sus propias costumbres desde hace siglos. De hecho, cada rincón de la geografía española dispone de sus tradiciones centenarias para festejar la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre: Samaín, Amagüestu, Castanayada, Gazteñerre, Tosantos… mil y un nombres que nos podemos encontrar entre las festividades españolas para celebrar esta noche.

¿Las conoces todas? Puedes consultar en Internet algunos de los epígrafes que señalo, si acaso tu curiosidad llegara a tanto.

 Tradiciones españolas para celebrar el Día de Todos los Santos: alternativas a Halloween

 El Samaín, la Santa Compaña y los Magostos (Galicia);  Amaguestu (Asturias); Magosta (Cantabria); Gazteñerre eguna (Pais Vasco y Navarra); Día de las Calaveras (La Rioja) y Noche de las Ánimas (Aragón); Castanyada (Cataluña); Fira de Tots Sants de Cocentaina (Comunidad Valencia); El Calbote (Extremadura);  Moragá (Castilla León); Don Juan Tenorio y comer buñuelos de viento (Madrid); Holywins (Castilla La Mancha); Fiesta de la Castaña, Tosantos, Gachas y Maroween (Andalucía); Sa trencada y Bunyols (Islas Baleares); Fiesta de los Finaos (Islas Canarias)…


NITO

viernes, 30 de septiembre de 2022

TRAVESÍA EN PIRAGUA A LA CUEVA DE LAS PALOMAS


Paseo medio ambiental y deportivo en piragua por los acantilados de Cerro Gordo

A nuestro inolvidable velero “Calaissa” había que desmontarle el mástil y aparejarlo solo con motor y remos, si pretendíamos penetrar ese día en la “Cueva de las Palomas”.

Pero desde que Cerro Gordo fue declarado Paraje Natural, no se permite la navegación a motor en sus inmediaciones. En consecuencia, hace unos 20 años que no había vuelto a visitar esta Cueva de las Palomas  (2002).

Ahora, después de sopesarlo mucho, me decido a intentar la travesía  en piragua con  buena provisión de agua y algo de comida energética.

Dos cerros flanquean la bahía de La Herradura: la Punta de la Mona (a levante) y Cerro Gordo (a poniente), y hacia Cerro Gordo aproamos, sin costear, rumbo directo enfilando el cabo, para ahorrar tiempo y esfuerzo. A  la derecha va quedando la playita de  Calaiza,  Ya la visitaremos de regreso, si es que acaso sobraran las fuerzas. Todo el trayecto es una zona especialmente protegida por su importancia medioambiental.



En este paradisíaco recorrido (que llega hasta Nerja) se van alternando las pequeñas calas y los escarpados acantilados, señalando el lugar en el que el mar engulle las estribaciones del parque de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama; escarpes coronados por media docena de torres de origen medieval (Cerro Gordo, Caleta, del Pino, Río de la Miel, Maro…) y horadados, a nivel del mar (pues existen otras sumergidas -como la del Sifón- [click]
),  por varias cuevas de lo más interesante, como la “Cueva del Contrabandista”, “Cañonazo”, o esta de “Las Palomas” (también llamada de la Virgen o de los Murciélagos), casi desconocidas para muchos sexitanos (*), y donde predomina una flora y fauna riquísima.

Fotos tomadas de "El Faro de Motril"

Más allá, aunque hoy no llegaremos,  aguas dulces se precipitan al mar desde una altura de 15 metros: la cascada de Maro. La imagen y el sonido del agua dulce saltando al mar desde el acantilado son ciertamente hipnóticos y atrapa a quien se atreve a acercarse hasta la chorrera.

Descripción de la cueva

Y así, bordeado la pared de Cerro Gordo, y antes de llegar a la playa de Cantarriján, encontramos en el abrupto acantilado, una cueva, con una apertura baja y alargada, más alta por la izquierda, y tras la cual se abre una gran sala, en la cual caben perfectamente hasta una decena de canoas como la nuestra. Solo tiene acceso por mar. Una vez dentro, paleando con cuidado, sin tocar nada, ni coger nada, deberemos observar el fondo, que está en muchos casos, tapizado de coral anaranjado, en contraste con el verde esmeralda de sus aguas. En su parte aérea, la cueva se abre hacia arriba, creando un gran espacio, en el cual existen diferentes relieves rocosos. Uno de estos, se ha dado en parecer con el tiempo, por los visitantes que por allí llegan con sus embarcaciones, que se asemeja a un Virgen con su niño, por lo que esta cueva, sobre todo, últimamente, también empieza a ser conocida como la Cueva de la Virgen, aunque entre la gente más antigua del lugar, siempre la nombró  como cueva de Los Murciélagos o Cueva de las Palomas.

Su morfología es la de una gran sala inclinada de unos 80 metros de longitud, 40 metros de anchura y una bóveda con alturas de 20 metros.  Con grandes bloques en su interior y con una zona alta en la que se desarrolla una gatera o paso estrecho.

(*)  -Se da la nota curiosa que antes de conocer estos parajes, así como el mismo Almuñécar, ya sabía yo la existencia de esta Cueva  desde mi niñez en Beni-Enzar, gracias al inefable ilustrador de comic Juan García Iranzo autor de “El Cachorro”. Sirva esta nota como agradecido homenaje a quién supo comunicarme tanta ilusión  y fantasía con sus dibujos.


NITO