“Feliz quién ve sus horas en dorado presente”.
NITO
De entre los cuatro, el de Bastos es el más nazarita de todos
PRESENTACIÓN Y DESARROLLO DEL ENIGMA
Os propongo una Charada o Enigma, que ni en el mismísimo Califato de Jun se atreverían a resolver: ¿ Por qué decimos que, en la apariencia, el Rey de Bastos (sólo en los naipes de Heraclio Fournier), es el único rey nazarita de los cuatro reyes de la baraja española...?
Primera pista
siempre que, embobado,
del Rey de la Heraclio se trate:
Pues muy cerca del enigma
estarás con este gran barbado.
Hasta aquí, y con las pistas mostradas, sólo dos sesudos murgueros acertaron la cuestión. Y no vale como contestación lo que dijera un tercero, parroquiano muy guasón, cuyo nombre no diré para que Belcebú no confunda, pero que el de Bastos al saberlo, montó en justa cólera real:
No me importa y se me da una figa
lo que dijere el murguero felón:
“Levantemos, amigos, al Rey la saya
que como debajo no lleva calzón,
si es circunciso al punto veremos,
y en esto notaremos si el de Bastos,
el barbado, es moro nazarita o nó.”
Yo, nada pinto en esta charada
Segunda pista
Señores, no sigan buscando en libros profundos, que nada tiene de fundamentación ni científica ni histórica lo propuesto. Que es un aserto hipotético y tontorrón de Nito quien nos dice que, sólo en la apariencia, "El de Bastos es el más nazarí de los cuatro."
Y, ahora, cuando ya van acertados cinco valientes y otros tantos se quedaron a tan sólo "un negro de uña" de la respuesta correcta, se nos añade que:
El de Bastos no cuenta, pues es de ficción.
El Rey Chiquito de Granada aquí se la dejó.
Mío Cid, sin ser moro, también una igual portó
y San Marcelo, con ser santo, tiene la mejor.
.
Queremos decir con lo aportado, y ésta sería la última pista, que no es menester ser moro para cumplir con la condición, y que muchos y muy buenos cristianos, sólo en la apariencia de sus vestiduras y atalajes, puedan parecer nazaritas, y además, reyes de veneración.
Con esto, señoras/es, la charada es hecha
y... ¡por mi fé!, no cabe dar más explicación:
Pues, sin dudar, en las espadas está la clave
y demos , si os acomoda, fin a esta cuestión.
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Aunque en esta historia muchos naipes se han barajado, sólo el de Heraclio Fournier de 1868 ha valido. Y deciros que aún estáis a tiempo, pues la respuesta no está confirmada, de dar vuestra solución, o bien por correo o bien como Comentario a este blog.
El fin de este enigma se sabrá la semana que viene, puesto que muchos así me lo habéis pedido, en la próxima entrada de esta Murga. Me queda tan sólo el excusarme ante sesudos historiadores que se tomaron estos problemas muy en serio, quebrándoles yo la opinión y la valía de sus sabios argumentos sin sospechar, ni por asomo, que esto era y por diversión, pedorreta murguera.
NITO
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SOLUCIÓN A LA CHARADA
El rey de Bastos, a diferencia de los otros tres, ciñe una espada jineta. Esto es notable por la forma de su arriaz ó guardamano, caídos y paralelos a su hoja.
El nombre le viene por ser introducida en la España musulmana por los jinetes Benimerines o “Zenetes”, aunque nada tiene que ver con la forma de monta a “a la jineta” que introdujeron estos.
Acertantes: Seis y todos murgueros; aproximaciones hasta quemarse, otros seis; y dos historiadores muy quemaos conmigo.
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Foto inocenteHoy vamos a volver a las adivinanzas murgueras, que tanto me gustan por lo que supone de esfuerzo a los buenos murgueros en el conocimiento de nuestra querida Granada y su Patrimonio tan rico y por desgracia tan desconocido.
Entremos en materia: Esto, que parece lo que no es, lo descubrí cuando era niño chico y al salir del colegio el reto era ver quien era capaz de saltarlo con la cartera colgada a la espalda. Entonces las calles eran distintas y podíamos andar por ellas sin peligro y nuestros padres estaban siempre atentos para e vitar males mayores.
Este hito se encuentra ubicado en un barrio muy popular y uno de los más antiguos que tiene Granada y por su calle transcurre uno de los caminos medievales más interesantes del que hablaremos en su momento.
Así que, queridos murgueros, son unas fechas muy entrañables y el tiempo acompaña para patear Granada y a ver si somos capaces de averiguar dónde está; el muro que se ve en la fotografía puede ser una buena pista para ello.
Antonio Montufo Gutiérrez
Explicación al misterio del "Sacrificio de los Mártires"
¿Recuerdan a don Humberto Mersman, el personaje multimillonario “comedor de grandes platos de crestas crudas de gallos con tenedor cuajado de esmeraldas” y propietario del Carmen de los Mártires…? -Pues desde ahí, ha de arrancar necesariamente nuestra historia.
Ya sabemos que este singular personaje, arruinado, vendió su Carmen de los Mártires, al Duque del Infantado, que le compró la finca por 350.000 pts. y que le permitió seguir viviendo en él hasta su muerte, además de una pensión vitalicia de 75.000 pts. anuales, satisfechas por trimestres anticipados, aumentada o disminuida en relación al valor de de la peseta con respecto al oro en el día que se efectuase el pago trimestral.
El XVII Duque del Infantado fue Joaquín de Arteaga y Echague Silva y Méndez de Vigo, personaje del que tendríamos mucho que hablar. Entre sus innumerables propiedades, poseía el Castillo de la Calahorra, al que quiso desmontar piedra a piedra para llevárselo a Madrid, como hizo con otros monumentos.
Al fallecer el duque del Infantado, lo heredó su hija Sor Cristina de la Cruz y de Arteaga, según la escritura de cuenta y participación de bienes relictos, otorgada el 24 de marzo de 1953, ante el notario de Madrid don Luis Sierra Bermejo. Sor Cristina trató del futuro del Carmen con el Alcalde de Granada don Manuel Sola Rodríguez Bolívar, acordando su adquisición por el Ayuntamiento, y la cesión a Sor Cristina del Real Monasterio de San Jerónimo, hasta entonces cuartel de caballería, que fue restaurado en parte con el importe de la venta de Los Mártires. La escritura de venta se otorgó ante el notario de Granada don José Rodríguez Sánchez, el 31 de octubre de 1957, por 11.000.000 pts, que invirtió en San Jerónimo dirigiendo los trabajos con suma maestría don Antonio Dalmases Mejías.
En 4 de septiembre de 1968 el Ayuntamiento granadino concedió a Sor Cristina las distinciones de Hija Adoptiva y Medalla de Oro de Granada. Fallecería en Sevilla el 13 de julio de 1984.
NITO