lunes, 15 de abril de 2019

DATOS INÉDITOS SOBRE EL CRISTO DE LA MISERICORDIA



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EUROPA PRESS (Miércoles, 7 noviembre 2018)


Una investigación de la Universidad de Granada (UGR) ha revelado toda la documentación oculta desde finales del XVII acerca del Cristo de la Misericordia, de José de Mora, una de las obras más importantes de la imaginería del Barroco, cuya réplica procesiona en la Semana Santa granadina cada Jueves Santo.

El Cristo de la Misericordia fue encargado por la familia del abogado de la Real Chancillería Juan de la Barreda a José Mora, artista bastetano que estaba asentado en Granada. Su fecha de hechura fue 1688 y el encargo se firmó por 2.000 reales. Además, el artista recibió de los Clérigos Regulares Menores, como pago complementario en especie, seis pinturas «de gran valor», según ha informado la UGR en una nota de prensa.


Estos detalles han sido desvelados por el investigador José Antonio Díaz Gómez, alumno de la Escuela de Doctorado de Humanidades, Ciencias Sociales y Jurídicas de la UGR e investigador del departamento de Historia del Arte, quien acaba de defender sobre el patrimonio de las órdenes del Oratorio de San Felipe Neri y de los Clérigos Regulares Menores.

El crucificado fue encargado a José de Mora para presidir la capilla funeraria de la familia propietaria en la iglesia de San Gregorio Bético. La Desamortización de Mendizábal estuvo a punto de provocar la pérdida de la imagen o su traspaso a manos privadas. «La misma investigación ha desvelado que el párroco de la cercana iglesia de San José aprovechó el periodo de dos años que tuvo la Junta de Bienes Nacionales para realizar el inventario» correspondiente a los conventos expropiados para que el Cristo de la Misericordia pasase a su templo, donde ahora es venerado.


La investigación realizada en la UGR también detalla que, desde un primer momento, se reconoció la gran valía de la imagen, que descansaba sobre una cruz lisa. Fue en 1740, cuando los letrados de la Real Chancillería quisieron fundar una hermandad con la imagen como titular, cuando los clérigos menores impusieron la realización de una nueva cruz más fuerte. En 1741, la actual cruz de taracea se adosó a la obra de arte.

Esa fue la condición para poder crear la hermandad y poder utilizar el crucificado de Mora en altares de cultos, toda vez que, por su gran valía, no se autorizaba sacarlo en procesión. La imagen comenzó a ser procesionada a comienzos del siglo XIX, tras la retirada de las tropas francesas de Granada.


Actualmente, procesiona una copia por puntos de Don Antonio Barbero Gor. La imagen original preside una capilla en la iglesia de San José, remodelada hace dos décadas con la colaboración de la Duquesa de Alba.



Cristo de la Misericordia de José de Mora.

SECRETOS DE LA HISTORIA.
La talla del Cristo de la Misericordia, único crucificado de gran formato conocido en la producción del escultor del rey José de Mora, se presenta como uno de los grandes hitos artísticos de la Escuela granadina y, más aún, del Barroco español.
A pesar de haber marcado un punto de inflexión en la escultura granadina, se trata de una obra de arte de la que se desconocían por completo sus orígenes. En consecuencia, la historiografía contemporánea había lanzado «diversas hipótesis carentes del respaldo de la documentación histórica«.
Los interrogantes que estaban abiertos quedan resueltos gracias a la investigación doctoral realizada por Díaz Gómez, en la que se ha basado un artículo científico que ha sido publicado hace dos años en la revista 'De arte' de la Universidad de León.
Con esta aportación, quedan documentados los orígenes de esta relevante escultura, fijados definitivamente en el año 1688, coincidiendo con el periodo de madurez artística de José de Mora en Granada.

UNA RESTAURACIÓN CAPITAL 
Desde el 26 de Febrero de 2016 al Cristo de la Misericordia de José Mora, no se le ha vuelto a ver procesionando  por Granada y con motivo de la celebración del año de la Misericordia.



Réplica del Cristo de la Misericordia, de Antonio Barbero (1975) 
que la hermandad procesiona anualmente /David García


La hermandad del Silencio de Granada recibió, en aquellos días, el consentimiento del arzobispo para que la cofradía pudiera procesionar con el Cristo de la Misericordia de José de Mora en el vía crucis extraordinario para esta ocasión.
Se trataba de una concesión extraordinaria que hizo el prelado granadino después de la petición formulada por la hermandad. De esta manera el crucificado original de José de Mora volvió a las calles granadinas después de 2009, cuando salió para participar en la "Passio Granatensis", aunque con motivo de la inestabilidad meteorológica finalmente no formó parte del vía crucis magno.
“…Este Cristo se nos está cayendo a peasos” –Decían las gentes.

LA HERMANDAD Y COFRADÍA
 Como es bien sabido por todos, venía siendo grande el deterioro de la imagen muy antes ya de su proceso de restauración, principalmente por estar conformada por múltiples piezas ensambladas que aumentan y disminuyen de volumen según las variaciones de humedad y temperatura ambiente.  En semejante situación resultó ser en extremo dañina y gravosa para el futuro de la talla, la exposición sobre Alonso Cano celebrada en 1967 en el Hospital Real, debido precisamente al enorme contraste entre la humedad y la umbría de la capilla de San José, con las cálidas salas del recinto expositivo, calculándose que bien pudieron agravarse las adherencias de las colas originales que unen a unas piezas con otras, y a que con el transcurso del tiempo se produjera un singular resquebrajamiento de las policromías. 

Continúan pasando los años y con ellos el patente deterioro de nuestra imagen, dando lugar a que entrados ya en el año de 1975 el equipo de escultores y restauradores de la Dirección General de Bellas Artes y de la Real Academia de Nuestra Señora de las Angustias, dictaminaran la total inmovilización de la imagen en su capilla de la Iglesia de San José, a fin que no se dañase más con los traslados y desfiles procesionales.





    
Deterioros manifiestos


Estudiada por la Hermandad y Cofradía la posibilidad de su sustitución, vino a celebrarse un contrato con el profesor y escultor granadino D. Antonio Barbero Gor, por el que éste se comprometía a realizar una copia por puntos de la extraordinaria imagen barroca que nos ocupa, y como no hay rosas sin espinas, este año se encontró la Cofradía con varias adversidades;  por un lado, la celebración del cincuentenario de su fundación, y por otro, ciertas inoportunidades de última hora que le iban a poner muy cuesta arriba la celebración de la Estación de Penitencia, y es que el templo de San Pedro, de donde parte tradicionalmente la Cofradía, estaba en obras;  de otra suerte, que parte de los costaleros exigiesen una cantidad adicional y desorbitada para sacar el paso, y todo esto sumado al contratiempo de tener aún inacabada la nueva imagen para las fechas de Semana Santa. 

A última hora vinieron las soluciones de urgencia, tal vez buenas para unos y no tanto para otros, pero soluciones al fin y al cabo, y así se vino a procesionar nuestro crucificado en su talla original tendido o recostado sobre unas angarillas portadas por los propios cofrades, iniciando su recorrido desde el vecino Convento de San Bernardo, para sortear riesgos previsibles y para que sufriera el menor daño posible.

 
No hay ni que decir que la Estación de Penitencia de ese año en su peculiaridad, fue toda una prueba de fe y del enorme espíritu de piedad y de sacrificio que animaba a los hermanos de esta Cofradía nuestra.  En lo sucesivo y con el transcurso de los años, hubo que esperar hasta 1994 para que tanto la imagen original como la gran cruz de taracea comenzasen su proceso de restauración en una acertada intervención dirigida con maestría y profesionalidad por la profesora Dª. Bárbara Hasbach Lugo.
  
Hoy recibe los cultos de su Hermandad y Cofradía a excepción de los de la procesión de penitencia, salvo el paréntesis introducido con licencia eclesiástica para su salida extraordinaria con motivo de la celebración de la Passio Granatensis que aconteció en nuestra ciudad en la tarde del Sábado Santo 11 de abril de 2009.


¿Y CÓMO ES ESTE CRISTO…?

Sereno y majestuoso, perfecto de proporciones, blando de factura, muy descolgado, es acaso, en opinión de Gallego y Burín, que es granadino, «el más bello de los Crucificados andaluces», aunque no ciertamente por la ensoñación mística con que lo razona.  
Tiene la mansedumbre compositiva del Cristo de San Plácido de Velázquez, dice de él Martín González y añade que contradice el barroquismo porque es la suprema quietud y rehuye lo sangriento. Aunque tal vez se asemeje más al Cristo de la Clemencia de Martínez Montañes, porque gira la cabeza a su derecha y no la hunde simétrica en el pecho como el de Velázquez.

Casi avanza el realismo positivista del siglo XIX diríamos por la veracidad en todos sus pormenores de la anatomía: planos musculares, tendones, ya todo relajado, pacífico, aunque la cabeza de rasgos judaicos aún conserva la huella congelada del dolor en las cejas contraídas. La cabellera revuelta se derrama sobre el torso espléndido fundiéndose dulce y pictóricamente con la piel de tonos marfileños ya cianóticos. Otras certeras pinceladas de sombra proyectan la muerte hacia el interior de las órbitas de los ojos, cuyo brillo apagado apenas traspasa las pestañas, como si el pintor quisiera trascender la obra genial del escultor. El brevísimo sudario de tela encolada cuelga de un cordón real, con lo que el naturalismo de este recurso «pone más de relieve el carácter ideal y simbólico de la cruz de taracea» (Otero).


TRES CRUCES
El Cristo de la Misericordia ha estado colocado en tres cruces distintas en las fechas siguientes: Sobre la primitiva de taracea cartujana en carey y marfil, objeto de la actual restauración, hasta el año 1926.  Sobre una de taracea granadina de ébano, carey, marfil y nácar, realizada por don Inocencio Molero Peche en 1926 hasta 1975. 
Y sobre una sencilla cruz plana de madera chapada, donada a la Cofradía con anterioridad por el Centro Artístico y Literario de la Ciudad de Granada, desde 1975 hasta 1995 fecha en que se retiró para hacer la restauración del Cristo, después de lo cual se volvió a colocar sobre la primera cruz mencionada, de carey y marfil.



La segunda cruz, la de taracea granadina y también restaurada, es la que actualmente lleva la réplica del Cristo que se encuentra en la iglesia del San Nicolás de Granada y que sale en procesión del Silencio el jueves santo.

Restaurando la cruz original


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.-

EUROPA-PRESS. Granada
GALLEGO Y BURÍN A.  Granada. Guía Artística.
JOSÉ ANTONIO DÍAZ GÓMEZ. Investigador del Departamento de Historia del Arte.
WEB COFRADÍA Y HERMANDAD DEL SILENCIO.



NOTA.- "La Murga de Nito" ya trató otros pormenores sobre el Cristo de la Misericordia  o del Silencio (el más bello Crucificado de España), en Marzo de 2015
https://nito-lamurga.blogspot.com/2015/03/la-leyenda-del-cristo-del-silencio.html

NITO