martes, 19 de julio de 2016

LOCOS DEL PEDAL



El  Tour  de  Francia ha  demostrado  una  y  otra  vez  la dureza de una montaña como el Alpe de´Huez, con míticos ascensos e irrepetibles hazañas de algunos de los ciclistas más grandes de la historia. Sin embargo, la ronda gala no es la única prueba ciclista que ha tenido lugar en la mítica cima francesa, ni tampoco la única capaz de ofrecer un genial espectáculo al espectador.


Lo ha demostrado el ciclista Nico Quéré, que montó una cámara en su bicicleta para demostrar la exigencia, y al mismo tiempo la belleza, de una prueba denominada «Megavalancha». La singular cita deportiva reune a un buen número de corredores que tiene que demostrar su destreza sobre dos ruedas en las condiciones más adversas, desde la nieve del glaciar más alto de la montaña a la tierra, pasando incluso por el peligro de la roca viva.



En la edición de 2016, la vigesimosegunda en la historia de esta prueba, y que se ha disputado este fin de semana, Quéré, autor de las imágenes acabó decimotercero. El vencedor fue Rémy Absalon, que empleó en terminar el durísimo recorrido 43 minutos y 19 segundos.



Dos corredores no pudieron cruzar la línea de meta tras sendos accidentes que les enviaron al hospital, uno con una fractura de clavícula y otro con un traumatismo craneal.
Añado yo: -¡Poco os ha sucedido, hijos míos...!
-Y no me chuleéis de prueba dura: -¡Total, si todo era cuesta abajo....!


Visualiza y maximiza el video incluido en el artículo  que inserto:



NITO

jueves, 23 de junio de 2016

¿Qué ha sido el ruido que ha despertado a Sevilla esta mañana?

¿Qué ha sido el ruido que ha despertado a Sevilla esta mañana?
Un estruendo al filo de las siete de la mañana ha dejado confuso y sin poder dormir a muchos sevillanos
Un ruido ensordecedor que se ha podido oír en toda Sevilla ha despertado a más de uno en esta mañana de jueves. Sobre las siete de la mañana se ha escuchado un estruendo que muchos no han podido ubicar. ¿De dónde venía el ruido?
Ni explosión y accidente ni nada parecido. El trueno que se ha escuchado en toda la ciudad al filo de las siete de la mañana ha sido el vuelo de aviones del Ejército del Aire que escoltaban al Impulse II, el avión solar que esta mañana ha aterrizado en el aeródromo de San Pablo.

Haciéndose una autofoto (Selfi)
El Impulse II ha sobrevolado la capital andaluza antes de tomar tierra en el aeropuerto sevillano. Durante su aproximación al aeródromo, ha sido escoltado por una pareja de cazas Eurofighter y por la patrulla Águila del Ejército del Aire español.
Dicha patrulla está normalmente compuesta por siete aviones, de modo que hasta nueve cazas han sobrevolado a Sevilla, sorprendiendo con su ruido a los sevillanos y, en algún caso, sacándolos del sueño.
                                    La Patrulla Águila junto al avión solar sobre Sevilla
Un estruendoso 'Good  morning Sevilla' fue la señal de que el vuelo había ido perfecto. A las 7.39 de la mañana hacía escala en la capital hispalense el Solar Impulse II, el primer avión propulsado por energía solar que está dando la vuelta al mundo. Ponía así fin a una de las etapas más largas, cerca de 70 horas y 6.300 kilómetros, que le ha llevado desde el aeropuerto de Nueva York a España cruzando el Atlántico sin escalas. “Colón hizo el viaje de ida a América y alguien tenía que volver”, bromeó sonriente el piloto, Bernard Piccard, nada más aterrizar.

El Solar Impulse II (SI2) ha sido visible desde toda la ciudad, sobre todo por el ruido que han causado los dos cazas Eurofigther y la patrulla Águila que le han escoltado en su llegada a Sevilla. El avión forma parte de un proyecto privado para demostrar la rentabilidad y eficacia de las energías renovables, de ahí que haya sido precisamente esta apuesta por las energías limpias (a través de las plantas solares de Abengoa en la provincia) lo que ha motivado que para el aterrizaje en España se escogiera la ciudad andaluza. Eso, y las buenas condiciones meteorológicas del Sur de España.


“El futuro es limpio y es ahora. Tenemos que dejar atrás la contaminación”, ha subrayado Piccard justo antes de brindar con sus compañeros de proyecto con una enorme botella de champagne. El piloto ha subrayado además el simbolismo de traer a Europa el “nuevo mundo nuevo mundo de las tecnologías limpias y del respeto a la naturaleza”. Tras pasar por Omán, India, China, Japón y Estados Unidos, la aeronave continuará trayectoria. En principio volará hasta algún punto del Mar Mediterráneo y después concluirá trayecto en Abu Dabi, en Emiratos Árabes, el mismo punto donde en marzo de 2015 comenzó su andadura.

Visualiza y maximiza este video.
El aparato es un avión monoplaza realizado en fibra de carbono, con 72 metros de envergadura (mayor que un Boeing 747) y con un peso de 2.300 kilos (equivalentes a un coche familiar en vacío). Cuenta con 17.248 células solares desplegadas sobre sus alas y las cuatro baterías que almacenan la energía solar propulsan las hélices únicamente con energía limpia.
Este diseño le permite ahorrar una considerable cantidad de energía durante el día, que puede usar durante la noche, gracias a sus baterías. De hecho, según sus promotores, al no necesitar energías basadas en las fuentes fósiles, el Solar Impulse 2 tiene autonomía de vuelo ilimitada, de manera que teóricamente, según sus fabricantes, podría volar indefinidamente, ya que sólo estaría limitado por la resistencia física del piloto. En esta etapa, el piloto solo ha podido descansar en pequeños turnos de 20 minutos, un sistema para el que lleva tiempo preparándose.
Saliendo de Nueva York
Un estruendoso 'Good morning Sevilla' fue la señal de que el vuelo había ido perfecto. A las 7.39 de la mañana hacía escala en la capital hispalense el Solar Impulse II, el primer avión propulsado por energía solar que está dando la vuelta al mundo. Ponía así fin a una de las etapas más largas, cerca de 70 horas y 6.300 kilómetros, que le ha llevado desde el aeropuerto de Nueva York a España cruzando el Atlántico sin escalas. “Colón hizo el viaje de ida a América y alguien tenía que volver”, bromeó sonriente el piloto, Bernard Piccard, nada más aterrizar.
El Solar Impulse II (SI2) ha sido visible desde toda la ciudad, sobre todo por el ruido que han causado los dos cazas Eurofigther y la patrulla Águila que le han escoltado en su llegada a Sevilla. El avión forma parte de un proyecto privado para demostrar la rentabilidad y eficacia de las energías renovables, de ahí que haya sido precisamente esta apuesta por las energías limpias (a través de las plantas solares de Abengoa en la provincia) lo que ha motivado que para el aterrizaje en España se escogiera la ciudad andaluza. Eso, y las buenas condiciones meteorológicas del Sur de España.
“El futuro es limpio y es ahora. Tenemos que dejar atrás la contaminación”, ha subrayado Piccard justo antes de brindar con sus compañeros de proyecto con una enorme botella de champagne. El piloto ha subrayado además el simbolismo de traer a Europa el “nuevo mundo nuevo mundo de las tecnologías limpias y del respeto a la naturaleza”. Tras pasar por Omán, India, China, Japón y Estados Unidos, la aeronave continuará trayectoria. En principio volará hasta algún punto del Mar Mediterráneo y después concluirá trayecto en Abu Dabi, en Emiratos Árabes, el mismo punto donde en marzo de 2015 comenzó su andadura.


El aparato es un avión monoplaza realizado en fibra de carbono, con 72 metros de envergadura (mayor que un Boeing 747) y con un peso de 2.300 kilos (equivalentes a un coche familiar en vacío). Cuenta con 17.248 células solares desplegadas sobre sus alas y las cuatro baterías que almacenan la energía solar propulsan las hélices únicamente con energía limpia.
Este diseño le permite ahorrar una considerable cantidad de energía durante el día, que puede usar durante la noche, gracias a sus baterías. De hecho, según sus promotores, al no necesitar energías basadas en las fuentes fósiles, el Solar Impulse 2 tiene autonomía de vuelo ilimitada, de manera que teóricamente, según sus fabricantes, podría volar indefinidamente, ya que sólo estaría limitado por la resistencia física del piloto. En esta etapa, el piloto solo ha podido descansar en pequeños turnos de 20 minutos, un sistema para el que lleva tiempo preparándose.

 NITO

viernes, 27 de mayo de 2016

LA FÁBRICA DE ORO DE LANCHA GENIL


En el año 1980, periódicos como IDEAL y ABC, se hicieron eco de una noticia divulgada por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico: Al parecer, la conocida como Puerta del Pescado, una de las puertas que formó parte de la muralla exterior de Granada y que se daba por desaparecida, se había encontrado, abandonada, en la Lancha del Genil.

La supuesta, pero falsa, puerta del Pescado en 1980. 

 La versión de la historia, que sostiene José Luis de Mena en un artículo publicado en este diario en 1980, era que Goupil, aquel propietario de la mina de oro, la compró y la colocó como ornato para la entrada de la Compañía minera.
Pero, ¿quién era ese tal Goupil...? Veamos algo de su historia y disfrutemos de la leyenda que nos ofrece  José Manuel Fernández Martín en su obra "Las leyendas de nuestros pueblos"- 

Adolphe Goupil


--oOo--

Corría el año 1875, cuando Jean Baptiste Michel Adolphe Goupil, un acaudalado industrial francés, adquirió la concesión de la extracción y explotación del oro extraído en la zona de la Lancha del Genil a la Sociedad Aurífera de los Terrenos de España.
Curiosamente, la fábrica de procesado de oro se encontraba situada cercana al lugar donde se hallaba en tiempos de los musulmanes la alquería llamada Casa de las Gallinas (Dar al Wadi o Casa del Río, Daralgüit), que perteneció a la realeza nazarí granadina, teniendo categoría de casa fuerte con carácter palaciego, no en vano los reyes Nazaries tenían más de 400 esclavos extrayendo el oro de estas minas o tal vez… buscando un tesoro extraordinario que procedía de tiempos inmemoriales, algunos decían que de ahí se sacó el oro que transportó el rey Melchor hasta Belén para honrar al Niño Jesús y que la riqueza que otorgada podía comprar reinos enteros y también tenía la propiedad de arruinar a aquel que no se lo mereciera. Cuentan las crónicas de la época que una corona de oro salió de este tesoro destinada a  Boabdil.




Algunas malas lenguas hablaban de que todo lo que montó el Sr. Goupil en el cerro fue una cortina de humo para buscar el fabuloso tesoro de las laderas del Cerro del Sol… Y no era descabellada la idea, pues el mencionado francés no era experto en minería y sin embargo sí entendía de obras de arte y joyas. Algunos que lo conocieron bien, decían que tenía en su poder las claves para localizar el tesoro y que era sólo cuestión de tiempo encontrarlo y todo bien camuflado por una supuesta mina de oro con todo los papeles en regla que no daba rendimientos como para mantenerla abierta… De ahí que la empresa duró sólo dos años desde 1885 a 1887 cuando murió el francés en extrañas circunstancias, quebrando posteriormente la empresa…

Así fue como se fue fraguando la idea de recuperar el tesoro en la mente de Damián, nieto de uno de aquellos trabajadores de la vieja mina y como suele suceder en estas historias, fue su abuelo el que le sembró la avaricia en su imaginación, pero había una condición “sine qua non” para llevar aquella empresa  con éxito… debía de contar con su hermano pequeño Ismael pues su presencia era esencial para lo que posteriormente ocurrió.
La vieja fábrica había sido lugar de juegos y divertimento durante los años de su niñez y ahora se presentaba como remedio a todas sus ambiciones económicas, eso al menos era lo que pensaba Damián.


Había trabajado duro durante los últimos cinco años adiestrado por su abuelo que, como él, se encontraba hechizado por las historias que se contaban del extraordinario tesoro del Rey Melchor, como le llamaban en Cenes.
Pero, si  para los que lo buscaron durante siglos, fue tarea imposible aun contando con todo tipo de artilugios, para él y su hermano podía llegar a ser una tarea casi imposible…
Solo que él poseía una información que su abuelo había estado recopilando durante años y que nunca se atrevió a cumplir.

Subieron por  el Camino de la Casa de las Gallinas que terminaba en la vieja fábrica de oro; Ismael no se acostumbraba a  pesar de los años viviendo en Cenes a la siniestra visión de aquellas ruinas despojadas de toda humanidad y cada vez que pasaba por aquel lugar, el corazón se le encogía.
Al final del Día de todos los Santos el cielo se cubrió de nubes negras, el aire dejó de soplar y una calma abrumadora convirtió en tensa atmósfera reinante, presagiando malos augurios y fue entonces cuando se dieron cuenta de que algo maligno se movía en el interior de la fábrica.

Grafitis en la fábrica que nada atañen a esta historia

El esqueleto de la fábrica había cambiado de posición o eso le pareció a Ismael, pues parecía que la vieja fábrica cobraba vida propia. Mientras tanto, Damián había abierto un cuaderno desgastado y viejo comenzando a recitar en voz baja una letanía de frases incoherentes al lado de una de las bocas que antiguamente traían agua del río Aguas Blancas a través del Canal de los Franceses hasta la fábrica.

Una voz cavernosa y lúgubre contestó desde el interior del túnel.
-¿Sabes el precio que debes pagar?
-Por supuesto y lo he traído. –dijo Damián mirando de reojo a Ismael.
-Debe ser el último de la dinastía para que la profecía se cumpla. -Dijo la voz de ultratumba... Y deberá ser sacrificado. A cambio daré su peso en oro puro.
Damián río con unas carcajadas demoníacas al ver la cara de terror de Ismael que estaba paralizado de miedo.

La boca del túnel se abrió como si fueran las fauces de un enorme reptil y como el que atrapa a un ratón se tragó de un bocado a Damián, escupiendo después más de setenta kilos de oro puro. Ismael no daba crédito a lo ocurrido… Damián lo tenía todo planeado. Ellos eran los únicos descendientes de la familia y él era el mayor por lo cual Ismael debía de ser sacrificado para satisfacer su maldita codicia.
Pero lo que no sabía Damián es que él era el último descendiente de su familia pues Ismael fue adoptado cuando su madre tuvo un aborto y ya no podía tener más hijos, siendo Ismael el tercero de cinco hermanos que se dieron en adopción.

Y como dijo uno de nuestros grandes poetas, Francisco de Quevedo, “No hace la codicia que suceda lo que queremos, ni el temor que no suceda lo que recelamos”.



NITO




jueves, 7 de abril de 2016

REFLEJOS



Pocos granadinos podrán ya recordar  que, en  la década de los años 20, surgió en Granada una revista gráfica mensual llamada REFLEJOS. Y lo que es peor: ¿Cuántos granadinos habrá a los que el nombre de la referida revista les suene a música celestial...?  -Sin embargo, “Reflejos”, se conserva íntegra en la Biblioteca de Andalucía (calle Profesor Sainz Cantero, Granada) y que también está digitalizada, por lo que su consulta se puede hacer por internet. ¡Qué mal pagó esta Granada, siempre reservada y olvidadiza, los sacrificios y desvelos de su creador, Don Miguel La Chica.

Don Miguel La Chica

 Esta revista es una pieza fundamental para el estudio, no ya histórico, sino social de la ciudad en los felices 20 del siglo XX. Su colección de fotografías locales, su preocupación por los temas artísticos, literarios y científicos, se contrasta con las noticias de los ecos de sociedad y una rica publicidad que guarda la memoria de infinidad de negocios hoy día desaparecidos. Al tiempo que nos ha dejado una serie de semblanzas y caricaturas de los personajes granadinos del momento. Una auténtica delicia para el interesado en el pasado reciente de Granada.


Veámos lo que de éste prócer y su obra nos cuenta Juan Bustos:
“Miguel La Chica fundó y dirigió en nuestra ciudad una revista que hoy resulta de lo más interesante para conocer la sociedad granadina de los años 20 del pasado siglo. La revista se llamó “Reflejos”, se editó con regularidad mensualmente entre 1924 y 1931 –que murió su creador-, y en la actualidad, sus números son tan buscados por coleccionistas y curiosos como los de “ Lecturas” ó “Blanco y Negro” de la misma época, cuyo formato y líneas generales de contenido casi puede decirse que inspiraron la amena y bien impresa publicación granadina.



Alberto A. Cienfuegos escribió: “Es difícil, extraordinariamente difícil, encariñar al público y despertar su interés con una revista fechada en capital de provincia y que sólo mensualmente llega a sus manos. Pero Miguel La Chica, con su talento, lo ha conseguido”.
Medio siglo después Eduardo Molina Fajardo compararía la colección de “Reflejos” con una antología de la vida espiritual y material de una Granada “que avanzaba con nuevos perfiles europeos”.



Los siete años de vida de “Reflejos”, son una prueba fehaciente de su éxito. Hoy es un auténtico deleite repasar sus páginas desde sus anuncios a sus ilustraciones -el director artístico era el gran dibujante Antonio López Sancho (1) -; desde sus páginas “de sociedad” a brillantes colaboraciones de escritores tan diversos como Anatole France o Blasco Ibáñez o Pío Baroja o el mismísimo H.G, Wells, ya mundialmente célebre por su “Guerra de los Mundos”.



Particularmente cuidados los temas relacionados con el acontecer histórico granadino, tratados siempre con verdadera riqueza documental.  Eran los años de la dictadura de primo de Rivera, “los locos años 20”, que también tuvieron su intensidad por estos lares. Lo acredita la invasión de publicidad automovilística en las páginas de la revista y los anuncios de establecimientos de belleza y alta confección; las primeras orquestas de señoritas en “ La Montillana” y los precios del “Real Hotel Washington Irving”, “ único hotel con instalación de agua corriente fría y caliente en todas las habitaciones, cada una de ellas con baño”. Se presentía ya la sociedad de consumo de nuestros días.
Miguel La Chica ofrendó a Granada un bello milagro de amor, fruto de su voluntad firme de triunfar: Su revista “Reflejos”.


Más el ya mentado Alberto A. Cienfuegos, reconocería pesaroso, que “Granada, reservada y tornadiza, como todo lo que calienta, no siempre pagó con dulzuras de miel el holocausto de aquellos fervores.

(1) Véase “La Murga” de 14 de Marzo de 2013


NITO

lunes, 29 de febrero de 2016

PALACIO DE LOS NAVAS



Me lo habían dicho como reto, como enigma a descifrar, y aunque me costaba trabajo creérmelo, no tuve más remedio que “echarme a investigar”: En San Matías (no especificaban si barrio o  calle), existió un antiguo hospital, hoy casa-palacio del siglo XVII.

Y así, nuestros pasos curiosos nos llevan a pasar  repasar por el barrio de San Matías, la zona de la ciudad donde la burguesía echó raíces a partir del siglo XVI y durante las dos centurias siguientes, con el resultado de configurar un barrio de singulares calidades. No hace mucho tiempo, a raíz de una exposición sobre el sector de San Matías celebrada en el Colegio de Arquitectos granadinos, se hacían públicos datos elocuentes  sobre la catalogación de 78 edificios  y elementos de interés en un perímetro de diez hectáreas, o sea, una densidad patrimonial realmente significativa.


Por último, triunfantes del reto,  gracias a cronistas de la ciudad de Granada (1), descubrimos que en la calle Navas esquina a San Matías, se encuentra la magnífica finca del siglo XVII, construcción muy notable entre las de interés que aún conserva el barrio en buenas condiciones.


Primitivo hospital llamado de Navas (que dio nombre a la calle) fundado por D. Francisco de Navas y su esposa Dª Isabel Muñoz de Salazar, en 1572. (2)
Pasó luego a ser casa palacio centrada alrededor del patio. De tanta importancia el edificio –de tan fuerte carácter, acentuado por la proximidad de otras casas más modernas y de carácter historicista-  que,  en las abundantes reformas y destrozos del siglo XIX se le respetó, por considerársele edificio representativo de la arquitectura granadina del siglo XVII. El hecho del acondicionamiento posterior de la finca a usos hoteleros, ha contribuido decididamente al buen estado  en que el inmueble ha llegado a nosotros.


En la ficha correspondiente  del Archivo Histórico del Colegio de Arquitectos, se incluyen estos  interesantes datos relativos a la casa en cuestión:  “Importante edificio marienista del siglo XVII. Fachada con estructurado trazado, arcos en el cuerpo alto, buenos hierros y elementos, portada almohadillada de piedra, zaguán de dos puertas, patio con peristilo en los cuatro lados, columnas en piedra , buena escalera que comunica  con la galería cerrada que se abre alrededor del patio y con la que se comunican las habitaciones”.


Tras la descripción de la finca, sus detalles, no menos notables: “Tiene importantes elementos, tales como buenos hierros de forja especial, carpintería de cuarterones tallada con figuras, puerta claveteada (clavos de hierro recortado); en el centro del patio, una fuente baja árabe, de mármol; en la parte baja, un retablo de madera tallada con figuras; los artesonados son importantes”.


El notable edificio que hoy destacamos, viene a demostrar, en resumidas  cuentas, cómo el lenguaje  –noble  y característico-  que era tradicional en las viejas mansiones granadinas, puede subsistir  y armonizar con las exigencias de  los tiempos, mediante  el uso correcto y adecuado de estas valiosas propiedades.
“Conservar usando”  debía ser el lema inexorable en el urbanismo granadino. Antes que sea tarde irremediablemente.



(1) Juan Bustos, Francisco de Paula Valladar.
(2) Antonio Gallego Burín nos dice en su Guía: “[El Hospital]… hace tiempo desaparecido



NITO


domingo, 31 de enero de 2016

EL ALMINAR DE SAN JOSÉ



Todo el mundo quedó impresionado al contemplar  en la Tele cómo el campanario de la iglesia de Sant Pere de Rosselló (Lleida) se ha derrumbado este viernes por la mañana.
A mi me dio por pensar en unos monumentos granadinos que están al borde de la extremaunción: En septiembre del año pasado, un informe de la UNESCO dejaba al descubierto todos los incumplimientos que en materia de conservación se estaban registrando en Granada. En ese 'documento advertencia' se requería resolver «con rapidez» el expediente de la rehabilitación de la iglesia de San Nicolás, San Andrés, San Luis, Alminar de San José… ¿Estaremos esperando a que se desplomen…? Advierto que a algunos les falta muy poco.

El arco de herradura más antiguo de Granada

Y en estas estaba cuando me acordé de un trabajo-denuncia realizado recientemente por GranadaiMedia sobre el Alminar de San José.
El alminar de San José, en el Albaicín, lleva años cerrado al público. El deterioro de algunas zonas de la torre milenaria es evidente. Los vecinos, en su día, reclamaron sin éxito su restauración.
Quienes han accedido al interior de uno de los monumentos más antiguos de la Granada musulmana (lo han hecho Calleja y Miguel Ochando,  los chicos de GranadaiMedia), dicen que el alminar de San José, la torre, permanece cerrada al público desde hace años y su interior presenta un visible estado de deterioro.
Con al menos un milenio de historia, el singular alminar, situado en la calle de San José y declarado Bien de Interés Cultural, sirve hoy de refugio a las palomas que anidan en los escalones.



“El arqueólogo e historiador Manuel Gómez Moreno señalaba en su Guía de Granada que la torre, separada de la Iglesia, construida esta última sobre la desaparecida mezquita al-Murabitín (de los morabitos o ermitaños), pudo haber sido levantada antes del siglo X, en concreto alude a la existencia de elementos arquitectónicos que pueden pertenecer al siglo VIII, si bien el arquitecto Leopoldo Torres Balbás data la obra en su conjunto en el siglo XI, a excepción del campanario, la seña de identidad cristiana.

Vistas a la Alhambra. Obsévese "el campanazo" que en su día diera la pobre

Este último defiende que el alminar se construyó durante el reinado de los primeros monarcas de la dinastía zirí de Granada  (1016-1017) por “su semejanza con el de la mezquita mayor de la misma ciudad, desaparecido, cuyo aspecto se conoce por un antiguo grabado de Francisco Heylan”. Su teoría también se fundamenta en el uso del almohadillado de los sillares -mediante la técnica de soga y tizón-  que se utiliza en la construcción del alminar y que, en opinión de Torres Balbás, data de la época final del califato, en concreto del periodo de Almanzor; consideraciones que rescata el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada y doctor en Historia, Antonio Malpica Cuello, en su estudio sobre "La expansión de la ciudad de Granada en época Almohade"

Vistas a Torres Bermejas

Pero es Manuel Gómez Moreno quien describe con detalle el monumento (también lo he encontrado en la Guía de Gallego Burín): “El alminar está formado por grupos de lajas de La Malahá, dispuestos alternativamente de frente y canto, salvo su parte baja que es de sillares de pudinga. Sólo mide, incluyendo las paredes, 5,80 metros de lado, y en su centro hay un machón, en torno del cual se desarrolla la angosta escalera, alumbrada por ventanillos a modo de saeteras; tiene además la particularidad de que hacia la mitad de su altura, en el muro sur, se abre un arco de herradura, acaso el más antiguo en Granada, y enfrente, tallado en el machón, otro pequeñito sobre un nicho”. Y apostillaba: “nada absolutamente tiene por fuera que excite la curiosidad, porque un enlucido oculta su interesante fábrica”.

 Un San José, fundido sólo para ella

El campanario es la parte que se añade en época cristiana y que, a priori, se encuentra en peor estado si bien los muros exteriores sufren alguna que otra rozadura y tampoco se han salvado de las pintadas. Para llegar a la parte más elevada hay que subir un total de 50 escalones por la estrecha escalera a la que se refiere Gómez Moreno, que rodea una gran columna central encajada en el interior del edificio. Llama la atención los grafitos, más o menos contemporáneos, que dan cuenta del paso de visitantes por el lugar.

Caricias granainas

Pero sobre todo las vistas privilegiadas de la Alhambra, de su Alcazaba, y de las Torres Bermejas; panorámicas menos conocidas del monumento nazarí e igualmente atractivas.
No hace tantos años los vecinos del Albaicín solicitaron la restauración del alminar aprovechando el anuncio de Manuel Chaves referido a las actuaciones que su gobierno pretendía llevar a cabo para conmemorar el milenio de la fundación del reino de Granada, una efemérides que se celebraba precisamente ese año. Coincidió casi en el tiempo con la denuncia que los vecinos presentaron contra una empresa constructora por dañar el alminar con el paso de vehículos y que acabó archivándose por entender que los  hechos no constituían delito alguno.

La Alcazaba en pleno

El lugar desde donde se llamaba a la oración sigue a día de hoy manteniendo el tañido de dos de las tres campanas mediante un sistema electrónico que controla el repicar. En una esquina del campanario permanece arrinconado el badajo de la campana de mayor tamaño a la espera de que un día alguien le preste oídos y se restaure.

NITO



Video de GranadaiMedia

martes, 5 de enero de 2016

EL ORO DEL REY MAGO MELCHOR



«Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra».
Así recoge la Biblia (Evangelio de Mateo 2, 11) la adoración de los Reyes Magos de Oriente al niño Jesús, que había nacido en Belén en un pesebre. Cada uno de los presentes con los que obsequiaron al Mesías tiene una simbología particular.

Melchor llevó oro, reconociendo a Jesús como Rey de Reyes, pues este material está asociado desde tiempos inmemoriales con el poder; Gaspar hizo lo propio con el incienso, identificando a Jesús como Dios, ya que el incienso era un aroma que se ofrecía a la divinidad. Baltasar, por su parte, lo hizo con la mirra, quizás el regalo más misterioso y desconocido de los tres que recibió Jesús en su pesebre. La mirra representaba a Dios como hombre.
La mirra en realidad tiene poco de misterio, aunque quizás sus muchas utilidades propician la intriga que la rodea. Otras culturas la han utilizado a lo largo de los siglos. Sobre todo en la antigüedad, en África, Turquía o Arabia, lugares de donde es propio el Commiphora myrrha, el árbol que rezuma esta resina que es en realidad la mirra. Amarga y aromática, resultaba por entonces muy útil para elaborar perfumes, pero también ungüentos que aliviaban el dolor y ayudaba en el pasaje final de la vida.

Hasta aquí, la Santa Tradición, pero…¿dónde empieza la leyenda? (no olvides, oh lector amado, que estás en Granada).

Los tres regalos: Oro, incienso y mirra

Leyenda granadina para ser leída en la Noche de Reyes.-

Siempre ha mantenido “La Murga” la tesis de que Melchor era granadino, pero nunca explicó las razones ni aportó prueba alguna que condujeran a tal afirmación.
Hoy vamos a levantar solo un pico del velo que cubre este misterio.

Nos, hemos tenido la suerte y el privilegio de curiosear entre los legajos de fray Juan de Cava y que fueron atesorados por el ínclito Francisco Izquierdo que disfrazó tales galimatías históricos en los fingimientos granadinos.  
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Antiguo lavadero de oro en Cenes de la Vega (Granada)

“…El galimatías o amaño filológico sirve de coartada al parentesco filial de Granada con Sión (una taza más de caldo judío).
Melchor era venidero de David, y por tanto, de Salomón, el rey que mandó su flota  para importar oro del Ophir, pero no del Ophir oriental, como asegura el Libro de los Reyes, ni de la costa africana de Safala o de allende la India, “ni siquiera de Cádiz –afirma rotundamente el reverendísimo padre descalzo fray Juan de Cava- sino del término fértil de Granada, concretamente de Valparaiso... por donde fluye el Darro”. 




Resulta que siete siglos más tarde, Demetrio II de Siria, al devolver la independencia a los judíos, justamente en el año 143 a. de C., les restituyó la explotación de los yacimientos de Ophir, los granadinos, y envió a Daniel para que los administrara y continuara surtiendo “la fina púrpura de Casio” al imperio seleúcida. Daniel tomó asiento y casa en el Paseo de los Tristes, se casó con una iliberitana, o séase del Albaycín, y del matrimonio nació Melchor, biznieto de Judas Macabeo, el que fuera caudillo  judío y gobernador de Palestina. Al morir su padre Daniel, el futuro Rey Mago se convirtió en poncio del mercado exportador de oro, en riquísimo traficante.




Melchor, que había sido bien educado por los rabíes y sabios masoretas, estaba al cabo de las observaciones astronómicas de Hiparco de Nicea y, por supuesto, de las relaciones proféticas del Antiguo Testamento. Así que, entre una de cal muerta y otra de arena aurífera rentable, se aficionó a la astrología y llegó a ser un oráculo en la materia, es decir, un mago en la predicción.
El padre lector jubilado fray Juan de la Cava, citado anteriormente, explica que Melchor, descansando en la falda del cerro de la Silla del Moro, donde hoy se halla el Generalife, advirtió que un cometa cruzaba los cielos y exclamó alborozado: “¡Ahí está la Estrella del Rabo que conduce a Belén, donde acaba de nacer el Hijo de Dios!”
Ni corto ni perezoso, tomó las más puras y grandes pepitas de oro que guardaba en el almacén, las puso en una arqueta de madera cruda de ciprés, bellamente adornada con labores de taracea, infló el globo aerostático que tenía preparado al efecto y viajó directamente hasta Alejandría, lugar establecido de antemano para concentración del resto de los Magos. Los cuales, según los autores citados, eran seis en un caso y doce en otro. Reunidos, con Melchor a la cabeza por ser el más acaudalado, emprendieron caminata en dirección a Jerusalén.

Melchor entregó el oro del Darro al Niño-Dios y regresó a casa verdaderamente complacido, donde murió amasando oro a la par que predicaba la venida del Mesías, redentor de los pobres".



NITO