jueves, 21 de octubre de 2010

ALJIBE DE TRILLO -Agua regalada-

En el jardín apergolado que luce encima la aljibe, antaño había una vivienda, como se ve en el grabado.

3 [Resolución de Escritorio]Grabado de “La Ilustración Española y Americana”

alg.4 He aquí una foto que pocos granadinos han visto

He aquí una foto que pocos granadinos han visto: En la ciudad de Aix- en- Provence, situada al sur de Francia, con motivo del 30 aniversario de su hermanamiento con Granada, se va a celebrar una exposición de fotos de nuestra capital y especialmente del Albayzín, del fotógrafo Arturo Cerdá (1844 – 1921), con el título “Regardes Croises. Grenade / Aix–en-Provence”. Esta muestra, con fotos solo del barrio, ya se exhibió en el año 2006 en la sede del Aljibe del Rey, organizada por la Fundación Albayzín.

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El Aljibe de Trillo

Entre los aljibes públicos granadinos de otro tiempo, el llamado aljibe de Trillo, en la confluencia de la cuesta y la calle de ese nombre, en el viejo Albaicín, fue siempre uno de los más populares.

En épocas lejanas, el conjunto de estos aljibes se había bastado y sobrado para proveer de agua potable a la ciudad. Bosque Maurel, en su “Geografía Urbana escribía : “La red de conducción y distribución, que partiendo de las del Darro y Aynadamar, se distribuía por un complejo sistema de aljibes, permitiendo no sólo el riego de los jardines domésticos sino el mismo consumo familiar, era la admiración de propios y extraños en el siglo XV”. De entonces los bellos y evocadores nombres de muchos aljibes: del Rey, de la vieja, de la Gitana, de la Lluvia o del Agua Dulce…

¿Qué méritos tendría el tal Don Trillo, aparte de ser Caballero Veinticuatro y Comendador, que vivió por este lugar, para que dieran su nombre a calle y aljibe, en esta “pintoresca encrucijada en el corazón de la Alcazaba –describía Julio Belza-, que, desgraciadamente, empieza a desfigurarse”?

En 1915, el aljibe y su más cercano entorno, presentaban este pintoresco espectro que nos da conocer este cliché. Enormemente sugestivo el típico rincón albaicinero, risueña esquina escondida en el primitivo barrio llamado por los musulmanes de la “Couracha”. Aquí, en el corazón del antigua Alcazaba Cadima, el Aljibe de Trillo elemento valioso de un paisaje infinitamente seductor. En 1915, como puede verse, el varias veces centenario aljibe seguía prestando sus servicios, como cuando Henríquez de Jorquera, en sus anales del siglo XVIII, ya lo citaba entre los “muchos ´algives´ de agua regalada de que se ´sirben´ los vecinos”.

Hoy, que los aljibes son un entrañable recuerdo del ayer granadino, “un reflejo de vida y costumbres nunca suficientemente estudiadas” -como muy bien escribió Seco de Lucena-, esta curiosa imagen fotográfica posee un indudable colorido y sabor. La sencilla portada del aljibe, su arco elegante, el aguador, el transeúnte sin prisas, el vecino asomado a la puerta matando el tiempo, los valiosos restos de edificaciones antiguas aún conservados, la gracia del balcón cargado de flores…

Hoy, que la ciudad toda nos estremece o irrita con su permanente sucesión de ruidos a cual más agresivo y odioso, ese escenario del albaicín en 1915 se nos ofrece a nuestros nervios cansados y nuestra vida de vértigo como una ventana abierta al misterio cósmico de un tiempo sereno que se nos fue para siempre.

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Bibliografía consultada:

-GRANADA, de Juan Bustos Rodríguez.

-ASOCIACION DE VECINOS - BAJO ALBAYZIN

NITO

jueves, 14 de octubre de 2010

ENSALADA DE COL BLANCA Y GRANADA

La Púnica Granatum Murgueris
La calidez y atracción que en mi despierta la sola visión de un bodegón de granadas que preparé esta misma mañana para una sesión de fotos, me hace recordar una profusión sin límite, de narraciones y poemas sobre este fruto, así como citas históricas, bíblicas, coránicas, mitológicas, médicas, pictóricas… Tantas, que me tuve que decir: ¡Alto…! ante el temor de no acabar nunca.

Finalizadas las fotos (que incluyen esta ensalada para La Murga), lo primero que hice fue hincarle el diente (“a lo Platero”) a la más lozana y lujuriosa de ellas:

“¡Qué hermosa esta granada, Platero!. Me la ha mandado Aguedilla, escogida de lo mejor del arroyo de las Monjas. Ninguna fruta me hace pensar, como ésta, en la frescura del agua que la nutre. Estalla de salud fresca y fuerte. ¿Vamos a comérnosla?...

¡Platero, qué grato gusto amargo y seco el de la difícil piel, dura y agarrada como una raíz a la tierra! Ahora, el primer dulzor, aurora hecha breve rubí, de los granos que se vienen pegados a la piel. Ahora, Platero, el núcleo apretado, sano, completo, con sus velos finos, el exquisito tesoro de amatista comestibles, jugosas y fuertes, como el corazón de no sé qué reina joven. ¡Qué llena está, Platero! Ten come. ¡Qué rica! ¡Con qué fruición se pierden los dientes en la abundante sazón alegre y roja!.”

06319MJ029 - Photo by Matt Jones
WMU International Mission Study on Moldova. All of these images were taken in the central market of the capital city of Moldova, Chisinau. Many people shop in the open markets because prices are so much lower. In the city market, you can buy everything from fish to designer jeans. Anything you need for the house, clothing, or food is available in this market. Smaller kiosks also line the streets and are found on every street corner. They sell basic necessities for the neighborhood. However, the central market is the Super Wal-Mart of the city. The market is open every day and is always packed with people buying and selling. In these images you will see a variety of things from around the market including some portraits, the meat section of the market and detailed shots of pomegranates and a bag of sugar with pasta stuck in it.

Originaria de Asia, su historia se remonta a varios siglos antes de Cristo. Fue considerada tradicionalmente como símbolo del amor y de la fecundidad. Los árabes fueron los que la introdujeron en España, citándola ya en el siglo XIII Gonzalo de Berceo en uno de sus poemas, en el que la llama milgrana (mil granos) por la abundancia de esta semilla. Luego fue llevada por los españoles a América, donde ahora ocupa grandes extensiones, sobre todo en las zonas litorales del Pacífico que van desde California a Chile.

Las variedades más apreciadas en el arte culinario, son las llamadas Grano de Elche, Mollar de Játiva y Mollar de Valencia. Aporta 65 calorías por cada cien gramos y es rica en vitamina B y C. Contiene fibra, es muy digestiva, y por sus muchas aplicaciones curativas los musulmanes la consideraban la fruta medicina.

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En la Alpujarra de Granada, los granos de este fruto se suelen comer servidos sobre hojas de lechuga. Éstos se utilizan como adorno y aderezo de numerosos platos tradicionales de la cocina marroquí como las tortas de mazapán que están abundantemente recubiertas de dichos granos. Los turcos preparan una crema de arroz con almendras, denominada "keskul, a la que añaden algunos granos de este fruto.

Es la granada olorosa
un cielo cristalizado.
(Cada grano es una estrella,
cada velo es un ocaso.)
Cielo seco y comprimido
por la garra de los años.


(F. G. Lorca, Canción oriental)



Ensalada de col blanca y granada

ELABORACIÓN

En primer lugar cortaremos la col en tiras lo más finas posibles, las pondremos en un recipiente con abundante agua fría para que se laven bien, la escurriremos y pondremos en una fuente honda. Los ajos muy picados, los freiremos con aceite de oliva. Cuando se doren, les pondremos un poco de pimentón y chorreadita de vinagre aromático. Los mezclamos bien con la col en la fuente y sazonamos. Cubrimos unos minutos para que el conjunto macere y aromatice la col. Por último, ya fría se decora con abundantes granos de granada alrededor y algunos en el centro. Este plato, aunque de origen nazarí sin dudar, se sigue haciendo mucho los días de matanza en las zonas rurales.

INGREDIENTES

Col, granada grande en sazón, ajos, vinagre, aceite, sal y pimentón (opcional)

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NITO

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jueves, 7 de octubre de 2010

LA CASA DE LA VELERA EN LA ALHAMBRA

La Velera

Vista del Albayzín desde la Velera
DSCN9120 [Resolución de Escritorio] Los Califas en la vivienda conocida como la Velera

Fachada occidental de la Torre de la Vela

El Patronato de la Alhambra ofrece la posibilidad de poder visitar durante un mes espacios que habitualmente están cerrados al público por razones de mantenimiento del monumento y es lógico teniendo en cuenta que los visitantes son más de dos millones anuales y hay espacios que por sus reducidas dimensiones o la fragilidad de los mismos, es muy arriesgado incluirlos en la visita general a la Alhambra, de ahí que esos espacios tan delicados sean abiertos un mes al año. En Octubre el espacio escogido es La Velera. Todos los meses, en la MURGA colocaremos un artículo sobre el espacio del mes. Hoy hablaremos del primero.

La Velera es una viviendo situada en la tercera planta de la Torre de la Vela; vamos a escribir sobre ella.

Cuando Muhammad Al-Ahmar Ibn Nasr funda su reino en Granada decide cambiar su residencia desde el Albayzín a la Sabika y lo primero que hace es construir sobre las ruinas de construcciones anteriores romanas, visigodas y ziries una fortaleza comenzando por la Qasba o Alcazaba. Construye la muralla y las torres de la Vela y del Homenaje.

La Torre de la Vela también llamada Torre del Sol porque éste se refleja en la fachada sur actuando como un reloj para la ciudad de Granada. Tras la Reconquista también se le llamó Torre de la Campana.

La Torre de la Vela tiene unas dimensiones de 16 metros de lado y una altura de 26.80 metros. La base es maciza y tiene cuatro pisos con arcos apeados por pilares que determinan galerías en torno cubiertas con varias bóvedas. Las plantas interiores se resuelven con bellas soluciones constructivas como pilares de ladrillo, bóveda central, galerías laterales también abovedadas, sótano con mazmorra y una terraza en la parte superior. En el norte podemos ver como en el primer piso sólo está la mazmorra y las paredes son muy gruesas y a medida que subimos en altura los muros van decreciendo y aumentando los espacios hasta terminar en la azotea, esta forma tan peculiar es la solución que aportan los costructores para darle seguridad a la torre y sin duda alguna, fue eficaz pues a pesar de estar en una zona eminentemente sísmica como es Granada, lleva en pie desde el siglo XIII. La escalera, al menos en el tramo medio, está actualmente de forma diferente a como era en la época árabe. La terraza estaba, al igual que todas las demás torres de la Alhambra, almenada y que con los continuos seísmos las han hecho desaparecer.

El día 2 de Enero de 1.492 fueron tremolados desde la Torre de la Vela los pendones reales por el Cardenal Mendoza y el Marqués de Mondéjar anunciando al ejército castellano que estaba esperando en la actual ermita de San Sebastián, tras la toma de la Alhambra, se dotó a esta torre de una campana para llamar a la población a rebato; debido a su uso y a las inclemencias del tiempo esta campana fue sustituida en 1569, 1598, 1624, 1640, 1655 y en 1773 se realizó la actual por José Lorenzo Corona. Así mismo, la espadaña ha estado colocada en diversos lugares de la azotea trasladándose en 1840 del ángulo nordeste al actual, pero un rayo la destruyó en 1882 y se reconstruyó de nuevo. El uso de la campana regulaba las horas de riego en la Vega y a lo largo del año se toca el día 2 de Enero en commemoración de la Toma, el 7 de Octubre día de la Virgen de Rosario en memoria de la Batalla de Lepanto, el 12 de Octubre Día de la Hispanidad o en Semana Santa cuando procesiona Santa María de la Alhambra .

La Velera es la vivienda que hay en la tercera planta de la Torre de la Vela y es conocida por este nombre desde la toma de la Alhambra. Estaba habitada por lo militares del Cuerpo de Caballeros Mutilados que eran los responsables del toque de la campana y estuvo ocupada hasta mediados del siglo XX. La última en habitarla fue Concepción, viuda del último militar en ocupar el puesto, al pasar la Alhambra de la jurisdicción militar a la civil.

Para acceder a la Velera en Octubre hay que sacar el billete de jardines y con él se puede visitar el Generalife, el Partal y la Alcazaba.

Antonio Montufo Gutiérrez

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miércoles, 29 de septiembre de 2010

LA ALHAMBRA CRISTIANA

Peinador de l a Reina  Artesonado pasillo Peinador de la Reyna.

Antigua entrada al Generalife
Piso inferior del Peinador de la Reyna

Detalle Torre de las Cabezas

Continuando con el tema de la Alhambra, vamos hoy a tratar lo que llamo "La Alhambra Cristiana" y lo llamo así porque bajo este epígrafe voy a incluir todas las intervenciones que se hicieron en el monumento tras la toma de Granada por lo Reyes Católicos el 2 de Enero de 1.492.

Ya desde el primer momento está documentado que los monarcas comenzaron a librar dinero para el mantenimiento y conservación del mismo así como para acometer las reformas necesarias para adaptarlo a la nueva etapa que se iniciaba en el antiguo reino nazarí de Granada, vamos, que podemos decir que como advertencia y aviso a navegantes, a la población musulmana, de quienes eran los nuevos gobernantes de Granada.

Las intervenciones y construcciones que se hicieron en el recinto alhambreño fueron diversas y son las siguientes:

- Creación de elementos defensivos ante el temor de una posible intervención del Imperio Turco en defensa y apoyo a la población morisca en las varias sublevaciones que hubo y que terminaron con la conocida Guerra de las Alpujarras, estas intervenciones fueron la construcción de revellines o fortines preparados para el uso y defensa de la artillería en puntos estratégicos de las murallas y en algunas torres como podemos ver en la Torre de la Vela, en la Puerta de la Justicia, en la Puerta de los Siete Suelos, en la Torre de las Cabezas, en la Torre del Cabo de Carrera y en la Puerta de lo Picos así como el acuartelamiento en la Puerta del Arrabal.

- Reforzamiento de algunas paños de la muralla como se puede ver en la muralla sur debajo de los jardines del Adarve, entre la Torre de la Pólvora y la Torre del Adarguero y en la muralla debajo de la Torre del Agua bajo el acueducto de la acequia Real de Mahammad I, que consistía en sobreponer a la muralla musulmana un muro a base de mampostería y macabrillas de los cementerios musulmanes.

- Construcción del Convento de los Franciscanos sobre las ruinas del palacio de los Infantes obra de Muhammad III ( 1303-1309).

-El gran aljibe entre la Alcazaba y los palacios Reales obra del Marqués de Mondéjar y Conde de Tendilla, Ínigo Hurtado de Mendoza.

-El palacio de Carlos V.

-La Iglesia de Santa María de la Alhambra construida sobre la mezquita aljama de Muhammad III.

- Las dos puertas renacentistas en la cerca de la Alhambra dando a la Cuesta de los Chinos y a la Cuesta de Gomérez. Y para terminar

-La Puerta de las Granadas obra de Pedro Machuca.

Como podemos ver las intervenciones cristianas en la Alhambra fueron muchas y diversas pero no por ello el monumento perdió su esencia árabe aunque ésta no sea la visión de algunas investigadores, arabistas e historiadores del arte.

En posteriores entradas iremos desglosando y pormenorizando estas intervenciones.

Antonio Montufo Gutiérrez

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miércoles, 22 de septiembre de 2010

ROMERÍA DE SAN MIGUEL


Romería de San Miguel

En pleno “ecuador membrillero”, es decir, en este nuestro particular veranillo de San Miguel, me vienen a las mientes un suceso que me contaron mis viejos:

“Hará pa 70 años, en la gran jornada de la romería de este Santo, cayó una enorme tormenta de agua que arrastró cuestas abajo tal cantidad de almecinas, majoletas, acerolas, erizos de castaño y demás vituallas que se vendían en puestecillos y tenderetes para los peregrinos que allí subían, que alfombró totalmente Plaza Nueva. Esto te da medida de la importancia que adquirió «la subida al Cerro» y del personal que allí acudía”.


A mayor abundamiento, y queriendo yo profundizar en el tema, cae en mis manos por puro azar, una monografía titulada:“Ritual de la Cocina Albaycinera” de Mariano Cruz Romero, y cuya entrada copio.

“Afán de Ribera ha dedicado páginas muy divertidas y también emocionadas a «La subida al Cerro». Decía: « ¡Cómo te resucitas el día del Santol ¡» y añadía (refiriéndose al Albayzín orgulloso), «Todo se engalana para que la gente de allá abajo vea que algo queda de su pasado esplendor». Los autores que hemos venido citando recuerdan las frutas que se consumían durante la fiesta: membrillos de carne amarilla, gamboas (azamboas), acerolas como melones, azufaifas de cuello vuelto, granadas de Fuente Peña (como la sangre, de grano negro), nueces mollares, almecinas, majoletas, cacahuetes, girasoles, erizos verdes e higos chumbos. Frutas que aún siguen ofreciéndose en la romería, de la misma manera y por el mismo tipo de vendedores, y con el mismo sistema de pesos y medidas: el «puñao». Con las almecinas (un «puñao» por un duro hoy) se regala el canuto de caña, arma de gran precisión para disparar el hueso de la almecina a la pantorrilla o el bullarengue de las mozas o al cogote de los malafollás. Es un juego vitamínico”.

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La historia de la Romería

En la época de dominación árabe existía la leyenda de que en el conocido Cerro del Aceituno o también Cerro de los Diablos, había un milagroso olivo que sólo en un día era capaz de ofrecer sus frutos con todo el proceso de maduración de manera simultánea. Y con tal se celebraba una fiesta en el día de la Ankara junto a una torre que allí se elevaba.


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Después de la conquista cristiana de la ciudad el lugar pasó a llamarse Cerro de los Ángeles y se edificó una pequeña ermita en la que se dijo misa por primera vez en 1673. Esta ermita fue arrasada por los franceses en 1810, pero el empeño de la Hermandad la volvió a erigir en 1828.

Aunque es una fiesta local del barrio del Albaicín, tiene una enorme repercusión en toda la población de Granada que asiste a la romería que comienza a primeras horas de la tarde.

La Ermita del Arcángel San Miguel, San Miguel Alto, preside la ciudad de Granada puesto que se encuentra en un alto, el Cerro del Aceituno, en la muralla del siglo XIV. Se celebra la romería de San Miguel Alto el último domingo de septiembre, que es prácticamente la única vez al año que se abre la ermita. Desgraciadamente, pues la estatua es tema de uno de los poemas más hermosos de Federico García Lorca.

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El día de la romería, los romeros se dirigen al Albaicín en carretas y caballos, para sacar en andas una de las imágenes del Arcángel, hecha especialmente para salir en procesión. La imagen recorre las calles del Albaicín y regresa de nuevo a su ermita en la tarde.

La imagen original permanece en el altar. San Miguel tiene muchos devotos. Siempre se le ha relacionado con la Reconquista y la expulsión de los musulmanes. El tradicional dragón derrotado por el Arcángel tiene en Granada rostro moro.


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NITO

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jueves, 16 de septiembre de 2010

LOS RAPACES DE LANCHA

Lastres este verano

Cuando algún visitante de Lastres (ese pueblo tan marinero y tan de actualidad por haberse rodado en él la serie del Doctor Mateo), quiera compartir y disfrutar de toda una profunda sabiduría y cultura marinera sólo tiene que entrar en agradable conversación con cualquier pescador llastrín.

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El ayer en Luanco

La vida de cada uno de estos marineros es una biografía única y apasionante digna de los mejores narradores. Sus vidas están empapadas de una filosofía muy peculiar de la existencia, curtidas por el salitre, por los golpes de mar, marcadas y laceradas por muchas frustraciones, por miles de singladuras y batallas ganadas heroicamente a la mar día a día, generación tras generación, sacando adelante a sus familias y construyendo de forma humilde y admirable su país.

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En la actualidad

Aquí os traigo una narración de Faustino Martínez, contada en el “Astilleru” de Luis Montoto (artesano y maquetista del Mar y al que visité este verano), que nos da una idea de la dureza del oficio en aquellos tiempos, incluso para los niños o rapaces.


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Los niños raqueros

Los «rapaces de lancha», niños de entre 9 y 12 años entre cuyas tareas tenían la de ir llamando casa por casa para despertar a los pescadores para salir a la mar. Estos niños de las lanchas besugueras acostumbraban a llamar a los tripulantes a la una y a las dos de la noche, tocando bígaros (caracolas) y otros instrumentos.

“…Era una escena repetida durante siglos en las madrugadas del pueblo de Llastres antes de llamar pa la mar, el patrón de la lancha se asomaba al corredor o al balcón de su casa para escuchar el ruido de la mar, el estado de la mar. Era necesario que el patrón sondeara el tiempo.

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De fiesta en el mar

Luego saldría el rapaz de lancha por las empinadas callejuelas del pueblo llamando: - ¡ Fulanu... pa la mar...! -. A veces se bajaba hasta el muelle para tomar más datos, se oteaba el horizonte, el escamón. Se evaluaba la situación y hasta se tanteaba la suerte si es que algún valiente salía a la mar en difíciles condiciones. Otras veces había que dar vuelta para casa porque había mucho rendoriu , o porque ruxía demasiado la mar en el pedreu , el Penote, el Escanu, o porque ruxía el Ucalitón de San Roque, o porque corría mucho el semblante . Pero donde nunca faltaba la mirada era al monte de Carrandi, (El Sueve). También se cotejaba si corría el semblante (las nubes), la dirección que llevaba, en la Luna, en las gaviotas, en la luz del ambiente en el alba. En fin, en toda la naturaleza.

Ahora los marineros escuchan las previsiones científicas del tiempo. El mapa del tiempo es escuchado y estudiado como necesidad vital. Se conecta con emisoras, como la de Arcachon, la BBC., y otras. Ahora tienen a su alcance la radio, el teléfono por satélite, el radar, el eco o sonar, estudian astronomía, utilizan el sextante, tienen el radio goniómetro, marcan rumbos, pero sobre todo tienen a su disposición el uso del G P S (Global Positional System).

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Ya en la mar, los pescadores de Llastres observaban la corriente, la profundidad, las respingas, el sable o el cantil (zona del fondo del mar, entre la roca y la arena), marcaban, anotaban los lugares donde había pesca, las horas en que echaban y levantaban sus aparejos, las circunstancias de la buena o mala pesca, detectaban la presencia de pesca con las riadas, la profundidad en la que habían sido echadas las diferentes artes de pesca (rascos, tresmayos, boliches, palangres, redes, miños, volantes, nanses, pesca al deu , al pinchu, al ardor, a galdiar, al abareque, al tanqueu, etc), evaluaban el comportamiento de la hechura de sus aparejos. Siempre hubo entre los pescadores auténticos sabios curtidos en la observación de estos datos que anotaban en su memoria, o en sus pequeños cuadernos de bitácora, y que transmitían a sus descendientes, de generación en generación. Algunos de estos datos de observación eran secretos, otros compartidos con los verdaderos amigos, y otros eran patrimonio de todos por la experiencia común”.

lastres

NITO

jueves, 9 de septiembre de 2010

LA VAPORA DE LUANCO

La Vapora de Luanco

Cuando visité, en la primavera pasada, la localidad asturiana de Luanco, ya os dije cómo quedé impresionado por su bonito Museo Marítimo. Tanto que, aprovechando una escapada veraniega al Principado, ahora en Agosto, me acerqué de nuevo al citado museo interactivo del mar.

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No encontré a don José Ramón García, su director, al que me habría gustado volver a saludar, pero sí estaba allí el motivo de mi visita y a la que seguiré visitando mil veces que por allí pase: La maqueta de la Vapora de pesca.

Todo el sabor y la nostalgia de la flota pesquera de primeros del S. XX están entre sus cuadernas. Con la lancha vapora se podía sustituir ya a la trainera arbolada, convirtiéndose ésta en una embarcación de todo tiempo y capaz de faenar con todo tipo de arte conocido hasta el momento. El viejo problema del buque estacional se superaba por fin, dando paso al pesquero polivalente, rentable y útil todo el año.

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Foto tomada de un cuadro en un escaparate de Llanes

Fue quizá la célebre galerna de 1912 la que motivó el espaldarazo definitivo al vapor, pues de todos los pesqueros que se perdieron aquel fatídico día de agosto ninguno fue vapor, la suerte de la vela estaba echada. Se puede fijar el año 1900 como el de la llegada del vapor al Cantábrico. Las primeras lanchas tienen un escueto guardacalor al centro de la eslora y el timonel se sitúa casi en la misma popa donde gobierna directamente el timón con una caña en la mayoría de los casos de madera. Pronto se le dota de una especie de púlpito para protegerle de la mar y, más tarde, de una caseta acristalada.


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Dos detalles resaltan en los primeros modelos de estos vaporcillos: Su voluminosa caldera que ocupaba, junto con la cocina y la carbonera, la casi totalidad de la bodega y sus velas auxiliares que facilitaban el aproar al viento el barco en las maniobras de pesca y que, con buen viento favorable, ayudarían a ahorrar algo del escaso carbón de regreso a puerto.


Con el tiempo, estas velas –proel y cangreja- desaparecieron al tiempo que aumentaba la potencia y fiabilidad de los motores. Aún así, los modernos motopesqueros cántabros, siguen presentando un pequeño atisbo de vela proel.


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1932

Vaporas en el puerto de Candás

Mi próxima maqueta, si es que me atrevo con mi vista y con mi pulso, ha de ser forzosamente, esta vapora pesquera de Luanco.


NITO

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jueves, 2 de septiembre de 2010

AGUA Y AZUCARILLOS EN LA ALHAMBRA

El kiosco "oasis" de la Plaza de los Aljibes

Aún no existía el kiosco

Yo lo cuento como una de las más irreparables pérdidas de la Alhambra. Y que me perdonen los estudiosos serios del Monumento. Pero imaginen la impresión recibida por un niño criado en las resecas faldas del Rif que, turista ocasional, se planta con sus padres un tórrido verano en la Plaza de los Aljibes.


Sacaban el agua de aquel aljibe de la Alhambra con un cubo de zinc que vertían en una gran pileta de piedra a modo de filtro natural de la que salía un grifo cromado de fantasía. Del grifo llenaban de agua un vaso alto y de grueso cristal en el que ponían una pieza alargada de azucarillo, un azúcar duro y esponjoso fabricado por la confitería Bernina, de Plaza del Carmen, más un chorrito de anís. El refresco incluía una maza de madera para disolver la piedra de azúcar: ¡Ya tenemos el “Agua azucarillos y aguardiente” de la famosa Zarzuela en versión granadina

No recuerdo nada más refrescante (aparte connotaciones sanitarias) que aquellos grandes vasos, imposibles de abarcar con una mano y en aquel fresco paraje. Aquello desapareció de nuestras vidas, como otras tantas cosas, y nadie sabe muy bien por qué (seguramente Sanidad tendría mucho que decir), como desapareció la venta de agua de Lanjarón por vasos (igualmente de cristal) en el despacho de mármol blanco de la calle Reyes Catódicos y como desaparecieron los Espumosos de la Carrera de la Virgen: (¡Ay, de aquellos espumosos del “Támesis”…! Darían tema para escribir un libro… ¡Ay, y quien me ayudara a ello…! Fotografo Accidental

Autor: "Fotógrafo Accidental"

Pero es que, antes aún, también Granada se quedó sin la figura del aguador con su borrico, y sin el pregón cantarín de la ganivetiana agua del Avellano, por calles y plazas.

¡Oh, desaparecidos e inapreciables bienes de mi niñez en la siempre sedienta Granada veraniega…!

combinados


NITO

jueves, 26 de agosto de 2010

PUERTA DE LAS ARMAS, BAB AL- SILAH





Esta puerta es una de las primeras que construyeron los nazaritas y la que tiene una mayor influencia de la tradición almohade de la que los nasries fueron sus herederos. Para el Dr. Carlos Vílchez fue construida por MuhammadI, Ibn al-Hamar (1238-1272) y para la Dra. Mª. Elena Diez Jorge era una de las cuatro exteriores con que contaba la Alhambra y fue añadida al recinto en tiempos de Ismail I (1314-1325). El nombre de las Armas le viene porque en esta puerta debían depositar las armas para poder acceder al interior de la Alhambra.
En la época medieval era el acceso natural desde la ciudad de Granada a la Alhambra hasta que tras la reconquista, los Reyes Católicos ordenaron su clausura y obligaron a que el acceso a la Alhambra fuera por la Cuesta de Gomérez.
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Es como todas las puerta exteriores en recodo y en rampa para dificultar el acceso en caso de un ataque enemigo. La entrada la forma un arco de herradura apuntado de ladrillo, festoneado con piezas vidriadas de colores y recuadrado con un alfiz de cintas que se entrelazan y encierran las albanegas que han perdido casi toda su decoración; las impostas de las que arranca el arco son de piedra y detrás un pequeño zaguán rectangular cubierto con bóveda de aristas y se conserva la huella del rastrillo que se bajaba en caso de ataque. Al lado hay un postigo que da a la entrada de las caballerizas.
El interior, dividido en tres ámbitos separados por arcos de herradura apuntados, se cubre con bóvedas de gallones en los extremos y esquifada en el centro, decorados con una pintura que simula ladrillos rojos separados por una cinta blanca para darle profundidad a las cúpulas, a los lados y al fondo hay bancos para la guardia.

Al fondo hay un espacio con dos puertas, la de la izquierda da a la calle que conduce a los palacios con poyete para el descabalgamiento y la de la derecha conduce a la Alcazaba.

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Bibliografía:
La Alhambra y el Generalife, Guia Oficial del Patronato.
Alhambra y Generalife. Dr. Carlos Vilchez
La Alhambra y el Generalife, Guía historico artística. Dra Elena Diez Jorge.
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Antonio Montufo Gutiérrez
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miércoles, 11 de agosto de 2010

DECENCIA


Hace ya algún tiempo recibí este escrito del inolvidable murguero y finísimo amigo Fernando, “Fedor” para el Blog. Perdí su rastro, cosas de la vida. Tenía un traslado pendiente a otra ciudad y algún problema serio con la vista.

Hoy quiero dar a la luz este su último envío recibido, en el que nos muestra su siempre limpia prosa y su cortante y medida poesía.

NITO

“A diario, se presenta ante nuestros ojos incrédulos, la estampa de algún famoso, entrando ó saliendo de un juzgado, sosteniendo, en ejercicio harto difícil, una carpeta cuyo cometido es ocultar la indignidad de unas esposas que, muñeca contra muñeca, atenazan fuertemente las manos del presunto delincuente.

¡NO SEÑOR!: La indignidad no está en las esposas sino en las mientes de este personaje que, enfermo de avaricia, se ve desbordado por una ambición desenfrenada que le impide ver, como ésta, anula por completo su privilegiada inteligencia.

Buen profesional, adinerado, locuaz y dicharachero, de poco le sirve ya esa inteligencia, ahora obnubilaba, ni su fortuna, ni su buena planta, en ocasiones chulesca, pues vino a dar con sus huesos en una cárcel en la que la celda asignada será testigo de cómo, allí, nuestro “héroe”, ahoga su indecencia entre abundantes y lastimosas lágrimas…”


esposas-delincuencia


De ahí mi reflexión:

Al médico y al herrero,

al albañil eficiente,

al músico y al bracero,

al cerrajero,

sin olvidar al docente,

ni al cura (precisamente).

¿Sabes como yo lo quiero…?

Antes que profesional, ¡Decente !


Fernando Jiménez Risueño

FEDOR


jueves, 29 de julio de 2010

EL LIBRO DE FIRMAS DE LA ALHAMBRA

La bellísima taza de la fuente grafiteada por visitantes ilustres
No es la primera vez que, en este cuaderno de bitácora, hablamos de Richard Ford, aquel angelito hispanista, viajero romántico él, que tuvo la osadía, impiedad ó inconsciencia, de grabar su nombre a punta de navaja en los sagrados mármoles de la mismísima Fuente de los Leones.

Las incrustaciones calcáreas, el moho y el tiempo piadosos, hicieron desaparecer este rastro, hasta que en la última restauración habida en el monumento el 3 de noviembre el 2007, fue descubierto y reparado.


El primer Álbum de firmas.

Corolario: Quiero decir que siempre existieron bárbaros…

Me dirán algunos que eran otros tiempos: Tiempos en que esta hazaña no tenía importancia, que ni era delito ni era sancionable. Total: nuestros monumentos se los comían la humedad y las ortigas…

Pero, óiganme, caballeros: Otros viajeros del mismo tiempo, con otros ojos y otras mentes, supieron ver la barbaridad que se estaba cometiendo y aprovechándose de su influencia personal y de los amigos, inventaron el libro de visitas de la Alhambra. Me refiero al caso del poco conocido príncipe ruso Dimitri Dolgorouki en su visita a Granada junto a Washington Irving, que donó este primer ejemplar, encuadernado en rica piel verde de 351 folios que se inició con las firmas de sus donadores el 9 de mayo de 1829. Este ejemplar se conserva en la Biblioteca del Patronato de la Alhambra y el Generalife.



Firmas de Charles S. Peirce en Nov. de 1870

Tuvieron que pasar 43 años y 11 días para que el libro se completara. En adelante, se registrarían aquí las firmas y las reflexiones de los viajeros. Muy interesante es el comportamiento ante este libro, visto como un auténtico souvenir por los turistas, puesto que reunía las firmas de los escritores más famosos y los artistas más brillantes que habían visitado el monumento cuyas obras habían contagiado a varias generaciones la emoción de soñar la Alhambra. Delante de este libro, no faltó quien, como la Sra. Rommer sintió deseos de robar la página en la que había estampado su firma Irving, pues ésta equivaldría a llevarse la reliquia del ocio moderno. Así, con tales álbumes, por lo menos los demás visitantes, por imitación, prefirieron buscar este libro a “grafitear” nuestros yesos, estucos y mármoles, pues ya no estaba bien visto.

¿Terminó esto con las mutilaciones…? -Pues no, señores: Siempre habrá gente a la que le importa un bledo merengado los monumentos y los Libros de Firmas.

¡Faltaría más…!

Alberti, a su modo, también pintarrajeó en el Libro. 
Foto tomada del Blog de Bruno Alcaraz Masats 


NITO

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