jueves, 30 de abril de 2020

DUELOS Y QUEBRANTOS


"Vieja friendo huevos"  (Velázquez)
«En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.»

Dice un refrán popular:
“Comer aquí es un encanto, si tomas duelos y quebrantos”
La RAE define los “duelos y quebrantos” como: “Fritada hecha con huevos y grosura de animales, especialmente torreznos o sesos, alimentos compatibles con la abstinencia parcial que por precepto eclesiástico se guardaba los sábados en los reinos de Castilla”, que no son lo mismo que ”la merced de Dios” que el diccionario de la Real Academia de la Lengua define como: «la fritada de huevos y torreznos con miel», en los primeros entran las «grosuras» como elemento diferenciador.

Aquí conviene no confundir tocino, tocineta y panceta

No resisto la tentación de traer aquí lo que de este tema  nos cuenta José Antonio Castillo en su magnífica obra “COCINA ANDALUZA PARA RECITAR”:

 Duelos y quebrantos.
Como estamos en tiempo cervantino, bien nos vendrá un plato recién sacado de tan excelsa literatura. El caso es que Don Quijote solía comer todos los sábados con “duelos y quebrantos”, cuyos ingredientes se han prestado a múltiples conjeturas. Según algunos editores, atribuíanse a esta acepción culinaria, la tortilla de sesos de La Mancha, el aprovechamiento de los animales accidentados (de ahí, el duelo, por la pérdida, y el quebranto, por lo económico), los despojos y vísceras, ciertos tipos de guisos de judías, y otros que, al parecer, quedaban exentos de los rigores cuaresmales.

A principios del siglo XX, Don Francisco Rodríguez Marín, director qué fue de la Biblioteca Nacional, halló un curioso libro fechado en 1670, que respondía a lo largo y pomposo nombre de: Primera parte del Parnaso Nuevo y amenidades al gusto, en veintiocho entremeses, bailes y sainetes de los mejores ingenios de España.
Esta publicación vino a explicar el misterio gracias a los versos de la “mojiganga de la viuda” 4

¡Qué porfiada
Estás!, Isabelilla,
chocolate no me traigas
ni por pienso; que es regalo,
unos huevos y torreznos,
¡ay! que para una cuitada,
tiste, mísera vida
huevos y torreznos bastan,
que son duelos y quebrantos.


(4) Notas tomadas de: Salcedo, M. “Córdoba” (23-1-05)

 "
Foto del Blog "El Caldero Viajero"

Ingredientes:
Unas lonchas de tocino fresco ibérico, con vetas.
Dos huevos por comensal. Pan de leña. Tinto de Almagro.


DIÁLOGO ENTRE DON QUIJOTE Y DON PABLOS  (de José Antonio Castillo):

SONETO CON  ESTRAMBOTE
-Pardiez que venís flaco, Don Quijote.
-Es muy cierto, Don Pablos, que es espanto
mi extrema delgadez, como de santo
eremita o avaro sacerdote.

-Sí, como Cabra, del hartazgo azote,
y a quien hambre y anemia deben tanto.
-El caso es que los sábados quebranto
y duelo almuerzo, a expensas de mi dote.

-Pues, ¿qué comida es esa, caballero?
-Es muy simple yantar.  Freíd, primero,
unas lonchas delgadas de tocino.

Sacadlas, y poned en esta grasa
unos huevos que sean de noble casa,
Y comedlos con pan de leña y vino.

-Almuerzo tan divino,
de la cuaresma exento y de sus dietas,
verá, vuesa merced, en mis recetas.


Bibliografía:
 "Cocina andaluza para recitar"  de José A. Castillo.
Blog "el Caldero Viajero"

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"Estampa  que no será entendida  por quien la leyere, 
salvo que recorriera  conmigo La Mancha en bicicleta"


NITO
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martes, 31 de marzo de 2020

SAYYIDA AL-HURRA: LA MUJER PIRATA NAZARÍ


                                      Retrato de Sayyida al-Hurra de Tetuán.

 Los "muchos miles de los desafortunados emigrantes" (lamentaba el historiador nacido en Argelia al-Maqqari un siglo después de la expulsión), fueron absorbidos por los principales centros urbanos del norte de África, como Fez, Orán y Túnez. Otros, observó al-Maqqari, "poblaron las ciudades y distritos desérticos del país como Tetwán (Tetuán), Salé y las llanuras de Metidja, cerca de Argel".
Y aquí entra en la Historia la figura renacentista de Sitt al-Hurra como la de uno de los protagonistas de la resistencia y de la mezcla de culturas de la época, y de sus formas de actuar.
En realidad, es poco lo que sabemos de primera mano o documentalmente acerca de esta Noble Dama aunque haya bastantes referencias históricas respecto a ella, muchas europeas. Conocida en la Historia como Sayyida al-Hurra, la Noble Dama pudo haber tenido el nombre propio de Aysha, en cuyo caso lo de al-Hurra, que significa la libre, sería un apelativo que le fue dado cuando asumió el gobierno de Tetuán. De todas formas, el apelativo de Sayyida al-Hurra viene a significar Noble Dama y lo llevaron antes y después varias notables mujeres musulmanasLo cierto es que era hija de Mawlāy Aly ibn Rashīd, sharīf o noble descendiente del santo Sīdī Abd al-Salām Ibn Mashísh, y de Lal-la Zuhra Fernández, una mudéjar o morisca de Vejer de la Frontera, cerca de Cádiz, o tal vez una elche. El padre de Sitt al-Hurra se había convertido en el príncipe de un estado prácticamente independiente de los wattasíes, con capital en Chauen, ciudad que fundó poblándola con gente de la comarca y con emigrados granadinos, o de otras partes, que escapaban del avance de los Reyes Católicos.


Como otras muchas familias nazaritas,

la de Sayyida al-Hurra, se despiden de Granada.
                      
Su madre tenía un hermano, Martín Fernández, que se islamizó igualmente, si es que no era ya musulmán, tomando el nombre de Aly Fernando; persona que debió tener puestos de responsabilidad en Tetuán y en la cora de Arcila. Y, del matrimonio entre el príncipe Ibn Rashīd y Lal-la Zuhra Fernández, hubo otro hijo, probablemente el primogénito, llamado Mawlāy Ibrāhīm, que llegó a la cumbre del poder sucediendo a su padre y siendo el valido del sultán wattasí de Fez. Era un buen político, un excelente militar y un hombre de carácter, siempre pendiente de su hermana Aysha, tan emprendedora y fuerte de temperamento como él. Siendo todavía una adolescente, Aysha, la futura Sitt al-Hurra, se casó con Aly Al-Mandari,(clik) aristócrata andalusí desplazado a Tetuán y repoblador de esta ciudad.
Al-Manzarī, fonéticamente transformado en Al-Mandrī, era procedente del reino de Granada, con cuya familia real estaba emparentado por un primer matrimonio, del que seguramente tuvo hijos que debieron luego formar parte de la aristocracia tetuaní. Cabe la posibilidad de que haya conocido a Ibn Rašīd en la guerra de Granada, cuando él era alcaide de Piñar, una fortaleza nazarí que rindió a los Reyes Católicos a instigación de Boabdil, y que se haya trasladado al norte de Marruecos por invitación de aquél.


Rio Martil (Tetuán)
                                                           
Lo cierto es que Tetuán fue reconstruida por los granadinos alrededor de 1485 y, en ese momento, Al-Mandrī estaría entre los treinta y los cuarenta años, dada su vida adulta anterior y las responsabilidades que había desempeñado. De 1485 a 1510, o 1512, año en el que Sayyida al-Hurra se hizo cargo del poder en Tetuán, en nombre de su marido y tal vez por incapacidad de éste, que se había ido quedando progresivamente ciego por una herida de guerra, hay unos veinticinco años en los que deben haberse producido el nacimiento de la misma Aysha o Sayyida al-Hurra, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos y su propio aprendizaje político. Podríamos pensar, pues, que la Noble Dama nació en torno a 1485, algo después que su hermano Mawlāy Ibrāhīm, al mismo tiempo que nacía Tetuán, y que se casó con Al Mandari (Al-Mandrī) en torno a 1500, con una diferencia de edad de unos treinta o cuarenta años entre ambos, lo que no parece haber afectado su entendimiento mutuo.
Ella aprendió a su lado y estuvo colaborando con él y, luego, representándolo y cuidándolo hasta su muerte; cosa que no se hubiera producido de no existir un consenso en la pareja y una adaptación de sus caracteres, indudablemente recios. Lo cierto es que, en torno a 1510-1520, la pareja casó a una hija de ambos con Ahmad, un hijo de Hasan Hásim o quizás Hāshim, granadino inmigrado procedente de Baza y rival de Al-Mandrī en el gobierno de la ciudad, y Sayyida al-Hurra estuvo apoyándose más o menos verbalmente en su yerno para regir Tetuán, aunque su sostén fundamental lo haya tenido en su hermano Mawlāy Ibrāhīm, que gobernaba en Fez como factótum del sultán Ahmad al-Wattāsī. Probablemente fue en esos mismos años cuando otra hija de la pareja se casó con un tal Abū Aly, asimismo de origen granadino.
La inmigración granadina, como buena parte de la andalusí y de la morisca ulterior, se dedicaba de modo muy activo al corso, actividad oficialmente permitida y alentada por los Estados, con la que sacaba riqueza y mermaba la capacidad comercial, humana y militar de sus enemigos, en este caso los cristianos peninsulares. Al-Mandrī y Sayyida al-Hurra sostuvieron y financiaron la navegación corsaria, o la controlaron y abastecieron cuando no era propia, aprovechando el excelente caladero del río, que estaba resguardado. El empeño que puso Sayyida al-Hurra en proteger esta actividad concitó en contra de ella muchas enemistades, tanto extranjeras como marroquíes, que empezaron a pesar en su perjuicio, y en el del sultán, que lo consentía a pesar de los acuerdos internacionales. Esto no pareció importarle verdaderamente hasta 1539-1540.


El sultán de Marruecos Ahmed al -Wattasi,
con quien Sayyida formó una alianza.

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 Y es que, en 1539, murió Mawlāy Ibrāhīm, su hermano uterino y protector, y se hizo cargo del gobierno de Chauen su hermanastro Sīdī Muhammad, con quien no se llevaba bien y que, a partir de esa fecha, intentó intervenir en Tetuán. Al-Mandrī continuó en vida hasta 1540: «Todavía suspiraba por España el viejo caudillo», viene a decir de él un testimonio contemporáneo… Muerto su marido, Sayyida al-Hurra continuó rigiendo la ciudad con su yerno Ahmad, probablemente con menoscabo para su otro yerno Abū Aly, lo que creó rivalidades entre sus dos hijas. Sin embargo, dadas las dificultades que se le iban acumulando, la Noble Dama, en 1541 y con más de cincuenta años, dio un vuelco a la situación logrando que el propio sultán de todo Marruecos, Ahmad al-Wattāsī, se casara con ella.
El sultán viajó de Fez a Tetuán para desposarla, cosa que nunca había ocurrido antes en el país. Visto lo cual, la Dama desechó evidentemente todos los prejuicios y manejó a su antojo los asuntos de la región, como dice el historiador Gozalbes Busto. Así fue, lo hizo intensa, abusivamente, pero por poco tiempo.


                         Meandros del río Martil, antiguo apostadero del corso.

Porque, el 22 de octubre de 1542, Hasan Hásim o Háshim, consuegro de Sayyida al-Hurra, viniendo de Fez con un grupo de jinetes y en connivencia con su hijo Ahmad, entró en Tetuán y dio un golpe de poder destituyendo a Sayyida al-Hurra, expulsándola de la ciudad y arrebatándole los bienes. «Citalforra alcaidesa y senhora de dicha ciudad» —como dicen los Anais portugueses— había caído. Este golpe de Estado queda muy oscuro. Parece ser que el sultán avisó a la Noble Dama, pero desconocemos por qué ella no le hizo caso, y no sabemos en qué medida conspiraron las propias hijas de ésta en contra de su madre y en favor de sus esposos, pero sí parece que lo hicieron. Tampoco sabemos si el sultán quedó hasta cierto punto complacido con este final, puesto que tal vez contara con que los sucesores de la Noble Dama iban a ser más fáciles que ella misma, de cara a los problemas internacionales que le causaba la ‘Granada tetuaní’ señera y autónoma.
¿Qué fue de Sayyida al-Hurra después? No lo sabemos. Parece que regresó a la casa paterna de Chauen, en donde se aisló y en donde probablemente vivió y murió, ignoramos en qué fecha, en una habitación que todavía se conserva con sus cosas. Está enterrada cerca de esa casa, en la zawiyya raisuniyya.
Una vez desaparecida de Tetuán, la ciudad fue gobernada por su yerno Ahmad y puede que por un hijo de éste, o sea por un nieto de al-Mandrī y de Sayyida al-Hurra, que tal vez adoptó el apellido Al-Mandrī, y en este tiempo hubo luchas entre los Hásim o Háshim y los Abū Aly, o sea guerras nobiliarias familiares que implicaban a los grupos granadinos, hasta que un nuevo sultán hizo ocupar la ciudad, en 1562, por sus tropas, que eran en buena parte moriscas.
Resulta muy difícil meterse en la interpretación de una persona como Sayyida al- Hurra, así de contrastada entre luces y sombras, tanto más cuanto que no disponemos, por ahora, de más material histórico que el analizado ni de más fuentes. Tal vez convenga repasar los datos subjetivamente, desde dentro, empezando por la etapa en que vivió y fue protagonista de cosas.
Aquella fue una época en la que se reequilibró el mundo. Prácticamente todo: las vías comerciales, el concepto y la anchura del orbe, el concepto del Estado, la ciencia y la invención, el ten con ten de las religiones, los bloques expansivos, la emigración, el saber, los índices demográficos, la alimentación, los ejércitos, el arte… La gente que
participó, dentro del área siempre susceptible y múltiple del Estrecho de Gibraltar, lo hizo acomodándose a las nuevas dimensiones sobre un tejido social muchas veces antiguo o pasado, no pudiendo afirmarse de cara a la marejada por falta de un suelo estable. Es lo que probablemente le ocurrió a Sayyida al-Hurra. Pero ella tuvo el arrojo y la inteligencia de ser protagonista de la situación.

Sus acciones fueron seguramente las convenientes dentro de su medio político y social, dentro de su paisaje. Gobernó porque era de una familia de gobernantes y estaba casada con un gran jefe. El gobierno y la directriz eran su ambiente desde niña y, en cuanto tuvo que hacerlo, lo hizo, quizás con un endurecimiento progresivo que terminó por perjudicarle. Al morir su marido, no supo continuar siendo una mujer extraordinaria apoyada en un hombre dentro de una sociedad de hombres, y quiso ser ella misma el hombre con comportamiento de tal y con desafío; lo cual, en aquella época, era imposible de imponer y de mantener. El hecho de que nadie se opusiera abiertamente a su caída, lo prueba.

Según Rodolfo Gil Grimau (Publicado en El Legado Andalusí, Granada, 2005), no debió ser una mujer altiva, aunque sí convencida de poder superar a todos por lo que terminó pecando de confiada. Y, por lo tanto, es posible que haya creído mucho en sí misma, siendo también una buena creyente en Dios, que debió aceptar, sobre todo en la etapa silenciosa y última de su vida, lo que el Altísimo le fue dando. Ahora su cuerpo ocupa una pequeña tumba, en un rincón discreto de la zawiyya raysuniyya, que dije antes. Hay una reducidísima ventana que da al exterior y, por fuera, muchas mujeres de Chauen depositan flores en el alfeizar. Sitt al-Hurra, Sayyida al- Hurra nunca ha dejado de ser una Noble Dama y continúa siendo un símbolo de libertad para muchos, y de esperanza.

Visión romántica de la pirata que nunca salio al mar a combatir. 

BIBLIOGRAFIA:
Rodolfo Gil Grimau (Publicado en El Legado Andalusí, Granada, 2005)
Sayyida al-Hurra (Wilipedia) 
Dina El Idrissi:  "Sitt Al Hurra"                


NITO

sábado, 29 de febrero de 2020

LOS CRÍMENES DE PUERTA LOBO





"Cuerda de presos" del pintor granadino José María López Mezquita.

Por estos días se cumple un siglo del horrendo crimen cometido por un clan gitano en el Puerto del Lobo (entre Lanteira y Válor). A pedradas, puñaladas y disparos acabaron con la vida de dos guardias civiles que les detuvieron por cuatreros. Fueron perseguidos por la provincia y llevados a la capital para enjuiciarlos. Un consejo de guerra condenó a muerte a tres de ellosBuena parte de la sociedad granadina se movilizó para pedir la conmutación de las penas máximas por cadena perpetua, con nuevo alcalde de Granada a la cabeza: no se deseaba que a esta ciudad le cayese el baldón de cuatro personas pasadas por el cadalso. Incluso el verdugo local se quitó de enmedio. El alcalde Germán García Gil de Gibaja removió cielos y tierra para evitar aquel macabro espectáculo; cuando parecía que el presidente del Gobierno Eduardo Dato iba a firmar las amnistías, fue asesinado en Madrid. Tres de los gitanos fueron pasados por el garrote. A los dos guardias civiles asesinados se les acaba de homenajear en Ugíjar, cuartel al que pertenecían.

Así entraron en Granada los asesinos de Puerta Lobo
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La crónica de Juan Bustos, sencilla y atrayente, la refiere como "Puerta Lobo":
"Tras unos pocos brotes posteriores de menor gravedad, la trágica epidemia de la “gripe española”  -también se le llamó “el soldado de Nápoles” por haber coincidido con una canción zarzuelera muy famosa-  pudo darse por extinguida en el invierno de 1919.

Para entonces, la opinión pública estaba impresionada con otro tema, con un suceso particularmente brutal que alcanzó repercusión en toda España: Los crímenes de Puerta Lobo, un lugar término de Ugíjar. Allí, la noche del 30 de octubre, dos guardias civiles, Cristóbal Ortega Rojas y Eugenio Guzmán Gamero, iban de camino hacia Granada llevando detenida una pareja de gitanos ladrones de ganado. Eran de la parte en Laujar, en Almería, y sus mujeres e hijos les seguían en la conducción.


MUNDO GRÁFICO.- Momento de la detención de tres de
 los Tartajas en los campos de Nerja. 

 En una parada para descansar, los cuatreros, en un fatal descuido de los guardias, se apoderaron de su armamento y los mataron a tiros. Lo más horrible sucedió cuando, incorporadas las gitanas y sus hijos, entre todos, mutilaron salvajemente los cadáveres, sometiéndolos a escarnios y vejaciones espantosas. Una vez consumadas aquellas bestialidades los gitanos huyeron con las caballerías robadas y las armas, municiones y correajes de los guardias civiles asesinados.

MUNDO GRÁFICO.- Francisco Utrera Gómez (14 años), condenado a 18 años de 
reclusión; Marcos Utrera Cortés (26), ejecutado; y Juan Utrera Cortés (37), ejecutado. 
Posan con los guardias civiles que les condujeron hasta Granada.

Hoy, qué duda cabe, estamos mucho más endurecidos en nuestra receptividad informativa. Nos salen al paso sucesos atroces como éste, o peores, continuamente. No hay periódico mi emisora que nos prive de nuestra dosis diaria de salvajismo, violencia, brutalidad. Pero entonces era distinto y España entera se conmocionó con los crímenes de los gitanos en Puerta Lobo. Hasta periódicos y revistas de Madrid hubo que enviaron a Ugijar y sus cercanías   sus reporteros más acreditados.


MUNDO GRÁFICO.- Entrada de la cuerda de presos a 
Granada por el Violón y a atravesar Puerta Real. 

El 2 de noviembre, la Guardia Civil capturaba a los fugitivos en Almuñécar, Vélez  de Benaudalla y Lanjarón. Su llegada a Granada el 16 de noviembre de 1919 concentró una gran multitud en las calles del trayecto hasta la cárcel. Poco después serían condenados a muerte. Se cerraba así un trágico episodio de la crónica negra española de 1919."

Cementerio de Nechite, donde reposan los dos guardias civiles inmolados

NOTA CURIOSA
El escritor británico Gerald Brenan atravesó el Puerto del Lobo a principios del año 1920, recién llegado a La Alpujarra. Era un camino muy transitado por arrieros y vendedores de pescado que hacían el trayecto entre la Costa y Guadix-El Marquesado. Al inglés le extrañó ver unas cruces en lo alto de aquella divisoria que une el camino entre Válor y Lanteira. Le explicaron que era en recuerdo del asesinato de dos guardias civiles a manos de un clan gitano, ocurrida pocos meses atrás. Le contaron infinidad de bulos y atrocidades en torno a aquellos crímenes, que Brenan recogió sin contrastar lo más mínimo en su libro Al Sur de Granada.

Placa homenaje a la memoria de los guardias civiles en el acuartelamiento de Ugíjar 
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BIBLIOGRAFÍA:


Benemérita al día.Diario Digital no oficial.-

El Independiente de Granada.-
Juan Bustos: "Granada: Un siglo que se va".-



NITO
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domingo, 26 de enero de 2020

TREMOLACIÓN EN LOS MÁRTIRES



Precisamente estaba preparando este post sobre el Día de la Toma, cuando me topé, en la revista “ALHÓNDIGA”, con el finísimo artículo de Don Francisco Sánchez-Montes González. (Catedrático de la UGR).
Creo coincidimos en la conclusión: ¿Hacia dónde nos llevará la deriva de la Celebración en estos tiempos revueltos…?
“…Pues la intención de adulterar aquel acontecimiento, para instrumentalizarlo desde cualquier signo ideológico, ha hecho caer  su mera mención en polémica, en la manipulación de la historia, para olvidar la raíz de su significado y el contexto en el que se desarrollaron los hechos”.

La Toma de Granada, ya es una tensa tradición.
Partidarios y detractores cumplen con la celebración y llenan de gritos la Plaza del Carmen en una jornada en la que, a diferencia de otros años, ha vuelto la tensión. La Policía ha tenido que intervenir para evitar males mayores entre vecinos,
Pero “La Murga”  siempre quisiera ir más allá. Así, habrá de saber el avispado lector, que: Ni siempre se celebró el “Día de la Toma” el dos de Enero, ni siempre se tremoló el Pendón en el balcón del Ayuntamiento.
Ha tenido tantas variaciones y vicisitudes en estos 527 años de historia, que ya ninguna innovación nos extraña:
En 1939 tuvo lugar en el Carmen de los Mártires una especial celebración de la Toma, sólo para el Departamento de Filmografía de Falange.

A modo de explicación.- 1939, un año especial.
En los primeros días de 1939 la Guerra Civil que casi tocaba a su fin, se libraba la batalla de Cataluña y la República aguantaba cómo podía la ofensiva militar de Levante. En el resto del país habían concluido los grandes enfrentamientos militares, quedando reducida la actividad bélica a la actividad de guerrillas. Granada, ciudad sitiada desde el inicio del conflicto, continuaba en esta situación, pero la tensión del asedio había disminuido sensiblemente con el avance de las tropas nacionales. Cuatro meses después, el Primero de Abril, la rebelión sediciosa que conduciría al enfrentamiento entre españoles, concluiría con la proclamación del 30 de marzo y su lectura del uno de abril siguiente, del famoso bando militar que ponía fin a la Guerra Civil.
El enaltecimiento de los símbolos representativos del vencedor y de los principios de los que había basado su acción bélica iban a ser objeto de una especial exaltación. La celebración de la festividad de la Toma, la fiesta del dos de enero de Granada, sería considerada muy especialmente, al conducir directamente al recordatorio de la “Reconquista” y a la figura de los “Reyes Católicos”, sobre los que el General  Franco y su régimen recién instaurado en 1938, habían establecido su simbología política. Consta que el “Generalísimo” y su eficaz “aparato de propaganda” cursaron misivas y órdenes para que en aquel año, 1939, que luego sería considerado como “Primer año de la Victoria”, se hiciese un especial seguimiento de la ancestral celebración de la efeméride de la Toma de Granada.



Cambios en el ceremonial
La efemérides del dos de Enero de 1492 tenía un marcado simbolismo para el franquismo, la unidad, el imperio, el yugo y las flechas, el centralismo castellano, etcétera. Por ello, no podía pasar desapercibida como celebración para el régimen dictatorial instaurado en Burgos el año antes. La República aún no estaba del todo vencida, pero el ceremonial sufrió profundas transformaciones para adaptarlo –tristemente- al nuevo espíritu nacional. No pudo evitarse por tanto que los barones del réquiem impusieran sus miras en la fiesta. Las modificaciones en el ritual de celebración no sería esperar. Vendría de la mano, no de un apologeta del franquismo, sino de uno de los estudiosos más destacados de nuestro patrimonio, Jesús Bermúdez Pareja, que tras un riguroso análisis de los documentos históricos existentes al respecto de la celebración, añadiría elementos tan particulares y a la vez tan seductores para el nuevo régimen como, “una nueva forma de dar escolta al pendón real o la necesidad de tomar la espada del rey Fernando y la corona de la reina Isabel con un pañuelo de seda”.
Así pues, las modificaciones en el ceremonial de la Toma de Granada serían introducidas en 1939, siendo alcalde (el entonces llamado camarada), Gallego y Burín.


Cinematografía Nacional
Al socaire de los acontecimientos del nuevo régimen, en 1939 la Fiesta del dos de Enero fue proclamada como la -Fiesta de la Unidad Nacional-, considerado que ninguna otra fecha era más indicada para que la España de la Falange y del Movimiento evocase el ideal de Unidad de la Patria. En aquellos momentos se pensaba en el fragor de la contienda Civil que se luchaba por los mismos principios que inspiraron la reconquista concluida 447 años antes por los Reyes Católicos, en emulación falsaria de la auténtica historia de España.
Pero hay que reconocer que en 1939 fue el año en que por primera vez se filmase el acontecimiento festivo por un equipo del Departamento Nacional de Cinematografía de Falange Española Tradicionalista y de la J.O.N.S. -lo que luego sería el NODO-, suceso en torno al cual se cuenta la simpática anécdota, muy curiosa que a continuación sigue.

Una tremolación muy especial
Con ocasión de la grabación para el mencionado departamento de Falange, se desplazó hasta Granada un equipo del mismo, compuesto por los técnicos –camaradas- Bernardo Bernárdez y Ramón Sanz de la Orza. Este equipo habría de impresionar las primeras imágenes que se conservan del acontecimiento, “con la misión de captar las escenas de mayor relieve para ser inmediatamente proyectadas en los salones de espectáculos de la España Nacional”, dicen los documentos.
Pero sucedió que habiéndose acabado la cinta de filmación nada más comenzada la celebración de la plaza del Carmen, el acontecimiento no pudo grabarse según lo previsto. Puesto tan lamentable “accidente” en conocimiento del Gobernador Militar, éste, presto, llamó al alcalde, Antonio Gallego y Burín, al que conminó a que el acto se repitiese, dadas las expectativas del Movimiento y del propio “Generalísimo” en relación con el asunto. Como lógicamente no se podía repetir el acontecimiento, Antonio Gallego Burín tuvo la feliz idea de hacer una representación muy particular del acto de  tremolación, pero eso sí, evitando tener que salir al balcón del Ayuntamiento, en un acto, que los viandantes, seguro que sorprendidos, no entenderían, y que significaría, además, un grave atentado a la historia.



Desde el Carmen de los Mártires
Al día siguiente, 3 de Enero, el concejal elegido aquel año para realizar la tremolación, el joven arquitecto Miguel Olmedo Collantes, acompañado del Alcalde Gallego Burín, con el pendón bajo el brazo, seguido por el equipo de filmación de Falange, subieron hasta el carmen de los Mártires, previa solicitud del correspondiente permiso a sus propietarios, para desde el balcón principal, realizar de nuevo, la tremolación del Pendón Real de Castilla.
Con todos los atavíos, chaqué, chistera, medalla, acompañado únicamente del Alcalde y sólo para el equipo de filmación del Departamento Nacional de Cinematografía, Miguel Olmedo Collantes  repitió el grito por tres veces, a pleno pulmón, pero sin el pueblo congregado ante él, el ancestral: “ ¡¡¡Granada!!!  Que exige el ceremonial.
Además de la simpática anécdota histórica, lógico es que aquel de 1939 se ha considerado en justicia, el acto de tremolación menos concurrido de la historia. Las imágenes que se conservan en la Filmoteca Nacional del NODO así lo confirman. Por fortuna faltaron los vítores de: “¡España, España, España!”, que el día antes, en la Plaza del Carmen, habían sido profedidos enérgicamente por el Vicesecretario Nacional del Movimiento, Julián Pemartín Sanjuan, que obligadamente fueron respondidos por todos los congregados, con el: “¡Una, Grande, Libre!” “Arriba España”, de rigor impuesto por los cánones fascistas.



BIBLIOGRAFIA.- 
Revista "Alhóndiga".-Un 2 de Enero de 1492
Nuevas curiosidades granadinas. -César Girón
Granada hoy.- Prensa local

 NITO

miércoles, 25 de diciembre de 2019

DÓNDE NACIÓ JESÚS ?



¿ Jesús nació en Belén o en Nazaret ?
Al filo de la medianoche de esta Nochebuena, me hago la misma pregunta que todas las  Navidades sobre Jesucristo , y que hoy me han sido respondidas por un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra.
San Mateo dice de manera explícita que Jesús nació en «Belén de Judá en tiempos del rey Herodes» (Mt 2,1; cfr 2,5.6.8.16) y lo mismo San Lucas (Lc 2,4.15). El cuarto evangelio lo menciona de una manera indirecta. Se produjo una discusión a propósito de la identidad de Jesús y “unos decían: Éste es verdaderamente el profeta. Otros: Éste es el Cristo. En cambio, otros replicaban: ¿Acaso el Cristo viene de Galilea? ¿No dice la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David y de Belén, la aldea de donde era David?” (Jn 7,40-42).

El cuarto evangelista se sirve aquí de una ironía: Él y el lector cristiano saben que Jesús es el Mesías y que nació en Belén. Algunos oponentes a Jesús quieren demostrar que no es el Mesías diciendo que, de serlo, hubiera nacido en Belén y en cambio ellos saben (creen saber) que nació en Nazaret. El procedimiento es habitual en el cuarto evangelio (Jn 3,12; 6,42; 9,40-1). Por ejemplo, pregunta la mujer samaritana: “¿O es que eres tú mayor que nuestro padre Jacob?” (Jn 4,12). Los oyentes de Juan saben que Jesús es el Mesías, Hijo de Dios, superior a Jacob, de modo que la pregunta de la mujer era una afirmación de esa superioridad. Por tanto, el evangelista prueba que Jesús es el Mesías incluso con las afirmaciones de sus oponentes.

Gruta de la basílica de la Natividad donde nació Jesús

Éste ha sido el consenso común entre creyentes e investigadores durante más de 1900 años. Sin embargo, en el siglo pasado, algunos investigadores afirmaron que Jesús es tenido en todo el Nuevo Testamento por “el nazareno” (el que es, o el que proviene, de Nazaret) y que la mención de Belén como lugar de nacimiento obedece a una invención de los dos primeros evangelistas que revisten a Jesús con una de las características que en aquel momento se atribuían al futuro mesías: ser descendiente de David y nacer en Belén. 

Lo cierto es que una argumentación como ésta no prueba nada. En el siglo I, se decían bastantes cosas del futuro mesías que no se cumplen en Jesús y, por lo que sabemos —a pesar de lo que pueda parecer (Mt 2,5; Jn 7,42)—, no es posible que el nacimiento en Belén fuera una de las que se invocaran más a menudo como prueba. Hay que pensar más bien en la dirección contraria: porque Jesús, que era de Nazaret (es decir que estaba criado allí), había nacido en Belén es por lo que los evangelistas descubren en los textos del Antiguo Testamento que se cumple en él esa cualidad mesiánica. Todos los testimonios de la tradición avalan además los datos evangélicos. San Justino, nacido en Palestina hacia el año 100 d.C., menciona unos cincuenta años más tarde que Jesús nació en una cueva cerca de Belén (Diálogo 78). Orígenes también da testimonio de ello (Contra Celso I, 51). Los evangelios apócrifos atestiguan lo mismo (Pseudo-Mateo, 13; Protevangelio de Santiago, 17ss.; Evangelio de la infancia, 2-4).
En resumen, el parecer común a los estudiosos de hoy en día es que no hay argumentos fuertes para ir contra lo que afirman los evangelios y se ha recibido en toda la tradición: Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes.
Bibliografía
A. Puig, Jesús. Una biografía, Destino, Barcelona 2005;
J. González Echegaray,Arqueología y evangelios, Verbo Divino, Estella 1994;
S. Muñoz Iglesias, Los evangelios de la infancia, BAC, Madrid, 1990.

 NITO