viernes, 11 de octubre de 2013

EL DESCUBRIDOR DESCUBIERTO

Pidiendo en Granada

No le demos más vueltas: Colón no es catalán, noruego, gallego, judío, mallorquín ni genovés. Colón es castellano y nace el veinte de junio de 1435 en Espinosa de Henares, Guadalajara, hijo de Aldonza Mendoza y Diego Gómez Manrique.

Confieso que esta tesis es la que mejor me cuadra, de entre todas las que he leído y la que me gustaría que fuese cierta (aparte de la tesis mallorquina (bellísima), que dice fue hijo natural del Príncipe de Viana y de Margarita Colom, y que nació en Mallorca en 1460).

Comprendo la dificultad que entraña el enigma para tanto buen investigador, máxime cuando el propio Colón, y sus hijos después, se encargaron de borrar todo rastro relativo al origen de sangre y suelo. Es más,  yo creo que ni el mismísimo Colón lo sabría a ciencia cierta, ya que la madre murió de sobreparto y nada pudo decirle.


Esta  tesis documentada que os traigo hoy la publicó “Ideal” el 7 de Agosto de 2004 y la defiende el investigador e historiador granadino Don Emilio Atienza a tenor de los documentos que así lo demuestran. Además, Atienza desmiente que Colón fuera un corsario, el hijo de un cardador de lana, de un vinatero y defiende, por contra, su condición de noble.

“La Madre de Colón sería la hija de Diego Hurtado de Mendoza, primer Almirante de Castilla, y de María de Castilla, “por lo que Colón estaría emparentado con Enrique I, Enrique II, con Juan I, Juan II, y toda la familia de los Trastámara, de ahí que Cristóbal Colón fuera  primo tercero de la reina Isabel  La Católica”.
.

.
“Todo esto se demuestra a través de una historia enmarañada fruto del contexto social de aquella época”.
“Colón sería hijo bastardo de Doña Aldonza, una Hurtado de Mendoza que habría estado casada en primeras nupcias con Don Fadrique de Castro, quien poseía una de las fortunas más importantes del reino de Castilla.
Muerto don Enrique, y ella en edad avanzada, con 41 años y sin descendientes, entra en relación con Diego Gómez Manrique, y fruto de aquel amor nacería Cristóbal Colón”.

Según el historiador aquella relación se había formalizado de no haber muerto ella en el parto, tras dar a luz a dos niños
“Se trataba del doncel  Don Alfón  y Don Rodrigo, que posteriormente se convertiría en Cristóbal Colón. Doña Aldonza estuvo enferma una semana, y cuando ya veía que se le escapaba la vida decide hacer testamento, y ese testamento es la pieza clave para afirmar el origen castellano de Colón,
Alejandro León y Ricardo Sanz García, investigadores de la historia, han estudiado todos estos acontecimientos. La tesis es indiscutible por el documento de Doña Aldonza”.



El testamento clave

La muerte de Doña Aldonza sin descendencia habría hecho que su gran fortuna hubiera pasado a manos del marqués de Santillana Don Íñigo Hurtado de Mendoza, fruto de un segundo matrimonio de de Don Diego. Precisamente una de las claves de esta historia se encuentra en el marqués de Santillana, quien estaba muy interesado en que Doña Aldonza falleciera sin descendencia.



El marqués de Santillana intentó por todos los medios hacer desaparecer a los hijos de Doña Aldonza, llegando al punto de estrangular con sus propias manos al Doncel Don Alfón cuando sólo contaba cuatro años de edad.
Doña Aldonza, sabedora de los peligros que acecharían a sus hijos, dispone en su testamento dejarlos al cuidado de su criado llamado Cristóbal Colombo Genovés, a quien dota de una gran suma de dinero “para lo que él ya sabe”, según se indica en el testamento.
Cristóbal Colombo Genovés cuidara a Don Rodrigo (Cristóbal Colón) hasta que a la edad de siete años le da sus apellidos y lo acoge en su familia junto a sus dos hijos Bartolomé y Diego.
 Don Rodrigo, a diferencia de su hermano, estará a salvo del marqués de Santillana, quien desconocía que se había producido un parto  gemelar.


La tesis definida por Atienza choca con la del académico Ángel Altoaguirre, quién asegura el origen genovés de Colón. “En Génova –dice Atienza- aparece un Cristóbal Colombo, pero es el Cristóbal Genovés que aparece en el testamento de Doña Aldonza y no el verdadero Cristóbal  Colon”.



El enigma jerónimo

No se puede entender la figura de Cristóbal Colón sin conocer la importancia de la orden de los Jerónimos.
Así las cosas, otro de los protectores de Don Rodrigo será  el prior del  Monasterio de San Bartolomé de Lupiana, Fray Esteban de León, quien figura también en el testamento.
La formación de Cristóbal Colón correrá a cargo de esta orden. Los jerónimos irán moviendo por sus monasterios en Italia y Portugal, para que nadie descubriera el origen de Colón como Hurtado de Mendoza.
De haberse descubierto su verdadero linaje, Colón podía reclamar las heredades y títulos que le había arrebatado el marqués de Santillana, pero el comprende que en el seno de la familia de los Mendoza había buena gente, como el cardenal Mendoza.
Precisamente este cardenal será el que interceda por Colón ante los Reyes Católicos para iniciar la aventura americana.

Catedral de Sevilla

Otro detalle que refuerza la tesis del investigador es que la gran aspiración de Colón, como así se dispuso en las Capitulaciones, era convertirse en Almirante de Castilla y equipararse a su abuelo.
Atienza reconoce que Colón participó en acciones armadas al servicio de René de Anjou y en las luchas por la sucesión al trono de Aragón, en las que se enfrenta  al padre de Fernando el Católico, Juan II. Colón intentará apresar una galeaza en las proximidades de Túnez, pero de repente tienen noticias de que iba muy protegida, cambia el rumbo y se enfrenta a un motín que consigue reducir y al final consigue poner rumbo a Cartagena y dirigirse posteriormente a Portugal, que es donde naufraga.


Otoño de otros tiempos

Los restos de Colón están en Guadalajara

Están buscando la aguja en el pajar equivocado, señala respecto a las investigaciones que intentan determinar la autenticidad de los “supuestos” restos de Colón diseminados entre Santo Domingo y Sevilla, a través de la identificación genética, que lleva a cabo un equipo de expertos dirigidos por Don José Antonio Lorente.
Según el investigador granadino los restos que analiza Llorente no pertenecen al Almirante de Castilla. Estamos convencidos de que las investigaciones que se están llevando a cabo del análisis del ADN no van a conducir a nada, porque los restos analizados no son los de Cristóbal Colón. Colón no está  enterrado ni en Sevilla ni en  Santo Domingo sino en Guadalajara, en una iglesia de la localidad de Cogolludo, y sin lugar a dudas.

¿El "último viaje" de Colón en Granada...?

Entonces, todos los análisis que se lleven a cabo no van a coincidir con nadie. No puede haber una afinidad de secuencia entre Colón y su hermano de leche Bartolomé, porque no eran hermanos de sangre. Habrá secuencia de ADN entre Cristóbal Colón y sus hijos Diego y Hernando, pero para relacionarlos lo primero que hay que tener son los restos verdaderos de Colón. Que no los busquen ni en Sevilla  ni en Santo  Domingo porque los restos de Colón no están en ninguno de los dos sitios.
Antes de 1523 Colón estaba ya enterrado dónde está, en Cogolludo, en la iglesia de Santa María de los Remedios con su Madre, con Doña Aldonza Mendoza, están enterrados juntos, y hay una lápida que lo indica y solamente hay que saber leerla”.



Resumiendo.-  Todo cuadra: Enigmas y misterios por doquier sobre el origen, una inmensa fortuna en juego y títulos nobiliarios de por medio, protección y tolerancia real sin reservas y un lío familiar que a todos conviene ocultar. ¡Tan humano como la vida misma y tan claro como el agua  del océano que domeñó…!
.


NITO