viernes, 4 de julio de 2008

ESCUELA DE MARIDOS: Escuela de Paciencia

SI LA MUJER FUERA RICA
CAPÍTULO TERCERO

Os diré de lo que habla:
Si la mujer fuera rica
y gasta mucha arrogancia,
se sufre con la paciencia
que en la receta hay mandada,
y si el hombre fuese pobre,
debe tenerla en las palmas;
en tiempo de mucho frío
decirla por las mañanas,
no te levantes, mujer,
que se hielan las palabras:
yo llamaré a una mujer
que te friegue y que te barra,
que te haga chocolate,
y lo tomas en la cama,
¿no será un gran disparate
si ahora mismo te levantas
coges una pulmonía,
y morir en dos palabras?
¡qué sería entonces de mí!
¡Ay, Dios mío, que desgracia!
Se me figura verdad.
¡Vaya, que no levantas!
Y con esta y otras cosas
estarle haciendo la gacha,
este es el modo más eficaz
para caer en su gracia,
y pasarse en este mundo
una vida regalada
y si a más de rica es vieja,
con más motivo adularla,
que con un viejo esquilón
se hace una nueva campana,
se disfruta en vida y muerte
y después que esta se vaya,
queda para hacer feliz
a una bonita muchacha:
Cuanto el capítulo dice
me parece que no es chanza.
Pues señor… vamos al cuarto
y no al cuarto de la casa.

FIN
.