viernes, 26 de octubre de 2007



“PICA POR FUERA, ES DENTRO”

Estas expresiones convenidas y otras parecidas en el juego de las canicas, eran el argot natural de los niños que jugábamos en la calle.
Comentando esto con mi amigo Antonio Rivas en nuestros servicios de vigilancia de recreos en los patios del colegio, nos maravillábamos de cómo los distintos juegos de nuestros alumnos – al igual que los nuestros de entonces- aparecían y desaparecían en el transcurso del curso escolar, como obedeciendo a una consigna secreta, a un código que dirigiera la mismísima Naturaleza. Cómo la canica, era desplazada por la lima, y ésta por el trompo... Tal vez el fenómeno esté incrustado en el código genético infantil.

Con la misma e inusitada rapidez con la que el juego aparecía en el patio escolar o plazuela de barrio, desaparecía sin dejar rastro para dar paso a otro bien distinto: Niños, puestecillos de chuches y meses del año, parecían estar de acuerdo.
Nos maravillaba –igualmente- la exactitud “de este calendario atmosférico” que venía respetándose año tras año marcado tan solo por el devenir de las estaciones y ocultos ancestros.


El año y los juegos, para los niños de mi tiempo, empezaba en Octubre, con la entrada al cole y acababa en Septiembre tras un largísimo y eterno verano. Con pequeñísimas variaciones, creo que toda España, y me atrevería a pensar que toda la Cuenca del Mediterráneo, disfrutaba del siguiente calendario:

Octubre: El mes de la peonza o trompo; Noviembre: El mes del clavo o lima; Diciembre: El mes de la cerbatana; Enero: El mes de los cromos; Febrero: El mes de los fuertes; Marzo: El mes de las chapas; Abril: El mes de las espoletas; Mayo: El mes de los tiradores o tirachinos; Junio: El mes de las pistolas de agua; Julio: El mes de la pesca y de los baños; Agosto: El mes de los cohetes; Septiembre: El mes de las canicas.
El Trompo
Renace el trompo
transparente por octubre;
la madera sudada,
el cordel látigo del viento,
el clavo amable,
sobre la palma del niño
las cosquillas:
Un diamante de velocidad.
Nito