miércoles, 31 de diciembre de 2014

UN RELOJ CON MALAFOLLÁ




Una Nochevieja con mala uva.

Repasando las efemérides granadinas, referentes a pasadas navidades, me encuentro con un texto que nos relata el Blog “Tras la Cámara” (Historias de un reportero), que no tienen desperdicio.
“Granada, Nochevieja de 1994, las campanadas de fin de año que Canal Sur TV retransmitía en directo desde la Plaza del Carmen para toda Andalucía no sonaron. Mientras,  a pocos kilómetros de allí, en la población alpujarreña de Bérchules un apagón había enojado a sus vecinos que se quedaron con las uvas en la mano. Ahora celebran el fin de año cada primer sábado de agosto.

El motivo de retransmitir las campanadas de fin de año desde Granada fue la elección de Sierra Nevada como sede de la Copa del Mundo de Esquí en 1995. La cadena fichó para la ocasión al cordobés Matías Prats padre, famoso por ser la voz del NO-DO así como por su comentarios taurinos y de partidos de fútbol. Para retransmitir el evento en directo se desplazó una unidad móvil de televisión con cinco cámaras, una la operaba yo desde un practicable situado frente a la fachada del ayuntamiento granadino. La gente, que llenaba la plaza, estaba muy animada, cargados con la parafernalia habitual. Algunos lucían pancartas alusivas a la Copa del Mundo de Esquí.

Cuando el reloj marcaba las doce y todos, con la uva de enero en la mano, esperábamos la primera campanada… ¡no sonó!  -Se hizo un plomizo silencio y la aguja pasó al otro año sin que nos hubiésemos comido uva alguna. El enfado en la plaza fue notable, y entonces, en la retransmisión televisiva, con su singular voz, grave y profunda, el ya octogenario Matías Prats sentenció: “El tiemmmpo se ha retrotraído en Granada…”
Muchos pensaron que la culpa de que no sonaran era de Canal Sur pero lo que sucedió fue que el encargado del reloj olvidó dejar conectado el sistema de audio y, claro, no sonaron. Desde entonces siempre que se retransmiten las campanadas de fin de año se graban previamente por si el del reloj tuvo un mal día. Pareció un mal augurio porque ese invierno las nevadas fueron tan inusualmente escasas en Sierra Nevada que se tuvo que suspender la Copa del Mundo de Esquí por falta del blanco elemento y se hubo de celebrar al año siguiente.



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Un reloj con mafollá.

Más anecdótica y completa, si cabe,  es la versión que de este mismo suceso malafollesco granadino nos hace César Girón (Nuevas curiosidades granadinas):

“ …Al año siguiente le tocó el turno a la capital, a Granada. El relojero del ayuntamiento dejó sin campanadas, sin uvas y con cara de póker, a propios y extraños. Aquel año todo estaba preparado para que por primera vez Granada fuese la protagonista y sede de las campanadas oficiales de Andalucía, ¡Y lo fue…!
El reloj de la Plaza del Carmen se averió minutos antes de la media noche. Las doce campanadas no sonaron. Canal Sur Televisión había realizado todo un despliegue técnico y humano para retransmitir  las campanadas desde Granada, por primera vez, como un símbolo del año que comenzaba, que venía repleto de sucesos  para nuestra tierra, muy especialmente, el Mundial de Esquí que como después fue, tuvo que aplazarse por la falta de nieve hasta el año siguiente -1996- , y la partida del Rally París-Dakar que aquel año salió de granada por primera vez.


Aquel fatídico año de 1995, el más duro en términos de sequía que se recuerdan, comenzó con “el infortunio” municipal.
Miles de andaluces presenciaron desde sus receptores, “en vivo y en directo”, la imagen muda del reloj del Ayuntamiento de Granada, que además, iba con un minuto de adelanto. Y se quedaron, esperando, con las uvas en la mano. En la Plaza del Carmen, abarrotada de público, ocurrió otro tanto.
Paradójicamente, el ayuntamiento acababa de gastar 60.000 pesetas para revisar “minuciosamente” la maquinaria  del reloj que pese a todo, falló-



Todo estaba preparado.
“Todo está bajo control” parece que dijo un representante del entonces equipo de gobierno municipal que presidía el alcalde Quero Molina a preguntas, días después, de un representante de la oposición. Fue al alcalde a quién más disgustó el suceso, porque las arcas municipales en aquella época atravesaban un paupérrimo estado de liquidez. El país estaba saliendo de la profunda crisis económica repuntada en 1993 y el Ayuntamiento tuvo que habilitar días antes un crédito de 60.000 pesetas para revisar la maquinaria del reloj y asegurarse de la presencia del relojero en la plaza del Carmen durante la Nochevieja, que estuvo allí pero sólo justo un minuto antes de las doce. Como se ha dicho, las campanas no sonaron. No falló la maquinaria según se supo y se dijo días después.


El incidente provocó un profundo malestar político y ciudadano. “Granada hizo el ridículo en Nochevieja ante toda Andalucía” opinaron los representantes de las fuerzas políticas de la oposición. Pero el único ridículo lo hizo realmente el relojero, que dijo que “el reloj estaba perfecto. Sólo le desconecté las campanadas a partir de la medianoche para no alterar el sueño de los vecinos”.
Guillermo Soria en su viñeta de Ideal tildó al reloj de “Malafollá”, auténtica expresión lingüística granadina  que resume de un solo trazo el sentimiento de rabia, cabreo, sorpresa, absurdez, denuedo y soledad que un suceso como éste provoca en un momento tan puntual y esperado, que inesperadamente se ve alterado".


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Puntualizando,  y para terminar,  yo diría que el auténtico malafollá de aquella malhadada ocasión no fue el pobre reloj, sino su relojero y también –no lo olvidemos-  la malafollesca Primera Ley de Murphy: «Si algo puede salir mal, saldrá mal».

En cualquier caso, y al margen del capricho del destino, pensemos en positivo:

“Feliz quién ve sus horas en dorado presente”.



NITO

lunes, 22 de diciembre de 2014

EL ENIGMA DE LAS HORAS DORADAS



Buen lema:
“Feliz quién ve sus horas en dorado presente”.

Tan bueno que estoy pensando en hacerlo Enigma Murguero.
Lástima que la gente -(¡Ah, ese pueblo infiel…!), no me secunde, entretenido como está con el turrón navideño.

¡Pero voy a lanzar un órdago, que puñetas…!

Primera pista: “No busques en libros profundos de arte o historia: Es corriente y vulgar.
Este lema aparece –como accesorio- en un edificio granadino muy emblemático. Tú has pasado infinidad de veces por debajo. Pero quizás los problemas que ibas a resolver allí, no te dejaron la oportunidad de mirar hacia arriba.”

Recuerda:   “Feliz quien ve sus horas en dorado presente”




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“Feliz quién ve sus horas en dorado presente”.


Segunda pista.-

Este lema reza en círculo su feliz augurio.
Cincelado en duro metal, se presenta
él mismo como esclavo del ritmo y del tiempo
a la par  que grita: ¡Corro, soy imparable,
 pero nunca, nunca jamás tengo prisa!
Dos brazos tengo aunque desiguales
y a mi ritmo se mueren los mortales.




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Tercera pista.-

¡Por  el caballito de las nueve bolas!
Y qué pronto al fin se supo descubrir
que el enigma escondido fuera reloj
lo que profundo enigma parecía.
Está claro pues, que de un reloj se trata, más…
¡Tate, amigo, que esto aún no ha acabado!:
Nadie dijo dónde ni de quién: Ya fuera de iglesia,
torreón, convento o fiscalía, y por no decir,
nadie me dijo si en calle, plaza o sacristía.

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He aquí la solución al enigma.- Fin de la charada.


NITO

sábado, 13 de diciembre de 2014

LA PASTELA MORUNA



Especialmente indicado para estas fiestas, he aquí  lo que he venido en llamar, el “Plato de las tres Culturas”  -árabe, cristiana y judía- pues el resultado es tan rabiosamente exquisito, que pronto fue el preferido de los pueblos que habitaban en  las dos orillas. La pastela o "bastela" es una especie de empanada hojaldrada rellena de casi cualquier cosa, fundamentalmente  de pollo, aunque la auténtica se hace de pichón.

Es uno de los platos típicos de Marruecos más deliciosos. La creencia popular dice que es de origen morisco-andalusí, y que fue llevada al norte de África por los árabes expulsados de Al- Ándalus en el siglo XV. Sin embargo,  a la vez, se defiende que si esto hubiera procedido del Al Ándalus  (finales del s. XV), la cocina española la hubiera adoptado y sería hoy parte de nuestra cocina.

 En todo el Magreb, es pues,  una rica receta que se elabora en bodas, fiestas y en otras ocasiones familiares. Aunque la fórmula genuina se hacía de pichones, hoy en día la cocina marroquí la elabora de muy diversos rellenos: Carne de pollo, de mariscos, de pescado, de verduras y carnes, etc.; pero la más conocida se hace con carne de pollo muy condimentada con pimienta, azafrán, canela, azúcar, y frutos secos,  etc. En Marruecos actualmente forma parte de todos los menús de los restaurantes.

 Para mí, el secreto es cambiar los pichones por alitas de pollo deshuesadas y desmigajadas con los dedos. Y, aunque parezca una profanación de la fórmula genuina, no desmerece un chorreoncito de Málaga Virgen.


Recién salida del horno

 Pastilla Sefardí y la pasta filo
Plato tan gustoso y deliciosamente preparado, no escapó de ser copiado, y aún mejorado, por los Sefarditas (judíos españoles afincados igualmente en el Norte de África. Whole kitchen en su Propuesta Salada para estas fiestas, nos invita a preparar este clásico hojaldre.
Su nombre ladino -en sefardí- es la pastilla. El rabino Robert Sternberg, autor del libro La Cocina Sefardí (editorial Zendrera Zariquey) cuenta que “la pastilla es un plato moruno que llegó a Marruecos a través de los musulmanes andaluces y que los judíos de Marruecos lo copiaron.  La pastela o pastilla es un plato de gran delicadeza, su preparación es muy laboriosa y sólo se hace en ocasiones especiales, como bodas o para agasajar a invitados ilustres". La versión judía de la pastilla se hace con aceite de oliva y la musulmana con mantequilla.

Así pues, la pastela, bastela o pastilla, es una empanada de lujo con origen incierto en Al-Ándalus. Si preparamos nosotros mismos la pasta filo, el mayor lujo de este plato sería su lenta preparación y el derroche impagable de nuestro tiempo: Como digo, un verdadero lujo.
El relleno, por su parte, es una receta de un libro de cocina sefardí. En él se sustituyen las tradicionales palomas por pollo. Junto al relleno de las hebras de pollo cocinadas se incluye una capa de almendras fritas con azúcar y canela. La alternancia de capas le da una textura crujiente y a la vez jugosa al relleno.


La gran nevada con el azúcar glas

Ingredientes
Pasta brisa 8 ó 10 hojas
 Medio k. de pechuga de pollo picada.
Almendra tostada y picada (no muy fina) 150 grs.
Cebollas  2 o 3 (según tamaño)
Una cucharada de perejil picado
 50 gr. de piñones (un puñado)
 50 gr. de pasas sultana -sin pepitas- (un puñado)
Un decilitro de aceite
Pimienta al gusto.
Un cubito caldo de pollo o sal.
Hebras de azafrán.
Media cucharadita de cúrcuma.
Media cucharadita de canela.
Media cucharadita de jengibre.
Azúcar moreno unos 70 gramos.
Tres o cuatro huevos.
Azúcar glas y canela para la cobertura.


La prueba de su exquisitez

Modo de preparación del relleno
Picar la cebolla finita y pocharla en una sartén y añadir la carne hasta que esté un poquito hecha. Mezclar las almendras, la canela, la cúrcuma y el jengibre y el perejil. Seguir rehogando hasta que se mezcle todo. Añadir las hebras de azafrán, el azúcar, los piñones, las pasas y seguir rehogando.
Batir los huevos y mezclar con la masa anterior hasta que cuaje el huevo sin que se nos pase. Dejar reposar la masa resultante unas tres horas como mínimo.
Nota.- Este proceso es totalmente manual. Pero también se puede realizar con la Thermomix, que ahorra mucho tiempo y sale igual de exquisita.

Otros modelos, otras cocinas (Del Blog "Un pedazo de pan")

Realización de la pastela
En un recipiente apropiado pintamos con mantequilla el fondo y se va cubriendo con las láminas de pasta filo pintando cada una de ellas con mantequilla, dejando que sobre por los bordes para poder cubrir  la masa luego. En el centro se pone toda la masa apretando un poquito, cerrando con los bordes sobrantes, e incluso sobreponemos algunas hojas más que tapen imperfecciones de la empanada y se pinta todo con huevo batido y mantequilla.
Se hornea durante 30 ó 40 minutos a 180º hasta que se dore la superficie.



Fantasía y buen gusto decorando (De mundoRecetas.com)

Presentación
Puede decorarse la pastilla jugando con el azúcar y la canela con unas plantillas de decorar tartas. Puede recortarse una plantilla en papel también con cualquier motivo decorativo o incluso con letras.

Del Blog "A la mesa y rico"

NITO


martes, 25 de noviembre de 2014

CASA DE CALIDAD DE LA CALLE MARQUÉS DE FALCES


Si tus pasos te encaminan  alguna vez por este rincón granadino, no olvides la cámara, dilecto murguero: Este edificio te proporcionará unos encuadres deliciosos a la par que un feliz ocio.  Juan Bustos, mi cronista moderno preferido, tenía especial predilección por esta casa, a la que llamó “casa de calidad”.



Disponte a leerlo con gozo:
“Este es un notable edificio de calidad, que llama fuertemente la atención, tanto por la originalidad de su conjunto como por la abundancia y belleza de a sus elementos: maderas, azulejería, hierros, motivos ornamentales… Se levanta en la calle Marqués de Falques y es una interesante muestra  de la arquitectura doméstica granadina en una época aún  relativamente  próxima a nuestros días, los años 20 del siglo pasado.


La atractiva fachada es de evidente vistosidad. Asimétrica, con composición de huecos verticales, está rematada airosamente por un avanzado alero  típico, tradicional en las casas de la ciudad  durante siglos, y que aquí  tiene el detalle de  de sobresalir  sobre los cierres graciosamente. Puede apreciarse, cómo el claro dentado de las rejas, imprime una forma movida  al borde del alero. Es muy destacable  la decoración de formas renacentistas de la primera planta, donde los huecos de los balcones  están guarnecidos por dos pilastras  corintias  que adornan buenos relieves platerescos, tomados del estilo de Diego de Siloé posiblemente, por haber algunos similares en la Catedral  y en San Jerónimo.



La cerrajería de forja de los balcones es excelente. En la segunda planta, los balcones, tienen a ambos lados elementos decorativos manieristas, similares a los de la magnífica casa que hay en la calle Jardines, esquina a Verónica de la Magdalena, provenientes del diseño de la fachada de la Audiencia y simplificados. Sobre ellos un espléndido alto relieve, con unas cabezas de guerreros, héroes de lejanos siglos, que emergen de unos medallones flanqueados por mitológicos grifos o quizá dragones provistos de sus clásicas alas  legendarias. La última planta  posee huecos con pilastras laterales que sostienen la  cornisa  y se rematan por arcos rebajados, moldurados con relieves superiores, con cabezas más pequeñas que las de la planta inferior. Es muy sugestivo el balconaje de forma curva. Para completar el atractivo de la rica fachada, una ornamentación de azulejos le da una nota colorista muy original.



En los bajos de la finca se encontraba una  vieja farmacia granadina, la farmacia Nacle, que aún conservaba en su entrada (hasta hace muy poco tiempo),  algunos detalles de buen gusto comercial antiguo en puertas y cristales. Antes de su instalación aquí, la farmacia estaba en Gran Vía 33 y Marqués de Falces, otra bellísima finca de la que hablaremos en otra ocasión.


Primer emplazamiento de la Farmacia Nacle, en Gran Vía

Merece la pena reproducir el anuncio que este establecimiento publicaba en la revista “Reflejos” en 1924, cuando aún las farmacias reclamaban la atención del público y hacían publicidad de sus servicios: “Farmacia y Laboratorios del Dr. Nacle, Catedrático de Química Orgánica de la Universidad. Medicamentos de absoluta pureza. Completo surtido  de específicos nacionales y extranjeros. Se sirven pedidos por correo a los clientes de provincias”. Un documento curioso, en su sencillez, de la vida cotidiana granadina de hace noventa años”.

Fantasía sin límites y ginkgo biloba. Gran Vía 33

NITO



lunes, 10 de noviembre de 2014

EL DÍA QUE FERNANDO EL CATÓLICO QUEBRÓ SU ESPADA EN GRANADA.


“Espada, mujer y membrillo, de Toledo deben ser”.
(Refrán, sólo a medias verdadero...) 

LA LEYENDA.-

Paseábase el rey Fernando el Católico una mañana por la Carrera  del Darro en compañía  de un influyente Venegas al que había pedido le mostrara lo más sobresaliente  y digno de ver de la ciudad, sobre todo lo concerniente a la industria estratégica, como eran la seda y a la forja de armas.
En esto que llegaron a la altura del puente del Aljibillo (o de Ibn Rasiq), frente a la puerta baja de Guadix, extramuros de la ciudad,  donde, al arrimo de las fraguas allí existentes, se  hallaban establecidos los armeros más notables de la ciudad y que allí mismo ejercían su oficio con maestría singular.

Puente del Aljibillo

La curiosidad primero y el asombro después, hizo que el rey se fijara en las pruebas que un maestro espadero, de nombre Ahomar, sometía a un acero recién templado y que no eran otras que las de torsión y flexión del mismo.
Consistían las tales pruebas en introducir la espada violentamente en la canal de un conformador de dura madera –a modo de estuche o vaina-  cinchado de bridas de hierro que recibía a la hoja de acero en su totalidad sometiéndola  a unos esfuerzos extremos que la deformaban de su original forma. Después se desenvainaba con igual fuerza debiendo recuperar su forma primera sin quebranto ni deformidad.

Presumiendo de su acero toledano, el rey quiso probar la bondad y temple del suyo. Embistió con decisión  su estoque en el orificio del rudo y extremo conformador y… ¡Consternación…! ¡La espada toledana quedó quebrada dentro…!
El asombro quedó reflejado por igual en los tres personajes: El rey por creer que poseía el acero mejor forjado de Castilla. El Venegas pensando en cómo arreglar el desaguisado ante el mosqueado Fernando. Y el temeroso espadero exclamando para sí mismo: ¡Alá me proteja…!

Espada jineta de Boabdil 

TEMPLANDO ESPADAS

Se ha hablado mucho de la magnificencia de las aguas y de las arenas del río Tajo en Toledo para templar aceros donde se piensa estaba la clave de la calidad.
Pero  -salvando lo que atañe a su  mítico oro-  qué poquito, por no decir nada de nada, se ha dicho de las aguas del Darro y sus arenas para esta cuestión de la forja y temple. Y lo que casi nadie sabe: La presencia en estas arenas (de color gris brillante), de  antimonio en  su justa proporción, parece ser el causante de que se forjaran y templaran en Granada las espadas mejores del mundo durante los siglos de la dominación árabe. Estas espadas fueron exportadas a todas partes.


 Lo que mayor interés despertaba en el mercado internacional de caballeros de capa y espada, era una buena hoja que llevara bien visible la marca y cuño de su forjador. Por esta razón fue grande el número de espaderos europeos que adquirían las hojas de Granada y Toledo para adaptarlas a sus guarniciones, o que enviaban aquí sus cazoletas y gavilanes para que fueran montadas con hojas “a la morisca”.
Eran muchos los espaderos que tenían punzón y cuño propio  con el que marcaban su producción respondiendo con ello de la calidad de su obra; y muchas veces, además de punzonar con su marca, grababan su nombre en las hojas prestigiando con ello a la espada y a su poseedor.

La marca "del periillo"

LA HISTORIA

En el capítulo XVII de la segunda parte del Quijote se lee: “…Tú a pié, tú solo, tú intrépido, tu magnánimo, con una sóla espada, y no de las del  perrillo cortadoras…”

Como sabemos,  las espadas del perrillo son las que tenían como marca en su hoja un perro corriendo marcado con unos sencillos trazos. Esta marca seguía apareciendo punzonada y rellena de cobre, en hojas de espadas españolas del siglo XVI, con guarnición de lazo.

Pertenecía esta marca al espadero toledano Julián el Moro, conocido también como Julián del Rey. Procedía este espadero de Granada, de donde fue traído a Toledo por el rey Fernando el Católico, quien había sido su padrino de bautismo cuando el espadero se convirtió al cristianismo. Se mezcló Julián con los espaderos toledanos entre los que fue muy bien acogido, ya que su fama le precedía, pues de todos era sabido que fue el artífice que labraba las armas del Boabdil, entre la que destacaba su famosa espada jineta, existente hoy en el Museo del Ejército de Toledo.

Moderno espadero probando la calidad de su acero

LA LITERATURA

Espada, mujer y membrillo, si han de ser buenos, de Toledo deben ser.
¡Menudo aserto...! ¡Valiente desatino…! -De membrillos nada digo, pues nada entiendo. En cuanto a lo de la mujer y la espada... ¡Seguro estoy que el autor de tal refrán no conoció ni vivió en Granada!

Sé cierto que decir puedo,
y mil veces referillo:
espada, mujer, membrillo,
a toda ley, de Toledo.

Nuestro agradecimiento a Cervantes que enriqueció no sólo nuestra lengua sino tantos otros aspectos de la Historia. Él vivió, como todos  sabemos, en la Posada de la Sangre en Toledo donde escribió “La Ilustre Fregona”; y habiendo sido soldado en la batalla de Lepanto, visitaría  sin duda, los talleres y tiendas de los espaderos situados en las calle de las Armas, vecinos suyos, y charlaría con ellos y probaría sus espadas, y él, que de este tema entendía un rato largo, se convencería de que, con ser buenas las de Ayala, Sahún o Sebastián Hernández, las mejores eran las que todo el mundo tenía como  tales: “La del perrillo”

Tan importante y conocido fue el cuño del perrillo que los más hábiles espaderos alemanes de Solinguen  y Passau, adoptaron como marca identificativa “el lobo” con lo que no sólo competían con el toledano sino que llamaba a confusión.
Pronto, los potenciales clientes, aprendieron a distinguir la genuina toledana de Julián del Rey (el Ahomar de nuestra leyenda), por un sencillo detalle: El “perrillo” corría con el rabo inhiesto, cosa que no hace el “lobo” (que siempre corre con el rabo agachado).

Espada jineta de combate

Aunque son muy frecuentes los casos de imitaciones comprobadas de marcas españolas por los espaderos alemanes, la existencia de estas dos marcas tan similares, y la falta de documentación completa de las marcas originales españolas, crea un problema en la identificación de las espadas de ambas procedencias.

 Tanteando un estoque 

NITO





viernes, 17 de octubre de 2014

LA BÓVEDA VISIGODA DE JATE

Foto del libro de José Ángel Ruiz Morales

Siempre me llamó la atención por sus extrañas formas. Pero nunca llegué a sospechar de su importancia histórica: Allí, camuflado entre las edificaciones cortijeras que lo mimetizan, aguanta impertérrito el paso del tiempo. ¡Y mira que pasé veces por su puerta camino de Peña Escrita…!

Luego me llegaron los libros de autores locales, en mis forzadas lecturas veraniegas y sobre todo la comunicación con las gentes del lugar (…eso es de tiempos de los moros. –Me decían).
Muchos veranos “dejándolo para mejor ocasión” hasta que el pasado estío de 2014, decidí visitarlo, pero en automóvil: Nada de andar los 15 km. de elevados desniveles (del 16% y  con picos del 25%), como alguna vez pensé hacerlo.

Senderistas de Almuñécar a los pies de la Bóveda

El caso es que para mí ha sido todo un auténtico descubrimiento: Pensar que en “la trasera de mi casa”  me estaba esperando esta construcción tardorromana datada entre los S. VI a VIII después de Cristo. Pensar que por aquí dejaron su huella los visigodos…

Ya leímos en la Presa local que “El Ayuntamiento de Almuñécar inició en el año 2005 los trámites para hacerse con un edificio histórico situado junto al nacimiento de río Jate de La Herradura. Encargando a los servicios técnicos municipales la catalogación del edificio y recomendado al concejal, José Rodríguez Jaime la adquisición voluntaria a los propietarios”.


José Ángel Ruiz Morales en su interesante libro “Nuevas aportaciones a la historia de Jate-La Herradura” nos dice:
      “En este pequeño valle que forma el nacimiento del río Jate se encuentrauna construcción que ha sido denominada en diferentes trabajos como eremitorio o pequeña iglesia bizantina , probable mezquita, o como construcción visigoda (bizantina) o prerrománica convertida en una especie de farmacia en época árabe.

Se trata de una construcción de planta rectangular cubierta con bóveda de medio cañón realizada en mampuesto ordinario de tamaño mediano-pequeño de rocas sedimentarias carbonatadas, principalmente calizas dolomíticas, trabajadas en basto o levemente retocadas en sus aristas y posteriormente  recubiertas de argamasa para impermeabilizar y homogeneizar la terminación de las paredes.



La carga de la bóveda se realiza mediante diez contrafuertes, dos en su frente y cuatro más en cada lado, donde aún es posible observar los mechinales dejados tras colocar los andamios de madera para la construcción del alzado. Los cuatro contrafuertes de la fachada norte se conservan, mientras que en la fachada sur los dos traseros han desaparecido o están integrados  en el cortijo anejo del mismo nombre.
 Los cimientos para nivelar la inclinación  del terreno donde fue construida son de mayor grosor que el resto de la construcción, creando una especie de basamento para salvar dicha inclinación.



Esta fábrica de planta rectangular está orientada oeste-este y presenta dos espacios, uno interior o “cubiculum inferius” más pequeño (posiblemente  se trata de una cella funeraria, pero no nos atrevemos a afirmarlo con rotundidad). En otros mausoleos de parecida tipología,   sí podemos afirmarlo por existir documentación de enterramientos en forma de fosas rectangulares denominadas formae (El Casón de Jumilla en Murcia).

El espacio superior o ”cella superius”, seguramente se accedería por una escalera de la que, al igual que ocurre en otros mausoleos de las mismas características, no ha quedado huella apreciable a simple vista(Molina Gómez: El Martyririum de la Alberca).

Sus medidas interiores son de 8´50 X 3´5 X 4 metros de altura aproximadamente. Por su parte las medidas exteriores incluyendo los contrafuertes son de 12 X10 m. -sospechando que para su realización se usó el pie romano o monetalis  (0,2296 m.), como unidad de medida  constructiva, como ocurre con sus referentes  hispanos y europeos-.



El estado de conservación actual es malo, principalmente debido a su utilización como cuadra, habiendo sufrido la pérdida  de la práctica totalidad del revestimiento y varios retoques  a la vez que el suelo ha sido extraído hasta llegar a la roca virgen”.


Mucho queda pues por descubrir y  escribir, desapasionado lector, sobre estos lares, que nos son tan cercanos, y que fueron la guarida, junto con Bobastro, del indomable Omar Ben Hafsun y la Herradura era una alquería de Jate (Sät).



NITO


martes, 7 de octubre de 2014

DOS POSTRES DE CASTAÑA



Estaba la negra Pancha
haciendo marrón glacé
y vino el negrito lindo
y se comió do ó tre.

Del castaño dijo Neruda que era “…otoño, aire, tierra, altura, silencio…” 
Adaptado desde hace milenios a las laderas norte  de nuestras sierras, permiten una recolección de sus frutos apreciable, dando origen a un sinfín de platos que, si en principio, llegó a  cubrir necesidades básicas, hoy solo se utilizan como postre y recreo culinario.

 Recientemente se ha fomentado el reaprovechamiento de la castaña mediante la oferta de productos tradicionales como el aguardiente de castaña, la crema de castaña, el pan de castaña, etc., pero en los últimos años ha continuado una tendencia a la caída de su producción y consumo.



"Los castañones" de Vivar

Y ahí vamos: Como casi siempre que saco a colación temas de nuestra cultura culinaria tradicional, hecho mano a la obra del profesor José Antonio Castillo, sobre todo de sus sublimes y ajustados sonetos para justificar  –en esta ocasión- dos postres de castañas: En almíbar y al brandy.

Ingredientes:
Un kilo de castañas pilongas.
Almíbar con agua, azúcar y canela.
Un buen chorreón de brandy.



Soneto con estrambote

Fruto de sombra y niebla, la castaña,
en fecunda cosecha, cada año,
ya rendidos sus bronces, el castaño
de los templados bosques de mi España.
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Pan de pobres, la nombra la montaña
en los tiempos difíciles de antaño,
más hoy no se les busca en tal apaño
sino en dulce y marrón, cada campaña.
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Pela y cuece a cien grados, en minutos
hasta cinco; haz almíbar con canela,
Azúcar, agua y mezcla con los frutos.
-oOo-
Al cabo debes darle otra cocción
de tiempo similar en la candela
y ya tienes tu postre de marrón.
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Hay otra aplicación:
con tres cochuras más, haz un trasvase
de frutos, caldo y brandy en un envase.
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De: "Los fogones de mi memoria"

Ponemos las castañas  en botes previamente esterilizados (hervidos con las tapas durante quince minutos). Llenamos con el almíbar y cocemos los botes, bien tapados, durante media hora, en la olla a presión, para que se haga el vacío y prevenir el botulismo.



Premio al goloso: Arroz con leche adornado de castañas en almíbar


NITO