domingo, 26 de agosto de 2012

SEMIHELADO DE PIÑONATE


Buenas noticias para los adictos al chocolate: -¿Quién dijo miedo al oro marrón…? -Según un estudio del British Medical Journal, que acaba de ser presentado en el Congreso de Sociedad Europea de Cardiología, tomar mucho chocolate puede ser cardiosaludable ya que, según el estudio, reduce en casi un tercio el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca.
.
Después de dicho esto, casi es obligada la receta de un semihelado que os traigo hoy y cuyos orígenes parecen tener conexión con el Duque de Mantua, cuyo cocinero viajó a Granada en el séquito de Andrea de Navagero en 1526, cuando se celebraba la tornaboda del emperador Carlos V con Isabel de Portugal.

 Variaciones sobre el mismo tema


“Se trata, pues, de un “semifredo crocantino” delicioso y fácil de hacer, nos dice José Antonio Castillo en su “Cocina andaluza para recitar”, que lo llamamos semihelado porque deberá estar sólo dos horas en congelación, y se saca unos minutos antes de servirlo”.
Nos propone esta receta: “Usar un molde alargado y forrado de film transparente para que el dulce se pueda extraer con facilidad.
Ni que decir tiene que en el S. XVI, los congeladores no existían, de modo que los cocineros de aquellas casas nobles utilizaban el hielo que llegaba a las ciudades desde los “pozos de nieve” que había en las sierras, como en Sierra Nevada, Granada; Sierra de las Nieves en Málaga, y otras.”




Ingredientes.-
Seis yemas de huevo.
Cien gramos de azúcar.
Cien gramos de chocolate de cocinar.
Cincuenta gramos de almendras machacadas, que mezclamos con un poco de caramelo (una cucharada de azúcar y dos de agua en un cazo hasta fundir).
Quinientos gramos de nata montada, cuatro partes para mezclar con el chocolate en el molde y una para adornar.


 Antiguo pozo de la nieve



Con un Soneto se diría así  (del mismo autor):


Quiere ahora explicaros este vate
un postre con un mágico ingrediente,
que de América llega proveniente
y que tiene por nombre chocolate.

Seis yemas y abundante azúcar bate
muy concienzuda e insistentemente;
prepara el caramelo y el crujiente
almendrado que llaman piñonate.

Se funde el chocolate y se le pone
el caramelo líquido, mezclado
con lo anterior, y todo se compone.

Con la nata montada, moldeando.
Se congela un tiempo, corta luego en frio
Y adorna con la nata a tu albedrío.

-oOo-
Carrito con "glamour" 

NITO

domingo, 19 de agosto de 2012

BODA CORTIJERA


La parte más agreste y montaraz de la Herradura, esa parte menos conocida rio Jate arriba, estaba perlada de pequeños núcleos de población y cortijillos, aparentemente desvalidos y aislados, tuvieron una gran tradición popular, rica en costumbres, leyendas y folclore, tan grande como la Axarquía misma. Una de esas manifestaciones eran las bodas.
Cuando llegaba el día de casarse la novia debía tener hecho el ajuar. Este se componía de sujetadores, enaguas, bragas, sábanas, manteles, que desde pequeñas las muchachas se encargaban de hacer a mano. La novia aportaba el ajuar y los muebles y el novio la casa, un mulo y su ropa.



Semanas antes de la ceremonia preparaban el futuro hogar con ayuda de las amigas que planchaban la ropa, blanqueaban la casa y ponían el ajuar en exposición para que lo vieran los conocidos y vecinos.
La noche antes de la boda, cuando la novia no estaba presente, las amigas más íntimas le preparaban la cama y alguna broma para la noche de bodas.,
El gasto de la boda se repartía en tres partes, una pagaba la familia del novio, otra la familia de la novia, y la tercera, los compadres.


La comida para la boda la preparaban las personas mayores tres o cuatro días antes del acontecimiento, en la casa de la novia; consistía en cabritos, matanza, pavos, gallos, pan casero, pestiños, roscos, etc., dependiendo de su situación económica. La ceremonia religiosa se celebraba a las ocho de la mañana. Para la ocasión la novia se hacía dos trajes, uno para ir en el mulo desde su casa a la de la modista, donde se cambiaba y se ponía el de novia.


Los mulos de los que acompañaban a los novios también se adornaban, echando sobre ellos colchas floreadas, trajes con flecos, cascabeles…
En el trayecto hasta la iglesia, los novios iban en el mismo mulo, él delante y ella detrás, seguidos de los compadres y demás acompañantes. Después de “echarse las bendiciones” la novia se colocaba delante y el novio detrás.
Por regla general, la mayor parte de los acompañantes eran solteros y parejas que se disputaban ir detrás de los compadres, ya que esto se consideraba un privilegio. Ninguna mujer soltera quería ser la última, ya que se decía que era “la mosca”. Los niños y las personas mayores no iban en el acompañamiento, se quedaban esperando en el cortijo.


En determinadas ocasiones iba un burro cargado de bebidas y buñuelos para que se los comieran los acompañantes durante el trayecto de la iglesia al cortijo.
Una vez en el cortijo de la novia comenzaba la fiesta. Tocaban, cantaban y bailaban fandangos cortijeros, verdiales, se recitaban los trobos y se comía todo lo que habían preparado; la fiesta solía durar tres o cuatro días, hasta que se acababa la comida.
Una vez finalizada, se acompañaba al matrimonio a su futura casa, donde se ofrecía a los acompañantes una copa con roscos de huevo, vino, anís, etc.

Nota sentimental.-
Un amigo de mi joven vecino, aquí en la playa (cortijero por más señas y peón de albañil cuando puede), estaba contemplado embobado las estampas de un viejo libro fotos que tengo en casa (“Almuñécar: Recuerdos del pasado”). Estaban  ambos  ilustrándome sobre las costumbres, tradiciones y leyendas de los cortijos en La Herradura.


-¿Cómo tiene Ud. esas fotos? –Exclamó exaltado el cortijero.
-Pues comprando el libro en la librería del pueblo. –Le dije.
-Es que los novios subidos en el mulo son mis padres el día de su boda.
Con los ojos arrasados apuntilló: –¡A mi madre no la conocí nunca. Y esa es la primera foto que veo de ella…!
Resumiendo: Me quedé sin el libro.



NITO

domingo, 12 de agosto de 2012

LA PRIMERA FOTO DE LOS ARRAYANES


1851.- La primera fue de King Tenison
La primera vista fotográfica conocida del Patio de los Arrayanes es un calotipo realizado por Edward King Tenison en 1851. Al localizarse en el libro de firmas su visita el 9 de Septiembre de ese año, acompañado de su mujer Louisa y su hija, puede adelantarse en dos años la toma de esta fotografía, pues hasta ahora se consideraba como cierta la fecha de 1853.


El punto de vista elegido por Tenison es el mismo que el de las litografías de Lewis y Girault de Prangey: Una visión desde el extremo del estanque en la fachada sur; pero la imagen abarca menos amplitud que las estampas, debido sin duda a la limitada apertura del objetivo de la cámara en esa temprana fecha. Lo que observamos en la imagen certifica exactamente lo representado en las litografías: la visión de la fachada norte del patio con su cubierta a un agua, que arranca desde la Torre de Comares, el estanque y la las plantas de arrayán más descuidadas que en la acuarela de Gerhardt, pero con el mismo número de cipreses intercalados y los macizos de boj tratando de ocultar el tronco del arrayán.
Observando con detenimiento la fotografía, podemos comprobar también el ondulado de la cubierta, el movimiento del alero y la deformación de las limas.

1833.- Lewis

1836.- Girault

Obsérvese cómo en las dos litografías anteriores, (las consideradas como primeras pre-fotografías), no existen las torrecillas laterales enmarcando a la Torre de Comares.

Veamos algunas de las siguientes fotos en el tiempo:
1852.- Pablo Marés

1853.- Francisco de Leygonier

En Mayo de 1902, casi diez años más tarde, se levanta de nuevo la cubierta de la galería, para retejarla ahora con las tejas vidriadas de colores, componiendo los tradicionales dibujos en zig-zag, al tiempo que se remató el cupulín con sus escamas imbricadas, pero esta vez con un diseño menos caprichoso. Los trabajos se acabaron en septiembre.
Coincidiendo con estos trabajos, hubo de realizarse la serie de vistas estereoscópicas de la casa Underwood & Underwood ambientada con personajes vestidos a la usanza árabe, pues la única vista que hay del Patio de los Arrayanes es la de la fachada opuesta.
Las obras se reanudaron en Enero de 1904, completándose los enlucidos, yeserías y zócalos de azulejos del interior de la galería, como prueba la fotografía. Estas obras se terminaron en 1905.

1904. Alois Beer

El cese de Mariano Contreras como arquitecto de la Alhambra se produce en 1907, nombrándose en ese momento a Modesto Cendoya arquitecto director, cargo desde el que dirigirá su trabajo hacia otras zonas de los palacios nazaríes. En el Patio de los Arrayanes se produjeron desde entonces pocos cambios que ayuden a identificar fotografías: algún árbol que crece u otro que se seca, cambios de especies vegetales y así hasta 1923, momento en que cesa Cendoya y tiene lugar el nombramiento de Leopoldo Torres Balbás como arquitecto restaurador.


1859. Charles Clifford.
 
Con Torres Balbás la Alhambra vivirá sus mejores años. Merced a su gestión, se aplican criterios científicos en todas sus intervenciones, incluso en la que más problemas causó, que no fue otra que el desmontaje en 1934 de la cúpula de escamas imbricadas del templete Oriental del Patio de los Leones.
Un año antes, dejaba escrito en el Diario de obras “…1933-Septiembre: Se arreglaba la galería que precede a la Sala de la Barca. Se había quitado el cupulín que sobresalía de la cubierta a un agua y las tejas de colores de esta, y el techo y el alero, a los que se les dio aceite.”


1862. Charles Clifford.

Don Leopoldo creía que en el arte hispano musulmán no existió la cúpula exterior como elemento arquitectónico y fue consecuente con ello, eliminando en 1933 el cupulín de Arrayanes y en 1934 la cúpula del templete de los Leones, pues ambos habían sido un invento del restaurador-adornista Rafael Contreras. Una fotografía de A. Campaña y J. Puig-Ferrán, fechada en la década de 1940 deja constancia de esta transformación, que hace desaparecer el cupulín y las tejas vidriadas, observándose también que se ha enlucido de nuevo el muro almenado que une las dos torrecitas, ya que por lo visto seguía dando problemas la canal de recogida de aguas de la cubierta de la Sala de la Barca.

1890. Valentín Barrecheuren.

Con ese hacer y deshacer a lo largo de casi cien años, se abre y cierra un periodo crucial en la historia contemporánea del monumento granadino. Las imágenes conservadas nos ilustran sobre los efectos del tiempo y de la incuria humana sobre un monumento frágil, pero también nos muestran las cambiantes concepciones que inspiraron su restauración y conservación. En ellas, la rotunda fisonomía de la Torre de Comares sigue definiendo y dominando el conjunto, casi como única permanencia cierta en un tiempo de cambios.
 
Cabe preguntarse si se quedó pendiente en la mente de Leopoldo Torres Balbás seguir eliminando invenciones que como las torretas almenadas y el muro que las une habían modificado la imagen del Patio de los Arrayanes que nos trasmitieron artistas como Lewis o Girault de Prangey y que los fotógrafos Tenison y Masson nos han confirmado.
Quizás sea el momento de plantearse la des-restauración de lo falseado en el pórtico del Patio de los Arrayanes.

1872. Frith.

NITO


Bibliografía consultada.-
* Vílchez Vílchez, Carlos. La Alhambra de Leopoldo Torres Balbás
(Obras de restauración y conservación.1923-1936). Editorial Comares.

* Sánchez Gómez, Carlos,Papeles del Partal, núm 3.


sábado, 4 de agosto de 2012

PEDALEAR MATA



SOBRE LA BICI
La cultura de la bici en las ciudades sigue siendo, en general, un quiero y no puedo. En nuestra luminosa ciudad de los cármenes no habría de ser menos y estamos  -como en tantas otras cosas- a la cola de España : Faltaría más…
Es un slogan de modernidad pero luego, ni hay arcenes en condiciones, ni los coches respetan al ciclista. Faltan ciudadanos que tomen como propio el slogan “La ciudad para los peatones, ciclistas y otros medios no contaminantes de transporte”.

Y bien que lo siento, como nostálgico bicicletero. Pero es lo que hay y lo que la ciudadanía demanda…
Además hay otra cuestión que hace al simpático biciclo un artefacto receloso, aún dentro del círculo de sus propios simpatizantes: ¿Sabías que el pedalear mata…? Vamos a explicarnos mejor. ¡ No vayamos a pollillas…!


PEDALEAR MATA

Pedalear mata. Un poco pero mata. Alguien se ha empeñado en elaborar una estadística curiosa: “Al ir en bici, sobre todo en las ciudades, se exponen más los pulmones a los óxidos de nitrógeno, al ozono o al CO que emanan de los apestosos tubos de escape y se pierden, en consecuencia, entre 8 y 40 días de vida. A eso hay que sumarle entre 5 y 9 días por la menor protección en caso de un accidente”.
“En contrapartida, al hacer ejercicio regularmente se alarga la existencia entre 90 y 420 días. Si jugamos con las cifras y, si restamos las medias de todos los datos, sale que, a la larga, usar la bici de manera regular, hace que vivamos siete meses y cuatro días más. ¡El tiempo de un viaje iniciático por el Continente Euroasiático, vamos!”.


La sociedad posmoderna es sedentaria. Si a eso añadimos la tele y las bebidas carbonatadas, ya tenemos un cóctel mortífero para la salud pública; un estudio realizado en Nueva Zelanda concluía que la isla se ahorraría 200 millones de dólares anuales en gasto sanitario si el 5 por ciento de los automovilistas se pasasen a la bicicleta. Coca-cola, sándwich prefabricado y tele, pueden acabar siendo sinónimo de merienda y de obesidad. Si nó que se lo digan a los 72 millones de obesos de Estados Unidos. Si a esto le añades el coche la cosa puede acabar en mórbida.


Ir al trabajo en transporte público implica realizar una media de 51 minutos de ejercicio leve al día. Ir en coche, solo 8, explica Francesca Racioppi, directora del Centro Europeo para el Medio Ambiente y la Salud de la OMS.
Tiene sentido: Entre escaleras, esperas, mini paseos por los andenes y traqueteo, el metro tiene un punto de tabla del Holyday Gym. El coche tiene más que ver con el sillón-ball y la bici es una clase de step con hora de funky. Menos cuando es cuesta abajo que entonces es como hacer pilates.


Cuando alguien me pregunta si practico deporte, contesto que no. “Pero voy en bici”, matizo rápidamente. La conclusión es sí. Parece que el concepto ejercicio implica camiseta ancha, pantalones de chándal y máquinas. “Coma bien, haga ejercicio y relájese. Ese eslogan médico ha sido fatal para las ciudades y sus ciudadanos”, asegura Enrique Jacoby, experto en salud pública y promotor de Ciudades activas, ciudades saludables. “Asociar el ejercicio únicamente al deporte es un gran error”, continúa.
Para llevar una vida saludable no hay que pasar por la pista de pádel o echarse a correr al parque. Se puede aprovechar el trasiego diario para incorporar movimiento a la rutina.

Así como la OMS lucha contra las enfermedades contagiosas, también se preocupa por las no contagiosas. Y, contra el sedentarismo y la obesidad, la bici es una medida muy efectiva y barata. Mucha gente teme usar la bici en las grandes urbes.
- ¡Seguridad!
- ¡Peligro...!, -Alegan.
- ¡Deberían tenerle más miedo a su sofá…!



NITO