miércoles, 13 de abril de 2011

PABELLÓN ROMÁNTICO DEL GENERALIFE


El espacio del mes en Abril es el conocido como Pabellón Romántico. Este pabellón es un edificio de estilo neogótico construido en 1836 por el administrador de los marqueses de Campotéjar, herederos de don Pedro de Granada-Venegas que en 1539 obtuvo por dote la cesión del Generalife y que años mas tarde y por real cédula de Felipe II en diciembre de 1555 concede a sus herederos la alcaldía perpetua del Generalife y la tenencia de la finca. Es famoso el pleito que en 1826 inicia el fiscal del patrimonio privado de Fernando VII y que dura casi un siglo y que enfrentó al estado español con los herederos del linaje Granada-Venegas, los citados marqueses de Campotéjar, pleito que se zanjó con un acuerdo extrajudicial el 2 de octubre de 1921 en el que el Generalife y la Casa de los Tiros pasó al patrimonio nacional de España. La condición que pusieron los representantes de los Marqueses fue que se quedaban con la cúpula de la Torre de las Damas y se aceptó, reponiéndola por una copia y en el momento de la entrega de las llaves del Generalife se estuvo en un tris de romper el acuerdo porque decían que se llevaban la copia y que la original es la que se quedaba, tal es la perfección de la misma. La cúpula original es la que hoy puede comtemplarse en Berlín. Por muchas gestiones realizadas por la Junta de Andalucía para su retorno a la Alhambra ha sido imposible dicho traslado. En el zaguán de la mencionada Casa de los Tiros hay una placa mencionando este famoso pleito.


El edificio está construido sobre lo que era un oratorio al que se accedía por la famosa escalera del Agua y que encierra un gran carga significativa religiosa en la que pinta al sultán como el intermediaro entre Alá y sus súbditos. Esta escalera, única en el mundo islámico, consta de tres tramos y tres mesetas y en los lados tiene unas acecolillas que llevan agua procedentes de la acequia Real de la Alhambra y que así mismo se derramaba sobre el mármol de los peldaños de manera que cuando subía el sultán a los rezos rituales cumplía con la obligatoriedad de las abluciones de las manos hasta los codos y los pies y lo hacía por una escalera de cristal, este es el aspecto que tendría el suelo dada la orientación de la escalera al atardecer, y metiendo las manos en los canalillos era el agua que Alá le enviaba desde las alturas la que le lavaba las manos y los pies.
Por este pabellón entra la conocida acequia del Tercio para dirigirse a los Albercones.
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Lo mejor de la visita a este pabellón, al que se accede con el billete general de entrada a la Alhambra o también con el de jardines, son las magníficas vistas que desde él se pueden contemplar y disfrutar tanto del Generalife como de la Alhambra y de toda la ciudad de Granada.


Antonio Montufo Gutiérrez.

3 comentarios:

Manuel Espadafor dijo...

Antonio, de nuevo nos has dado una lección que nos hace descubrir pequeños trozos de la belleza que encierra Granada y que por sí solos merece la pena visitar esta ciudad

Fina dijo...

Muy bonito el Pabellón Romántico. Estuve en la Alhambra hace poco, pero esas escaleras no las subi. No pude resistir el encanto de esa bajada de agua, y le saque una foto. !Es preciosa!
Me ha gustado mucho la entrada.

Juan Gomez dijo...

Fué un beso de adolescentes, casi afímero, no fuese que alguien nos viera, pero esa escalera, en su segundo tramo, más íntima y donde el agua ya es partitura musical celeste.Escaleras que subirè y bajarè eternamente en esas horas en que parece que no regresarás nunca al ahora. gracias a tí, Antonio, han vuelto, han regresado, tanto en el aspecto romántico como en el histórico de la Granada que solo unos pocos sabeis transmitirnos.
Juan Gómez.