miércoles, 21 de julio de 2010

PUERTA DE LA JUSTICIA, BAB AL-SARI´A










A lo largo de la historia esta puerta ha sido conocida por otros nombres, de la Explanada, del Tribunal, de la Ley y en la actualidad de la Justicia. Es la única por la que se puede acceder a la Alhambra.
La puerta fue levantada en junio de 1.348, según la enorme lápida fundacional dispuesta sobre el segundo arco de entrada en bellos caracteres cursivos tallados sobre mármol y pintada y es obra de Yüsuf I, Abü l-Hayyay (1353-1354). Es la última y la más compleja estructuralmente de las construidas en la Alhambra. Admirable fusión de elementos puramente defensivos y ornamentales que de manera excepcional se exteriorizan en la muralla, con la presencia del mármol en su arco de acceso, la monumental inscripción y el amplio panel de cerámica vidriada. Es de destacar la integración que ofrece su férrea disposición estructural, pensada para la defensa, en contraste con el ornato de sus portadas, con la intención de resaltar la importancia de la ciudad a la que nos disponemos a entrar.

Los sillares que refuerzan las esquinas del umbral de acceso trabando alternativamente las hiladas sucesivas de cada testero y su continuación con el alfiz superior realizado ya en ladrillo; la presencia de materiales diversos, la integración de elementos decorativos, epigráficos y hasta simbólicos con la llave y la mano la convierten en la estructura más rica y compleja de la muralla alhambreña.

Sobre la puerta de acceso principal se adelanta un gran arco ceremonial, de herradura ligeramente apuntado, en cuya clave se observa una mano femenina abierta de significado dudoso pero a la que se le ha adjudicado un valor de talismán protector o signo de bendición divina. Para algunos es la mano de Fátima, símbolo de salutación y de fertilidad y que encierra los cinco mandamientos del Corán: Unidad de Dios, orar cinco veces al día en dirección al este, ayunar en el mes del Ramadán, dar limosna y peregrinar una vez en la vida a la Meca.
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El despiece de este arco es admirable, pues a su monumental desarrollo se contrapone la delicadeza en el uso del ladrillo del arco y albanegas. Sobre el arco se ve un dintel adovelado característico en las puertas de la arquitectura islámica granadina y que se observa en otras puertas de la Alhambra. Tras este arco hay una abertura superior o buharda que permitía una mejor defensa al poder arrojar desde lo alto aceite hirviendo, plomo fundido, piedras, lanzas y flechas en caso de un ataque además de convertirse en un foco de luz cenital que resalta la decoración epigráfica y la yesería que embellece esta puerta. El arco de entrada es de mármol y rematado por el consabido dintel adovelado y escueta decoración de veneras en las enjutas o albanegas; en la clave la llave con borlón de la dinastía nasrí se inscribe como puerta simbólica de la ciudad.

Excepcional por su tamaño y expresividad es la cartela epigráfica o lápida que recorre por encima este arco con el siguiente texto: "Mandó construir esta puerta, llamada de la Explanada -ayude Dios en ella la ley del Islam, ya que la ha levantado para glorificarle por largo tiempo- nuestro Señor el Emir de los Muslimes, el sultán guerrero y justo Abul-l-Hayyay Yusuf, hijo de nuestro Señor el sultán guerrero y santo Abu-l-Walid ibn Nasr, premie Dios en el Islam sus acciones purificadoras y acepte sus hechos de armas. Fue levantada en el mes Mulud el engrandrecido, año setecientos cuarenta y nueve (1348d.C.). Hágala Dios una potencia defensora y escríbala entre las acciones buenas e inmortales". Encima hay un panel de rombos en sebka y aturiques de cerámica vidriada a modo de corona que forman un conjunto único.

Tras la toma de la ciudad por los Reyes Católicos y para romper el maleficio que decía que si la mano llegaba a tocar la llave la Alhambra sería destruida, se rompe este paño cerámico para hacer una hornacina e instalar en ella una Virgen con el Niño románica, obra del maestro Roberto Alemán con el yugo y las flechas en la base. La escultura original de la Virgen de la Antigua está actualmente en el museo de Bellas Artes de la Alhambra.

Una vez en el interior podemos observar que, como puerta defensiva el acceso a la misma es en cuesta y el interior es un pasillo en zigzag y en rampa para dificultar el acceso a los posibles enemigos. Una vez que accedemos al pasillo interior observamos las bancos para la guardia bajo grandes arcos y en la pared los soportes para las lanzas y picas. El pasillo se cubre con tres bóvedas variadas como si el constructor hubiese hecho alarde de sus conocimientos arquitectónicos. Las bóvedas son esquifada en espejo, baida y de canon con lunetos.

Antes de la salida se puso una lápida en castellano antíguo mandada construir por el Marqués de Mondéjar y Conde de Tendilla en la que se hace alusión a la toma de la Alhambra por los Reyes Católicos y a la construcción del gran aljibe.

La salida es por un arco de herradura apuntado y conserva restos de su primitiva decoración de cerámica vidriada siendo el paño izquierdo el mejor conservado.


Bibliografía:
- La Alhambra y el Generalife.Guía histórico-artística. Dra. Mª. Elena Diez Jorge.
-Granada, guía artística e histórica de la ciudad, Antonio Gallego y Burín.


Antonio Montufo Gutiérrez.
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