martes, 16 de marzo de 2010

EL EMBOVEDADO DEL RIO DARRO


Las obras de cubrir el río Darro a su paso por la ciudad de Granada duraron muchos años y transformaron radicalmente el aspecto de la ciudad.

Lo que para los viajeros románticos era una fuente de ensoñaciones, se transformaba para la visión de las distintas corporaciones municipales de Granada en motivo de repugnancia, rechazo, incomodidad y preocupación.

Repugnancia ante la existencia de un foco insalubre y de malos olores en el centro de la urbe por los constantes vertidos realizados al río por los talleres de curtidos y tintes. Rechazo ante el demérito que, para el ornato público de una ciudad que aspiraba a convertirse en moderna y burguesa, suponía el mantenimiento de unas construcciones consideradas deformes y ruinosas. Incomodidad para el desenvolvimiento del tránsito interno obstaculizado por la presencia del río y preocupación por el peligro que periódicamente suponían para la ciudad las crecidas del río.

Hubo un acontecimiento que aceleró enormemente la idea de cubrir el Darro y fueron unas terribles inundaciones acaecidas el 28 de junio de 1.835 al formarse un dique en el puente de Santa Ana por los arrastres de las casas ruinosas que hizo que el río se desbordara causando muchos daños en la parte baja de la ciudad, simultáneamente se produce otro acontecimiento que también influirá en la necesidad de cubrir el río y es el traslado del Ayuntamiento de la Madraza a convento del Carmen.

En el año 1836 se realiza el primer proyecto de cubrir el río entre los puentes de la Paja y del Álamo conocida como Ribera de Curtidores por el arquitecto Francisco Contreras pero han de pasar casi dos décadas, hasta 1854 para que el proyecto se reactive definitivamente, después de destacar otras opciones como la de desviar el río por un nuevo cauce de cerca de un kilómetro por encima de la ciudad y que atravesaba el collado de los Arquillos, en Jesús del Valle y llevar las aguas del Darro al Genil sin pasar por la ciudad proyecto hecho en 1837 por el ingeniero Manuel María Chavarri.

Las obras definitivas de embovedado del Darro , y la consiguiente formación de la calle Reyes Católicos, se iniciaron en 1854, durante la alcaldía de Mariano Zayas de la Vega.

El primer tramo en ser embovedado fue el comprendido entre del Puente de la Paja y la zona del Carmen según el proyecto de Antonio León y Lara que conllevó la apertura de las calles San Sebastián, hoy Salamanca y la del Príncipe.

El siguiente tramo fue el comprendido entre la Plaza del Carmen y el puente del Carbón según proyecto de Juan Pugnaire y se concluyó en 1858.

Hubo que esperar varios años para continuar con el siguiente tramo el comprendido entre los puentes del Carbón y el de San Francisco obra de José maría Mellado en 1867 y se terminó en 1877.

En 1878 de amplia el embovedado de Plaza Nueva hasta el puente de Santa Ana y se terminó en 1880.

El tramo siguiente se inició en 1880 y se empezó en Plaza Nueva hasta llegar al puente de san Francisco y lo realizó Cecilio Sáez de Losada terminándose en 1882.

En el patio del Ayuntamiento de Granada hay una estela en la que se lee: "La ciudad de Granada costeó estas obras de embovedado del río Darro. Las que se iniciaron en el año de 1854 y finalizaron en 1884".

Por último el tramo que quedaba descubierto, del puente de Castañeda hasta la desembocadura en el Genil se hicieron de 1936 al 1938 ya en plena Guerra Civil.

Embovedado (sepia)

Bibliografía:

"Colección Granada en tus manos", del periódico Ideal. Volumen 4 Centro Histórico I. Autores José Manuel Gómez-Moreno Calera, José Policarpo Ruiz Cabrera y Ricardo Anguita Cantero.

Antonio Montufo Gutiérrez

2 comentarios:

Nito dijo...

Manuel Espadafor dijo...
¿El mejor archivo histórico de Granada? = "La Murga"
Buen trabajo Antonio
12 de marzo de 2010 15:23

Nito dijo...

Antonio Manuel dijo...
Muy buen artículo, gran trabajo el de los murgueros para difundir esas partes de la historia de Granada. Y como no, destacar a nuestro Califa que, periódicamente y con magnífico estilo, nos recrea fragmentos del pasado. Sigue así!
14 de marzo de 2010 14:56